Los puertos de Odesa, la nueva fijación de Rusia para boicotear el grano de Ucrania

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

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Imagen de un edificio dañado en Izmaíl, Ucrania.
Imagen de un edificio dañado en Izmaíl, Ucrania. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El bloqueo del mar Negro fuerza a Kiev a exportar más cereal a través del Danubio

04 ago 2023 . Actualizado a las 08:55 h.

Rusia ha focalizado parte de sus esfuerzos en reducir a polvo el cereal ucraniano. Han pasado 18 días desde que el Kremlin anunció su salida del acuerdo de exportación de cereal del mar Negro y, desde entonces, se suceden las ofensivas a los puertos fluviales de Izmaíl y Runi, ambos en aguas del Danubio y en la región de Odesa, al suroeste de Ucrania. El miércoles tuvo lugar el enésimo ataque a estas instalaciones, en las que los drones Shahed —de fabricación iraní— redujeron a cenizas casi 40.000 toneladas de grano.

La ofensiva rusa no solo inquieta a Ucrania, el principal afectado. También a Rumanía, país miembro de la OTAN y de la UE. El Danubio sirve de frontera natural entre ambos países. «Los continuos ataques de Rusia contra la infraestructura civil ucraniana en el Danubio, en las proximidades de Rumanía, son inaceptables», señaló en X (antes Twitter) el jefe del Ejecutivo rumano, Klaus Iohannis.

El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, solicitó a los países miembros que presionen a Rusia para que vuelva al pacto del mar Negro. Una petición calcada a la que profirió Antony Blinken, secretario de Estado de EE.UU., que acusó a Rusia de chantajear a la comunidad internacional. El representante estadounidense afirmó que casi 90 estados firmaron un principio de resolución en el que instan a Rusia a «tomar medidas para poner fin al uso de los alimentos como arma de guerra y la inanición de los civiles como estrategia».

El bloqueo del mar Negro escuece y de qué manera a Ucrania. A través de sus aguas, el país exportó 33 millones de toneladas de cereales y oleaginosos bajo la supervisión de Turquía y de la ONU. La decisión de Moscú tiene un doble propósito: hundir las exportaciones ucranianas para después regresar al pacto del mar Negro con un papel hegemónico en la venta de cereal.

«Los terroristas rusos atacaron de nuevo los puertos, los cereales y la seguridad alimentaria mundial», publicó en sus redes sociales el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que solicitó una respuesta rápida a la comunidad internacional.