Marruecos acusa a España de dañar sus intereses en el Sáhara y dice que actuará en consecuencia

La Voz REDACCIÓN

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La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich

La embajadora Karima Benyaich carga desde Rabat contra Sánchez y González Laya

28 may 2021 . Actualizado a las 09:08 h.

Los intentos del Gobierno español por desinflamar la crisis con Marruecos tras la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta no dan por ahora resultado. Al contrario, Rabat eleva la presión. La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, que fue llamada a consultas por su Gobierno y permanece todavía en Rabat, endureció este jueves el tono. Aseguró que la crisis, cuyo origen situó en la entrada en España del líder del Frente Polisario Brahim Gali con una identidad oculta, «ha desvelado las verdaderas intenciones de ciertos círculos en España» y que «persisten en querer dañar a los intereses superiores del reino, desde la recuperación del Sáhara marroquí en 1975». Añadió por ello que Marruecos «toma nota» y su Gobierno «actuará en consecuencia».

La embajadora acusó a la ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, de realizar declaraciones «inapropiadas» y presentar «hechos erróneos» en la actual crisis política, en la que estaría en juego el «respeto mutuo» entre los dos países vecinos. Según una declaración a la prensa recogida por la agencia oficial MAP, Benyaich, consideró que esas declaraciones de González Laya —que no concretó— son fruto de «la agitación y el nerviosismo».

En este sentido, se preguntó si las palabras de la ministra se deben a un «desacierto» o hay un trasfondo contrario a la «integridad territorial» de Marruecos, una causa que Benyaich calificó de «sagrada». La representante diplomática marroquí cree que la titular de Exteriores española pone en cuestión «el respeto mutuo y la confianza» entre España y Marruecos. Y estima que el hecho de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya hecho referencia a esas dos cuestiones en sus declaraciones sobre la crisis de Ceuta hacen que el respeto y la confianza «estén lamentablemente en el aire hoy en día».