«La gente debería ser consciente de que la obesidad es un problema y no es así»
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La endocrina Gemma Rodríguez habló de nutrición en las charlas saludables
07 oct 2021 . Actualizado a las 19:30 h.El 82 % de los adultos que tienen obesidad no piensan que hay un problema que solucionar. Esos mismos adultos, tampoco lo ven cuando se trata de su hijo. «¿Obeso? No, lo que dicen es que mi hijo está fuerte y grande. Lo vemos mucho en la consulta cuando hay algo real y le planteas a los padres que deben cambiar hábitos en el niño y que este haga más ejercicio», señaló la endocrina Gemma Rodríguez en la Mesa Saludable Vegalsa-Eroski, que se pudo ver ayer en las la web y las redes sociales de La Voz. Esta actitud tiene una incidencia muy negativa en la salud futura del niño. «Los que tienen en la infancia un problema de exceso peso tienen hasta un 80 % más probabilidades de ser obesos de mayores», indicó la especialista que dejó claro cuál es el punto de partida: «La gente debería ser consciente de que la obesidad es un problema y no es así».
Durante una hora habló sobre cómo educar a los hijos en buenos hábitos alimentarios. Empezando por el mismo desayuno. «En Galicia normalmente se desayunaba pan con leche —reflexionó Gemma Rodríguez—. Luego, se introdujeron los cereales porque se pensaba que era más saludables y que los niños así crecerían mejor. Y lo que hicimos fue sustituir un hidrato de carbono que no tenía azúcares por otro con alto contenido en esos azúcares». ¿Qué se debería desayunar entonces? «Un trozo de pan de verdad, un poco de aceite de oliva, un embutido magro, tomate, un lácteo y una pieza de fruta».
Fijar estas normas en la mesa del niño reporta unos beneficios que acompañarán a la persona toda la vida. En ese sentido, lo que se haga entre los seis y doce años es clave: «Hacer modificaciones dietéticas en etapas más tardías se sabe que es mucho más complejo. Si el niño se acostumbra a desayunar así lo hará así siempre».
«Los hábitos deben fomentarse en los colegios y me que consta que se hace. Cuando vamos a los colegios a hablarles de la pirámide alimentaria, los niños saben dónde hay que colocar los alimentos saludables y los que no lo son». También indicó que el hecho de comer en los comedores suele ser positivo, porque los menús generalmente están controlados por un nutricionista. «El problema suele darse más en las cenas —señala la especialista—. Por mi experiencia en la consulta veo que la cena es lo que menos regular se hace. Es más "cojo lo que me pilla por el camino" y eso tiene un gran peligro».
«El mayor problema con el que nos encontramos es la ingesta de precocinados y preparados. Cuando uno va a comprar hay que tener la menor cantidad de etiquetas. Lo más natural no lleva nada. Abusamos mucho de un paquete de galletas o el paquete de palitos, cuando es mejor el pan de panadería», indicó.