Von der Leyen llama a superar la «fragilidad» que vive la UE

En su primer discurso sobre el estado de la Unión, apuesta por la agenda verde y una UE de la salud, y avisa a Boris Johnson que el tratado del «brexit» «no puede tirarse a la basura».

Von der Leyen, durante su primer discurso de la Unión en la Eurocámara
Von der Leyen, durante su primer discurso de la Unión en la Eurocámara

Bruselas / Colpisa

Sanidad e investigación, reconstrucción económica, compromiso medioambiental, liderazgo digital, apuesta por el multilateralismo y Estado de derecho. Estos han sido los grandes pilares del primer discurso sobre el estado de la Unión que ha pronunciado este miércoles la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen ante una Eurocámara semivacía por las restricciones que impone la crisis pandémica. La alemana avisa que el proyecto comunitario se encuentra en una etapa de «fragilidad» que requiere de una «nueva vitalidad» que permita a la UE avanzar en campos clave 

Voluntarismo, escasa autocrítica, el previsible tono enfático europeísta, citas ilustres para reforzar sus mensajes y algún que otro pasaje emotivo. La alemana ha conseguido que su disertación de más de una hora se haya recibido con la ovación en pie de la mayoría de los eurodiputados presentes.

¿Su principal anuncio? Una mayor ambición con la descarbonización: la UE se compromete a recortar en un 55 % las emisiones de CO2 en el 2030 (hasta ahora el objetivo era el 40 %) para alcanzar la neutralidad climática en el 2050. Porque Europa debe pasar «de esta fragilidad» provocada por el covid-19 «a una nueva vitalidad» cumpliendo su propia agenda, no dejándose llevar.

El décimo discurso de la historia comunitaria sobre el Estado de la UE (SOTEU, por sus siglas en ingles) arrancaba pasadas las 9.20 horas alabando el trabajo de los sanitarios en el combate contra el patógeno letal. «Son una inspiración para todos».

Y abogó por «construir una Unión Europea de la salud», fortaleciendo tanto la Agencia Europea de Medicamentos como el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, además de comprometerse con la creación de una nueva agencia de investigación y de desarrollo médico.

«Europa tiene que seguir protegiendo nuestras vidas y nuestros modos de vida, y esto es todavía más importante en medio de una pandemia». En esa línea, reclamó unidad y responsabilidad a los Veintisiete. «Cada uno ha hecho todo lo posible y todos hemos hecho juntos más de lo que habíamos hecho antes», enfatizó.

Con el foco orientado hacia la dura situación económica, la presidenta de la Comisión Europea se ha referido a la «rápida reacción» de Bruselas y el BCE (Banco Central Europeo) para apoyar a los Gobiernos (citó el propio plan de recuperación, la flexibilización de las reglas de deuda y déficit, el programa de apoyo a los ERTE y el plan de compra de activos multimillonario de la institución bancaria). Medidas que se mantendrán el tiempo que sea necesario porque, puntualizó, «definitivamente no es el momento de retirar el apoyo» a la economía «garantizando (al mismo tiempo) la sostenibilidad fiscal».

Tras más de media hora de discurso lanzaba el esperado anuncio. «Necesitamos hacer más y mejor de cara a la neutralidad climática en el 2050. Propongo aumentar el objetivo de emisiones para el 2030 en un 55 % (desde el 40 %). Para algunos quizás es excesivo y para otros insuficiente», asumió antes de recordar que 170 empresas líderes de todo el mundo (Google, Coca Cola, Iberdrola, Ikea o Renfe, entre ellas) han respaldado ese nuevo reto. «Si lo conseguimos situaremos a la UE bien encaminada para cumplir con nuestras obligaciones del Acuerdo de París. Y si otros nos siguen mantendremos el calentamiento por debajo de 1 grado Celsius».

Y un dato, el 37 % de los 750.000 millones del Fondo de Reconstrucción aprobado en julio por los líderes europeos se destinará a objetivos verdes. Revisión del comercio de emisiones, aumento de las energías renovables, eficiencia y nuevas tasas energéticas para el verano del 2021, entre los anuncios de respaldo.

El 2050 debería ser también la referencia para consumar el liderazgo digital europeo, subrayó la alemana en la siguiente fase de su alocución en la Eurocámara. «La década que se avecina debe ser la década digital de Europa para conseguir en el 2050 objetivos claros de conectividad, digitalización de la administración pública o ciberseguridad. Europa debe ser líder porque si no pagaremos las consecuencias y otros fijarán las normas», advirtió. El 20 % del Fondo Next Generation UE (promovido para la reconstrucción europea) se destinará a este campo.

La apuesta por el multilateralismo, el control de «las reformas de organismos internaciones como la Organización Mundial de la Salud o la Organización Mundial del Comercio» ha sido otro de los compromisos que ha dejado Von der Leyen en respuesta a países como Estados Unidos «que abandonan estas instituciones o pretender utilizarlas en su propio beneficio». «Han de asumirse posiciones claras y tomar medidas rápidas en cuestiones globales».

Y en esa línea, emplazó a los Gobiernos de la UE a «ser valientes» y adoptar la mayoría cualificada (en lugar de la unanimidad) para que Europa pueda proceder con celeridad en la defensa de los derechos humanos y la aplicación de sanciones. Una mayor operatividad que se viene reclamando desde hace años y que le sirvió de hilo argumental para apoyar a la oposición en Bielorrusia, criticar la forma de actuar de los Gobierno de Rusia, Georgia, Ucrania, Siria o China (con Hong Kong y las minorías del Tíbet). Y alusión directa a Turquía. «La distancia con nosotros se está agrandando. Que les entregamos dinero [por el control de los movimientos de refugiados] no es excusa para intimidar a Chipre y Grecia», dijo.

Y en cuando al brexit. Mensaje a Boris Johnson: el acuerdo pactado entre Londres y Bruselas «no puede tirarse a la basura». No habrá marcha atrás, pese a los intentos del premier de sacar adelante una ley que viola aspectos fundamentales del pacto de retirada del brexit. Y le ha arrojado unas palabras pronunciadas en el pasado por Margaret Thatcher: «Gran Bretaña no rompe los tratados. Sería malo para Gran Bretaña, malo para nuestras relaciones con el resto del mundo y malo para cualquier futuro tratado comercial », la citó.

Enfoque humano con la migración

A una semana de que el Ejecutivo que preside presente el plan sobre migración, Von der Leyen avanzó que este tendrá «un enfoque humano porque salvar vidas en el mar no es opcional», al tiempo que dará cobertura a la «solidaridad» de toda la UE con los socios que están llevando todo el peso en el control y recepción de los migrantes. Moria es una «imagen dolorosa para Europa».

Y anunció una ampliación de la lista de crímenes a todo discurso contra la igualdad de género, raza y credo, el refuerzo de las leyes de igualdad racial y la presentación antes de que acabe el mes del primer informe sobre el respeto de los derechos fundamentales en los Estados miembros «para la detección temprana de los desafíos y la búsqueda de soluciones. La Comisión velará por que los fondos de la UE estén protegidos contra la corrupción o los conflictos de intereses».

Von der Leyen ha cerrado su discurso recordando la imagen de Carola y Vittoria, las dos jóvenes italianas que jugaban al tenis entre los tejados de Liguria (Italia) durante los duros meses de confinamiento por el covid-19. «Es una imagen que tengo grabada, no solo por el de las chicas sino porque no permiten que los obstáculos se interpongan en su camino». «Europa será lo que nosotros queramos que sea. ¡Viva Europa!», zanjó.

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