Elena y Vizo, la pareja de novios más viral de Galicia: «La leucemia nos enseñó que juntos somos invencibles»

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Vizo fue el gran apoyo de Elena para superar un cáncer. Llevan 15 años juntos
Vizo fue el gran apoyo de Elena para superar un cáncer. Llevan 15 años juntos MARCOS MÍGUEZ

Amores de película. No son estrellas, pero tienen una historia digna de contar. Ellos afrontaron el peor golpe en plena pandemia cuando buscaban un hijo. ¿Hasta dónde llegarías por amor?

27 nov 2021 . Actualizado a las 22:11 h.

Es florista y se pasó la pandemia cultivando y viendo florecer el bosque de grandes afectos que la rodean. Elena Naveiras, de 33 años, que fue enfermera antes que artista floral y la novia gallega más viral del 2020, ha vivido este par de años de covid en pie de guerra, pero no contra el virus, sino «aplastando un monstruo» gigante que le hacía sangrar las encías, hematomas en las piernas, y le comía las fuerzas en el día a día. Ese monstruo tiene un nombre que ella dice sin miedo, leucemia, y enfrente un equipo de rivales que son una piña, en el que destaca Vizo, su marido, «maridi», como le dice ella, el compañero y amigo que no le falla ni en la salud ni en la enfermedad. Llevan 15 años juntos desde que se conocieron en el instituto y el 16 de octubre celebraron un aniversario «de dos días». Como el primer aniversario no pudieron pasarlo juntos, el segundo fue por dos. A Vizo, panadero bueno como un pan, le gusta «todo» de Elena. «Lo buena que es, el carácter que tiene, el cariño que muestra por la gente cercana». Y a Elena de su pan lo que la hace reír. «Y que es mi apoyo vital en todo», dice con seriedad.

 El 16 de junio del 2020, la vida de Elena dio un vuelco en urgencias del Chuac. Llegó al hospital cuando apenas se tenía en pie. Y al cabo de dos horas le dijeron que sufría leucemia. Se quedó «en shock» tras pasar varios días sin saber si sus síntomas podían contarse entre los más extraños de un embarazo, que empezaban a buscar, o ser los de una enfermedad grave. Era leucemia promielocítica aguda de alto riesgo. «No llamé a nadie, no supe cómo decírselo a mis padres. Les mandé wasaps a mis hermanas y a él», recuerda Elena refiriéndose a su marido. «Yo iba en coche [desde Ferrol] para el Chuac porque sabía que ella estaba en urgencias, pero cuando vi su wasap... No sé ni cómo llegué a Coruña. Me puse a llorar en el coche. Hasta que llegué y la vi, y me cambió el chip. Y me animó ella a mí. Fue increíble», cuenta Vizo.

Elena tiene una vitalidad a prueba de TikToks y una sonrisa que ahoga las penas, y es como un ramo de flores que llega cuando se necesita más. «Si veo a la gente mal, me vengo arriba para que estén mejor», sonríe la gallega que nos da una lección, que se lleva cientos de «me gusta» en Instagram. En las redes la hemos visto recibir y encarar el golpe más inesperado, cortarse la larga y bonita melena negra entre lágrimas, echarse al monte que echó de menos en tiempo de hospital, reírse de sí misma y del miedo con valor.