Sánchez plantea confinar a los enfermos sin síntomas en instalaciones controladas

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la videoconferencia con los presidentes autonómicos
El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la videoconferencia con los presidentes autonómicos MONCLOA

Polideportivos y hoteles albergarán a los que quieran aislarse, aunque no se descarta que llegue a ser obligatorio

05 abr 2020 . Actualizado a las 23:36 h.

El Gobierno da un paso más en las medidas para tratar de contener la propagación del virus del COVID-19 y estudia confinar en recintos específicos a los que den positivo en el test pero permanezcan asintomáticos, para impedir así que contagien a sus familiares. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió ayer a los presidentes autonómicos, con los que mantuvo una videoconferencia, que antes del 10 abril faciliten un listado de infraestructuras públicas y privadas que puedan ser acondicionadas para alojar a enfermos asintomáticos. Aunque en principio la medida en estudio solo se contempla para aquellos afectados que se presten a ello voluntariamente, el Gobierno estudiará «todas las posibilidades legales» para hacer efectiva la decisión en caso de que fuera imprescindible a juicio de los científicos.

Un millón de test rápidos

Los recintos en los que se confinaría a estos enfermos podrían ser hoteles, albergues, palacios de congresos o polideportivos, con capacidad para alojarlos en unas condiciones de higiene y confort que garanticen su salud y su adecuada alimentación. Ante las dudas jurídicas que plantea la medida, el Gobierno asegura que en caso de adoptarse se hará bajo el amparo del estado de alarma y con un respeto «exquisito» a la Constitución y el Estado de derecho. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, indicó que se trataría de «facilitar a aquellos ciudadanos que lo deseen» la posibilidad de confinarse voluntariamente en una estrategia de «desescalado muy prudente». El titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, precisó, sin embargo, que «la voluntariedad manifiesta sería algo factible», aunque en caso contrario «se estudiarían todas las posibilidades legales». El presidente valenciano, Ximo Puig, apoyó explícitamente el uso de infraestructuras, que calificó como «arcas de Noé», para el confinamiento de los asintomáticos.

Sánchez garantizó a los presidentes autonómicos que hoy mismo el Gobierno habrá repartido un millón de test rápidos y les solicitó la mayor precisión posible a la hora de trasladar desde sus comunidades los datos de la evolución de la pandemia para que las estadísticas sean fiables y homogéneas. Destacó, en referencia a Madrid, aunque sin nombrarla, que hay todavía comunidades que no lo están haciendo, en especial en lo que se refiere a afectados y fallecidos en residencias de ancianos.

Torra pide las competencias

La videoconferencia con los presidentes autonómicos discurrió en un tono más sosegado que las tres anteriores, pese a los reproches de algunos de ellos al Gobierno. El más crítico fue una vez más el presidente catalán, Joaquim Torra, que reclamó que las competencias de salud sean reintegradas a la Generalitat ante la falta de coordinación con el Gobierno. Añadió que el sistema de suministros «no ha funcionado» y que a Cataluña no ha llegado ni un solo test rápido del Estado, mientras que en su comunidad se han hecho ya 50.000 PCR con sus propios recursos. Pese a ello, tanto Torra como el lendakari, Iñigo Urkullu, garantizaron el apoyo a la prórroga del estado de alarma que deberá votarse el jueves en el Congreso. No obstante, el presidente de la Generalitat es partidario de mantener la paralización de todos los sectores industriales no esenciales, al contrario de lo que ha decidido el Gobierno y de lo que defiende el Ejecutivo vasco. Torra aprovechó para solicitar que se flexibilice el tope de déficit de las comunidades y la regla de gasto para poder así hacer frente al coste de la lucha contra la pandemia.

Críticas de los barones del PP

Los presidentes autonómicos del PP, entre ellos el de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, se mostraron muy críticos con el Gobierno por la decisión de detraer a las comunidades los fondos destinados al empleo. El andaluz Juan Manuel Moreno compartió con Torra la necesidad de relajar la regla de gasto y el objetivo de déficit y se quejó igualmente de no poder disponer de 201 millones de euros para las políticas de empleo.

Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, abogó por que se permita a los niños salir a pasear acompañados de sus padres. Una medida que defiende también el aragonés Javier Lambán, aunque el Gobierno no se la plantea por el momento.

Muy crítica se mostró la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que denunció la falta de suministros por parte del Gobierno y consideró «una barbaridad» que el Ejecutivo aprobara una renta universal, como plantea el sector de Unidas Podemos.

No se obligará a llevar mascarillas mientras falten en el mercado

El jefe del Ejecutivo central tranquilizó a los presidentes autonómicos respecto a la posibilidad de que se plantee el uso obligatorio de mascarillas a todos los que salgan a la calle. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó en rueda de prensa que «hubo un cambio de posición de las recomendaciones de la OMS al respecto» y que el Gobierno estudia esa cuestión, aunque «no va a exigir nada que no se pueda cumplir», por lo que la medida no entrará en vigor mientras se mantenga el desabastecimiento para la población. El Gobierno ha repartido ya casi 2,5 millones de mascarillas, 500.000 de ellas ayer mismo, y dispone de un «plan específico de protección de los locales abiertos, como supermercados o farmacias, porque protegerlos es uno de los objetivos de estos días», según indicó Grande-Marlaska.

Apoyo a los eurobonos

El Gobierno quiere extender cuanto antes los test rápidos de forma masiva para detectar casos en fase precoz, aunque, según indicó el titular de Sanidad, «los de referencia serán los PCR». «Estos son los más importantes, y España hace de 15.000 a 20.000 diarios. Queremos hacer más, y por eso trabajamos con empresas», señaló. Sánchez aprovechó la videoconferencia con los presidentes autonómicos para pedirles que expresen su apoyo público a los eurobonos que el Gobierno está solicitando en la Unión Europea, para hacer así mayor presión a favor de la mutualización de la deuda originada por el coronavirus e impulsar una futura recuperación económica. Algo a lo que hasta ahora se han negado sistemáticamente los Gobiernos de Alemania y de los Países Bajos.

Los asintomáticos también necesitan 14 días de aislamiento

Para poder confinar a los pacientes sin síntomas habría que hacer test masivos a toda la población

E. Álvarez

¿Hay pacientes asintomáticos con coronavirus? Sí, como en todos los virus. Asintomáticos o con síntomas tan leves que no llegan a desarrollar COVID-19. Pedro Sánchez acaba de plantear en la Conferencia de Presidentes la posibilidad de que se aísle a los pacientes sin síntomas en pabellones u hoteles, siempre que estos quieran hacerlo voluntariamente.

Una de las incógnitas de esta medida es cómo se van a detectar los asintomáticos. Para ello serían necesarios test masivos a toda la población, y aunque el presidente del Gobierno aseguró que se enviará un millón de pruebas rápidas a las comunidades, la cifra está muy lejos de garantizar un cribado total de los ciudadanos.

La siguiente incógnita es cuánto tiempo estarán estos pacientes asintomáticos en cuarentena. Primero, porque si no tienen síntomas es imposible saber cuándo se contagiaron. En el protocolo del ministerio se establece que un paciente con síntomas leves debe estar 14 días confinado desde el inicio, lo que en la práctica se convierte en 14 días tras detectar el positivo. Por lo tanto, lo lógico es que los asintomáticos también deban pasar por dos semanas de aislamiento desde la prueba positiva.

¿Y por qué son asintomáticos? No hay una razón clara. En general, se debe al estado fisiológico del hospedador, es decir, del paciente. No puede achacarse a una causa única, como el sistema inmunitario, la carga viral o la genética, sino a un cúmulo de factores. Incluso condiciones ambientales como el estrés influyen en la reacción del cuerpo a la llegada del virus. En realidad, es más fácil responder a la pregunta de por qué otros enfermos tienen más complicaciones, ya que en este caso sí está demostrado que patologías previas como las cardiopatías, diabetes, hipertensión, factores renales o un sistema inmunitario debilitado pueden agravar la infección.

Sin embargo, las personas asintomáticas contagian el virus, por lo que su aislamiento es importante. Y un estudio reciente de China sugiere que cuatro de cada cinco positivos son asintomáticos, por lo que la realización de pruebas masivas sería una estrategia adecuada en la contención.