Uno de cada tres menores compra recompensas en videojuegos

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Un informe pide que estas transacciones se limiten a mayores de 18 años como «problema de salud pública»

18 jun 2021 . Actualizado a las 19:01 h.

Uno de cada tres menores (un 28,9 %) ha comprado en los últimos doce meses alguna caja de recompensas en los múltiples videojuegos que emplean este sistema de monetización como gancho para fidelizar a los jugadores y generar ingresos. El informe Cajas de botín en menores de edad españoles: relación con problemas de videojuegos y apuestas on-line, coordinado por el investigador principal del Grupo de Ciberpsicología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Joaquín González-Cabrera, revela que un 91 % de los menores han adquirido estos artículos virtuales aleatorios con el conocimiento de su familia.

El reclamo de estas recompensas que se han generalizado en gran parte de los videojuegos, gratuitos y también de pago, es proporcionar al jugador elementos que les permiten «mejorar» los accesorios básicos del juego. Obtener armas especiales o mejorar el aspecto del personaje es el reclamo que hace que los jugadores adquieran esas «ventajas» tanto con dinero real como con dinero virtual (que se obtiene generalmente acumulando horas de juego).

Del 28,9 % de los menores encuestados que afirmaron haber adquirido cajas de botín en el último año, un 69,9 % aseguró que lo había hecho con supervisión familiar. Un 5,5 % aseguró haber había gastado más de 100 euros en el último mes en estas transacciones. Un 61,8 % suele ver en plataformas como YouTube y Twitch vídeos donde se abren cajas de botín. González-Cabrera ha calificado de «problema de salud pública» el hecho de que se invierta dinero en obtener un producto de forma aleatoria. El informe subraya que los menores que compran cajas de botín («loot boxes») presentan «una prevalencia más elevada, hasta cuatro veces más, de tener problemas clínicos con los videojuegos y las apuestas en Internet». Por esta razón, se reclama su prohibición a menores de 18 años.