Dimiten seis directivos de Bartomeu: «Alguien ha metido la mano en la caja»

Los vicepresidentes Emili Rousaud y Enrique Tombas forman parte del grupo que intenta forzar la renuncia del presidente


Seis directivos del FC Barcelona, entre ellos los vicepresidentes Emili Rousaud y Enrique Tombas, han presentado su dimisión por escrito al presidente de la entidad Josep Maria Bartomeu. Es el movimiento de respuesta de este grupo de directivos, después de que Bartomeu solicitará la dimisión por la falta de confianza de Rousaud y de Tombas, pero también de Sílvio Elías y Josep Pont.

La sorpresa se ha producido cuando a estos cuatro se han añadido dos mas: Maria Teixidor y Jordi Calsamiglia. Todos ellos han depositado en una notaria una carta de dimisión y posteriormente han comunicado su decisión al presidente de la entidad.

Estatutariamente Bartomeu podría continuar con su mandato, que vence en junio del 2021, aunque esta decisión lo pone en un brete, ya que se pone en entredicho su liderazgo, así como la cohesión del equipo directivo.

Rousaud, que era vicepresidente primero hasta el miércoles, aseguró este jueves que cree «sinceramente» que «alguien ha metido la mano en la caja». Así lo comentó en unas declaraciones a RAC1. Aunque matizó que desconoce a qué nivel se ha producido ni si el presidente Josep Maria Bartomeu lo sabía. Bo descarta que se produzcan más dimisiones. «Tres más se lo están pensando», indicó.

El caso BarçaGate, la presunta utilización de una empresa para influir negativamente en el prestigio en las redes sociales de jugadores, ex jugadores y parte del entorno del club sin conocimiento de parte de la directiva, ha sido la gota que ha colmado el vaso.

En la carta de despedida de los dimisionarios, los seis directivos aseguran que han tomado la decisión al verse incapaces «de revertir los criterios y las formas de gestión del club ante los importantes retos de futuro y, en especial, a partir del nuevo escenario post pandemia».

«Pedimos aquí que una vez se presente el resultado de la auditoría encargada a PWC -por el caso Barçagate- , se depuren responsabilidades así como el eventual resarcimiento patrimonial que corresponda. Como último servicio a nuestro club, recomendamos que tan pronto como las circunstancias lo permitan convocar unas nuevas elecciones que permitan, con toda la ‘autoritas’, gestionar el club de la mejor manera posible ante los importantes retos del futuro más inmediato».

Desde que en julio del 2015 ganara holgadamente las elecciones a la presidencia del Barcelona, los cambios en la junta directiva de Josep Maria Bartomeu han sido constantes.

Sobre un total de 21 componentes, 11 han presentado su renuncia por diferentes motivos. Solo uno de los vicepresidentes, Jordi Cardoner, se mantiene en el cargo desde entonces.

Rousaud, que es el director general de Factor Energía, una comercializadora de Luz y de Gas, recordó que el Barçagate es un caso «sucio» y asegura que el precio de mercado de este tipo de servicios no puede superar los 100.000 euros.

«Que hayamos pagado un millón de euros quiere decir que alguien ha metido la mano en la caja. Se está pagando un sobreprecio, no sé quién ha sido, ni si el presidente lo sabía, ni de qué nivel forma parte, pero me parece claro», insistió.

El exvicepresidente, que estaba llamado a ser el candidato continuista en las elecciones que en principio se tienen que celebrar en el verano del 2021, explicó que el contrato con I3 Ventures se troceó en operaciones inferiores a los 200.000 euros para que no tuviera que ser aprobado por la totalidad de la junta directiva.

«Eso está muy feo», dijo Rousaud que alertó sobre la gravedad de la situación. «Es importante entender lo que pasa, se han producido una serie de irregularidades, pero lo que no haremos será mirar hacia otro lado», insistió el exdirectivo.

Explicó que la auditoría encargada a PriceWaterhouseCoopers (PWC) tenía que discernir dos cuestiones: si era cierto que I3 Ventures tenía el encargo de desprestigiar por redes social y también si el precio pagado (un millón de euros, aproximadamente) es éste.

Rousaud sospecha que la invitación de Bartomeu a que abandonara la directiva tiene que ver con el resultado de la auditoría «que está al caer».

«Está prácticamente finalizada y el presidente posiblemente sepa el resultado. Por eso decide que tiene que prescindir de nosotros (los directivos dimitidos)», insistió.

También cree que influye la situación económica del club y las medidas en forma de recorte salarial a los jugadores que se han adoptado.

«Dijimos que la rebaja salarial sería insuficiente para cubrir la desaparición de ingresos, pero no se nos hizo caso del consejo. Personalmente me disgusta el comentario que me hizo el presidente cuando nos llama, porque pensamos siempre en la viabilidad del club», argumentó.

Recordó que tres de los directivos que han marchado (Enric Tombas, Sílvio Elias y Josep Pont) son miembros de la comisión económica, compuesta por cuatro directivos; que otros tantos pertenecían al comité de control y que Maria Teixidor, que es la secretaria de la junta, y él mismo forman parte de la comisión Delegada y de la comisión de transparencia.

Rousaud asegura que el Barça deberá acometer dos «retos importantisimos» en los próximos tiempos. En materia económica y como pasará en todo el país por la disminución de ingresos; y el segundo y ligado a esto el «Espai Barça», la remodelación urbanística del Camp Nou.

«Creo que podrá afrontar mejor estos retos una nueva directiva que tenga seis años por delante, es lógico que la nueva junta decida sobre estar cuestiones y para que no se pare tendrían que convocarse elecciones», insistió.

Pero admite que Bartomeu, que no puede presentarse a la reelección por una cuestión legal, no está por la labor. «Está para continuar, lo ha reiterado, creo que continuará hasta el final del mandato», informó.

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