Los partidos catalanes exigen dimisiones a Illa por el caos en cercanías: «Cataluña se cae a trozos»

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Albert Dalmau, en funciones de presidente, ayer en el parlamento catalán.
Albert Dalmau, en funciones de presidente, ayer en el parlamento catalán. David Zorrakino | EUROPAPRESS

La oposición centra sus críticas en la gestión del PSC

29 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La crisis de Rodalies se le está haciendo larga, muy larga, no solo al Ministerio de Transportes, también a la Generalitat de Salvador Illa, del mismo color político. Con el presidente catalán hospitalizado a causa de una infección bacteriana, su sustituto, el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, tuvo que emplearse a fondo ayer en el Parlamento autonómico para defenderse de las andanadas de la oposición. Todos los partidos políticos en bloque, desde Junts al PP, pasando por Esquerra, Vox, la CUP y Aliança Catalana, cuestionaron la gestión del PSC y exigieron más dimisiones. No les valen las de los dos altos cargos de Renfe y el ADIF (el director operativo de Rodalies y el responsable de mantenimiento del administrador de infraestructuras), cesados tras la caída del sistema informático el pasado lunes. La mayoría de las intervenciones apuntaron a la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, la cabeza visible del Ejecutivo catalán durante la crisis ferroviaria, a la que hacen responsable del desaguisado en los trenes de cercanías, prácticamente al mismo nivel que el ministro de Transportes, Óscar Puente. «Cataluña se cae a trozos, nos han llevado al caos permanente», le reprochó la portavoz de Junts en la Cámara, Mónica Sales. La diputada independentista pidió al PSC que rectifique y frene el traspaso del servicio de cercanías, acordado por el PSOE y Esquerra, para exigir un traspaso «integral». Sales recordó que los socialistas gobiernan en la Moncloa y en Cataluña, y han presidido Renfe en los últimos años, por lo que el desbarajuste es consecuencia, dijo, «de la dependencia de Cataluña del Estado español», además de la falta de inversión.

«Desconfianza y desconcierto»

En la misma línea, el líder parlamentario de Esquerra, Josep Maria Jové, acusó a Illa de «esconderse detrás de la dimisión de dos personas que no llevaban ni dos semanas en el cargo», en referencia a los cesados. El republicano insistió en pedir la cabeza de Paneque, a la que reprochó «haber asumido las decisiones de Renfe y el ADIF como suyas», transmitiendo «desconfianza y desconcierto» a la ciudadanía. «Para recuperar credibilidad son necesarias más dimisiones», advirtió. Más incisivo fue el jefe de filas del PP catalán, Alejandro Fernández: «¿Era necesario que muriera alguien para darse cuenta del penoso estado de la red? ¿No hay nadie al volante?», exclamó en su turno de palabra. «Iba a ser la legislatura de la gestión y se ha convertido en la de la incompetencia atroz», zanjó el dirigente popular. Por su parte, Joan Garriga, portavoz de Vox, se preguntó «si asumirá este Govern alguna responsabilidad o continuará escondiendo su incompetencia mientras Cataluña se hunde». Y Sílvia Orriols (Aliança) subrayó que «los catalanes pagan impuestos europeos para tener servicios tercermundistas».

Ante el aluvión de críticas al Ejecutivo, el titular de Presidencia en funciones de president, Albert Dalmau, alabó la gestión de la consejera Paneque, descartó dimisiones y tiró balones fuera. Primero, culpó de lo sucedido en buena medida a las intensas lluvias de los últimos días y al cambio climático, y luego extendió la mano a los grupos parlamentarios para pedir un «pacto de país» con el objetivo de «rehacer Rodalies». También negó la supuesta sumisión al Gobierno central: «Al Govern le toca dar la cara, sea de nuestra competencia o no, exigiendo soluciones y responsabilidades e intentando dar un horizonte de mejora», concluyó.