El ADIF descarta el sabotaje en los cercanías catalanes y atribuye el caos a un fallo informático

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, durante una rueda de prensa que ofreció ayer con la consellera de Territorio, Sílvia Paneque.
El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, durante una rueda de prensa que ofreció ayer con la consellera de Territorio, Sílvia Paneque. Quique García | EFE

Rodalies volverá a funcionar con normalidad el próximo lunes, según la Generalitat

28 ene 2026 . Actualizado a las 08:54 h.

El caos ferroviario del pasado lunes en Cataluña no tuvo su origen en un sabotaje ni en un ciberataque, como apuntó el ministro de Transportes, Óscar Puente. Fue un fallo informático, un error en el software que rige el sistema de control de los trenes de Rodalies, que se cayó dos veces en menos de dos horas, sumiendo en el desconcierto a cientos de miles de usuarios.

Aunque el colapso de la red catalana comenzó mucho antes, tras el accidente mortal de Gelida, el martes pasado, cuando un muro de contención de la autopista AP-7 se desplomó sobre la cabina de un tren de cercanías, segando la vida de un maquinista en prácticas. De hecho, las incidencias son constantes en las siete líneas que cubren el servicio de proximidad en Barcelona, y en los regionales que conectan la capital con las demás provincias.

El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, confirmó ayer que el desbarajuste del lunes fue provocado por un «error de software» en el nuevo sistema de gestión de tráfico ferroviario instalado hace tres meses en el centro de control del ADIF en la estación de Francia. Actualmente, el administrador de infraestructuras está trabajando de urgencia en 29 puntos distintos de la red por incidencias que esperan tener resueltas al acabar la semana. En total, se han desplegado más de 50 equipos, que han llevado a cabo 116 inspecciones.

Restablecimiento del servicio

Mientras, Rodalies volvió a recuperar ayer una cierta normalidad, aunque en precario, con retrasos, cancelaciones y un importante dispositivo de autobuses de refuerzo para atender a los viajeros en los 11 tramos sin cobertura ferroviaria. «Vengo a la aventura, no sé si pasarán trenes o no, pero lo voy a intentar. Esto siempre es una aventura», explicaba una usuaria habitual en la estación del Clot. A diferencia de otros días, el plan de reactivación parcial acordado con la Generalitat se puso en marcha sin sobresaltos, con el fin de garantizar la cobertura en los llamados ejes prioritarios, que concentran cerca del 90 % de las más de 400.000 personas usan los trenes a diario: la R1, la R2 y buena parte de la R4. La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, aseguró que los cercanías volverán a operar con toda normalidad a partir del próximo lunes. Por su parte, Renfe lanzó nuevos abonos gratuitos para Rodalies, que estarán vigentes durante prácticamente un mes, mientras duren los trabajos.