La pesadilla mundial del coronavirus sigue imparable

Hoy se cumplen siete meses de una pandemia global presente en 188 países o territorios que ya se ha cobrado la vida de casi 700.000 personas, ha infectado a más de 17 millones y ayer alcanzó la cifra récord de 289.100 nuevos casos diarios

El 31 de diciembre del 2019, hace exactamente siete meses, las autoridades sanitarias de la ciudad china de Wuhan informaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que 27 personas padecían una neumonía de causa desconocida y que la mayoría de ellas trabajaban en el mercado de la ciudad, una instalación insalubre donde conviven todo tipo de animales exóticos y salvajes para consumo humano. Esa fatídica fecha es el pistoletazo oficial del arranque de la pandemia global causada por el complejo virus SARS-CoV-2 que trae de cabeza a todo el planeta desde principios de año.

El origen de este nuevo coronavirus -que ya se ha cobrado la vida de casi 700.000 personas, ha infectado a mas de 17 millones y ayer alcanzó la cifra récord de 289.100 nuevos casos diarios- sigue siendo un rompecabezas.

 

Muchos estudios apuntan a que vino del murciélago -un animal que se caracteriza por ser un extraordinario reservorio de virus-, aunque se desconoce cuál fue el animal huésped que lo transmitió a los humanos, causando una de las pandemias más infectivas de la historia. El hermetismo de China, que dejó de informar de más casos en Wuhan hasta el 19 de enero, y la confusión inicial hicieron que se perdiese un tiempo vital para intentar frenar la transmisión. El 7 de enero científicos chinos aislaron el virus y realizaron la secuenciación del genoma, que estuvo disponible para la OMS cinco días después.

Emergencia internacional

La rápida expansión del virus hizo que el 30 de enero la OMS declarara la emergencia sanitaria internacional. Mientras los despachos debatían sobre el origen de este patógeno, el nuevo coronavirus -conocido como covid-19, acrónimo del inglés coronavirus disease (enfermedad) 2019- empezaba su fulgurante viaje por todo el planeta.

El 11 de marzo ya estaba presente en más de 100 países o territorios causando medio millón de contagios. En esa fecha fue reconocida como una pandemia por la OMS. Aunque genera síntomas similares a los de la gripe (fiebre, tos seca o fatiga), en los casos más graves desencadena una potente neumonía que provoca que cerca del 3,75 % de los enfermos fallezcan, especialmente los pacientes de mayor edad.

 

El que se transmita por el aire o por contacto con superficies, que los contagiadores sean en su mayoría asintomáticos y que afecte de forma muy diferente a cada individuo, ha sido el explosivo cóctel de una pesadilla mundial que sigue imparable hasta que no haya vacuna.

Para prevenir la expansión del virus los gobiernos recurren a restricciones de viajes, cuarentenas, confinamientos, aislamientos sociales, cancelación de eventos y cierre de empresas, centros educativos y comercios. Tras las polémicas contradicciones de la OMS sobre cómo combatir el virus en nuestro día a día, ahora parece que ya tenemos claro que las claves para frenarlo son, principalmente, el distanciamiento físico, la higiene de manos y el uso de mascarillas en lugares públicos, tanto interiores como exteriores.

La pandemia, presente ya en 188 países o territorios, está teniendo un efecto socioeconómico disruptivo en un mundo globalizado que nunca se imaginó que sus aviones dejarían de volar o que millones de personas trabajarían desde casa.

Vuelve con fuerza

El covid-19 comenzó primero en China, viajó luego a Italia, España y al resto de Europa, dio el salto al charco convirtiendo a Estados Unidos en el principal foco de contagios y muertes, asoló buena parte de Latinoamérica y ahora -tras el parón infectivo en los meses previos del verano- vuelve con fuerza a Europa a golpe de rebrotes que afectan especialmente a la gente más joven. Aunque las autoridades rechazan por el momento el término, huele a «segunda oleada» en plena época estival.

 

Esta nueva expansión del coronavirus echa por tierra todas las teorías de que el covid-19 sería mitigado por los calores extremos y que regresaría el próximo otoño. Brasil, India, Rusia, Sudáfrica, México, Perú, Chile, Irán y Reino Unido siguen en estos momentos a Estados Unidos en el top ten mundial de contagios de una enfermedad que está cambiando nuestras vidas y las de futuras generaciones.

Más de 160 proyectos para crear la ansiada vacuna 

El tsunami del coronavirus convive con una carrera contra reloj para encontrar la ansiada vacuna que combata el nuevo patógeno del SARS-CoV-2. Actualmente están en marcha más de 160 proyectos, de los que 23 ya están en fase clínica, es decir, con pruebas en humanos.

Aparte de encontrar el santo grial de la vacuna contra el covid-19, los siguientes retos son producirla a una escala nunca antes conocida, con varios miles de millones de dosis, así como asegurarse que las campañas masivas de vacunación no marginen a los países con menos recursos.

En semejante desafío están inmersos desde hace meses y a tiempo completo cientos de instituciones científicas, universitarias y farmacéuticas en una colaboración internacional sin precedentes.

 

Coronavirus y gripe, un cóctel vírico que complicará el otoño-invierno 

La llegada del frío en los próximos meses preocupa mucho a los sanitarios porque la gripe y las infecciones respiratorias con sintomatología similar al coronavirus llenarán las salas de urgencias. Un repunte alto de cuadros víricos, al coincidir el covid-19 con los catarros y la gripe común, podría volver a colapsar el sistema sanitario español.

Para evitar eso, muchos expertos plantean al Ministerio de Sanidad que se adelante todo lo posible la campaña de vacunación de la gripe entre los grupos más vulnerables. Los sanitarios también exigen que se refuercen los servicios de urgencias y de atención primaria ante la posible avalancha de enfermos y que se incremente el acceso a las pruebas PCR para diferenciar rápido a los pacientes con coronavirus.

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