Los alimentos moderan precios y la inflación de mayo se frena en el 3,2 %

Manoli Sío Dopeso
M. Sio Dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

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ALBERTO LÓPEZ

El IPC alcanzará su mínimo en junio y julio, pero repuntará tras el verano

30 may 2023 . Actualizado a las 20:14 h.

La cesta de la compra empieza a dejar de dar miedo, al menos en los datos estadísticos. Porque a pie de supermercado, la moderación de precios que constato el INE (Instituto Nacional de Estadística) en su informe adelantado, —publicará el dato definitivo de IPC el próximo 13 de junio—, en el mes de mayo no resulta perceptible para los consumidores consultados en uno de los establecimiento de una gran cadena de distribución en Vigo. «¿Que han bajado los precios? ¿Cuándo se ha visto esto? Las Chiquilín del desayuno, a 5,45 euros», protesta un veterano consumidor, mientras zarandea en el aire un paquete de 875 gramos. «En donde más se nota esa pequeña moderación que dicen es en frutas y verduras, pero todo depende: si quieres judías, las tienes desde 2,49; pero si quieres guisantes frescos, no bajan de 5,99 el kilo», afirma la responsable de frutería.

Alivio al bolsillo

Pero los datos oficiales son los que son, y según el INE, la inflación ha vuelto a dar algo de alivio al bolsillo de los consumidores en mayo, y en parte ha sido por la moderación de precios en el supermercado. El IPC bajó nueve décimas en relación a abril hasta quedarse en un 3,2 % de incremento respecto al 2022 —una diferencia inferior a la del mes pasado, que se situó en el 4,1 %—, el nivel más bajo desde hace casi dos años.

Dice este organismo oficial que este freno en el encarecimiento del coste de la vida se debe «a que los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas han subido menos, pero también al abaratamiento de los carburantes, —que se incrementaron en el mismo mes de hace un año por el efecto de la guerra en Ucrania—, y a la volatilidad que afectó a los costes de la energía».

El informe adelantado del INE correspondiente al mes de mayo muestra, además, cómo la inflación subyacente —no tiene en cuenta los productos energéticos ni los alimentos frescos—, frenó también cinco décimas y se sitúa en el 6,1 %, es decir, que regresa a los niveles que tenía en julio del 2022.

Y otro dato de referencia, la tasa de IPC armonizado, que es el que se utiliza en Europa para hacer la comparativa entre los distintos países, se reduce dos décimas en relación al mes de abril para situarse por debajo del 3 % (en el 2,9 %). Mantiene el INE que este porcentaje «mantiene a España entre los países que registran la subida más moderada de los precios», y le permite seguir ganando competitividad en relación a sus principales socios de la eurozona.

Estos datos avanzados vendrían a confirmar, con todas las cautelas, que el encarecimiento de la cesta de la compra ha tocado techo, dado que los alimentos se dispararon un 16,6 % en febrero. Así lo ve la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, que atribuye la bajada de la inflación a «la eficacia de las medidas del Gobierno, que posiciona a nuestro país como uno de los que tienen la inflación más baja de la Unión Europea».

Repunte otoñal

La cuestión es, ¿seguirán cayendo los precios? La respuesta es que parece ser que sí. Funcas, la Fundación de Cajas de Ahorros, prevé que la inflación alcance sus niveles mínimos en los meses de junio y julio, cuando llegará al 2,2 % y 2,5 %, mientras que en la segunda mitad del año volvería a repuntar.

También el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, avanzó ayer que el regulador revisará a la baja su previsión de inflación para el cierre del año, desde el 3,7 % actual hasta cerca del 3 %.

«En los últimos meses nos ha sorprendido el comportamiento de los precios de la energía, que se ha relajado, lo que supondrá que, seguramente, revisemos a la baja la inflación promedio para el 2023», afirmó.

Al igual que Funcas, Gavilán advirtió, sin embargo, que «a partir de finales del 2023 y durante el 2024 la inflación va a repuntar por un efecto puramente mecánico, por la finalización de medidas como la bajada del IVA de la electricidad y el gas».

Aceite de oliva virgen, arroz y azúcar, fuera de control

El informe adelantado del INE no recoge todavía el comportamiento de los precios por productos, pero hay estudios que sí lo han hecho ya. Por ejemplo, según un análisis de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) la cesta de la compra básica, con productos bonificados con la bajada del IVA, se ha encarecido un 3,53 % en mayo con relación a los precios de enero. Entre los alimentos básicos que más se han disparado, a pesar de esa moderación que muestran las estadísticas, está el aceite de oliva, que ha experimentado una subida de más del 15 %, como consecuencia de la sequía. De tal modo que un litro de este producto en su categoría virgen supera ya los 6 euros en todos los supermercados. Pero también se han encarecido las patatas, casi un 8 %, y del arroz redondo, un 7,69 %. Entre los productos que registran mayores alzas de precio frente a un año antes, se sitúan el azúcar y los edulcorantes, con un alza del 36,8 %, La parafarmacia sufre un alza en el precio del 38 %; los alimentos infantiles aumentan un 23,3 % y los quesos blancos pasteurizados cuestan un 23,1 % más, según los últimos datos publicados por NIQ.

Mientras que en el otro lado de la balanza se sitúa la harina, con un descenso medio del 24 %, provocado por la introducción de la marca blanca por parte de varias grandes superficies.

El efecto del buen tiempo

Además, con la llegada del buen tiempo, el consumo fuera de casa ha hecho caer la demanda de productos como las bebidas alcohólicas, que retroceden un 5 %, o los espumosos, que descienden un 5,5 %.