Los trenes de cercanías de Cataluña no recuperarán la normalidad hasta abril

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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La estación de tren de Sants, de Barcelona, esta semana.
La estación de tren de Sants, de Barcelona, esta semana. Andreu Dalmau | EFE

La Generalitat descarta rescindir el contrato programa con Renfe, tal como pide Junts

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los usuarios de los trenes de cercanías catalanes tendrán que esperar hasta abril para volver a la normalidad, tras el caos ferroviario en el que se encuentra sumida la comunidad desde el descarrilamiento mortal de Gelida (Barcelona), el pasado 20 de enero. Aunque Renfe prevé recuperar todo el servicio de Rodalies afectado por los cortes de circulación en las próximas dos semanas, los trenes seguirán circulando a baja velocidad (30 km/h) en los tramos más críticos hasta dentro de casi dos meses. El número dos del ministerio, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, lo señalaba ayer: «Lo iremos viendo semana a semana, y en abril tendremos las últimas limitaciones temporales de velocidad suprimidas».

Estas limitaciones son las que están provocando retrasos cada día. Los trabajos de los técnicos del ADIF se centran actualmente en 91 puntos de la red, para «avanzar lo antes posible» hacia un escenario de normalidad, según apuntó el portavoz de Renfe, Antonio Carmona. La operadora hizo frente ayer a otro día caótico, con una decena de tramos cortados y una nueva incidencia que paralizó la R4, entre Martorell y Hospitalet, en la noche del jueves, obligando a los viajeros a realizar ese tramo en los autobuses habilitados al efecto y complicando aún más la movilidad en los accesos a Barcelona.

En medio de la tormenta política desatada por la actuación del ministerio y de la Generalitat, encabezados ambos por socialistas, Junts propuso este viernes rescindir el contrato de prestación del servicio con Renfe y que este sea asumido por Ferrocarriles de la Generalitat (FGC), la operadora regional que gestiona las líneas propiedad de la Administración autonómica. «Seguir dependiendo de Renfe para la gestión de Rodalies es por voluntad política; en ningún caso existe ningún escollo jurídico», advirtió el portavoz en el Parlamento catalán, Salvador Vergés, que ve posible que FGC asuma Rodalies en un «máximo de dos años». Algo que la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, descartó de plano. Este sábado hay convocadas dos manifestaciones en Barcelona, una de usuarios del tren y otra del movimiento independentista, contra el caos ferroviario.