El abogado de la Manada pedirá que se revise a la baja la condena apoyándose en la ley del «solo sí es sí»

la voz AGENCIAS

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Agustín Fernández (derecha) es también abogado de El Cuco
Agustín Fernández (derecha) es también abogado de El Cuco Julio Muñoz | EFE

Asegura que la pena de 15 años fue calculada por ser cercana al mínimo legal, que con el nuevo texto pasa a estar en los once años

31 ago 2022 . Actualizado a las 19:29 h.

El abogado de la Manada, Agustín Martínez, se apoyará en la nueva Ley de Garantías de la Libertad Sexual, conocida como la Ley del «solo sí es sí», para solicitar una revisión a la baja de la condena de sus representados, que fueron condenados por el Tribunal Supremo a 15 años de prisión por un delito continuado de violación con las agravantes específicas de trato vejatorio y actuación conjunta de dos o más personas.

La defensa tratará de que la condena se vea reducida, si bien no ha puesto fecha a esa petición, a la luz de la nueva clasificación de penas por agresión sexual que recoge el texto impulsado por el Ministerio de Igualdad. Cabe recordar que con la nueva ley, se unen los delitos de abuso y agresión sexual en un mismo tipo.

Según explicaba en su perfil de Twitter el abogado penalista José María de Pablo, el Tribunal Supremo -en su sentencia relativa a la violación múltiple de los sanfermines de 2016- consideró adecuada la pena de 15 años por ser próxima al mínimo legal, que calculó en 14 años y 3 meses, y proporcionada a las circunstancias de los acusados y la gravedad del hecho. La horquilla en la que se movió el tribunal para decidir esa pena era de entre 14 años y tres meses y 18 años.

Ahora, la nueva ley, explica De Pablo, castiga la agresión sexual con penetración con una pena de entre 4 y 12 años de prisión (en lugar de la anterior horquilla de entre 6 y 12 años). Esto supone un aumento entre la mínima pena y la máxima. Y matiza que el nuevo artículo 180 del Código Penal prevé una pena de entre 7 a 15 años para las agresiones con penetración cuando concurre un agravante, que se aplicará en su mitad superior cuando, como aquí, concurran dos o más. «Por tanto, la horquilla pasa a entre 11 y 15 años», asevera.

Así, comenta que si con un mínimo legal de 14 años y 3 meses el Supremo impuso una pena de 15 años, con la nueva ley ese mínimo legal baja a los 13 años, «por lo que con el mismo criterio es razonable pensar que el TS, con esta nueva ley, habría impuesto una pena inferior: 13 años y 7 meses (o, si redondea por arriba, 14 años)».

Sobre si la pena podría ser revisada tras la entrada en vigor de la nueva ley, el penalista explica que alberga dudas al respecto porque los 15 años de pena siguen dentro de la horquilla en la nueva ley. Si bien recuerda que el Supremo vio razonable la pena actual a La Manada por estar próxima al mínimo legal. «Y con la nueva ley los 15 años no son tan próximos...», añade, para luego sugerir que esto haría razonable una rebaja de al menos un año de prisión.

«Es propaganda», asegura Rosell

Este miércoles, la delegada de Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, ha calificado de «propaganda» que el abogado de La Manada pueda pedir una reducción de pena para sus defendidos aplicando la nueva ley porque la norma no permite revisiones de condenas de 15 años.

A través de su cuenta de Twitter ha explicado que «no hay atenuación ni despenalización» para penas de 15 años con la nueva norma, aprobada definitivamente la semana pasada. «Quieren desprestigiar la ley (...) y asustar a las mujeres. Pero con esta ley tenemos más seguridad y derechos», ha apuntado la delegada del Gobierno.

No obstante, el penalista José María de Pablo recordaba que las leyes penales que favorecen al reo son aplicables retroactivamente, y permiten revisar condenas anteriores.

La ley del «solo sí es sí» ve la luz cuatro años después de la sentencia de la Manada

La Voz

Cuatro años después de la sentencia de la Manada, la violación grupal a una joven en los sanfermines del 2016, la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, que elimina la distinción entre abuso y agresión y coloca el consentimiento en el centro para juzgar los delitos, ha sido definitivamente aprobada en el Congreso. Con 205 votos a favor, 141 votos en contra y 3 abstenciones, la ley del «solo sí es sí», que tomó el nombre del grito feminista que salió a las calles tras la polémica resolución de la Audiencia de Navarra —que consideró abuso sexual la violación grupal—, ve ahora la luz con la oposición del PP y Vox después de un largo camino no exento de polémica.

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