Conmoción en Barcelona por la muerte de cinco menores en un incendio

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Las víctimas, alumnos de dos institutos de Manlleu, estaban en un trastero

17 feb 2026 . Actualizado a las 21:48 h.

La pequeña localidad de Manlleu, a una decena de kilómetros de Vic (Barcelona), amaneció ayer conmocionada por la trágica muerte de cinco jóvenes en un incendio ocurrido en el trastero de un edificio utilizado como punto de reunión. Los fallecidos son Mohamed Z., de 15 años; Mustafa B., de 16 años; Amin A., de 15 años; Mohamed M., de 14, y Adam B., de 17 años. Cuatro de ellos eran alumnos del Instituto Antoni Pous i Argila, del mismo municipio, donde estudiaban tercero y cuarto de ESO. El quinto estudiaba en el Instituto Ter. Otras cuatro personas resultaron heridas leves. Los hechos ocurrieron minutos después de las nueve de la noche del lunes, cuando los servicios de emergencia del 112 recibieron varias llamadas alertando de un incendio en el piso superior del número 66 de la calle Montseny. «Era un humo negro, no se podía apenas respirar, nunca vi antes nada igual», explica Mohamed, vecino de la primera planta, uno de los primeros en dar la voz de alarma y ayudar al resto de los inquilinos a desalojar el inmueble.

El bloque, de cinco plantas de altura, consta de una cuarentena de viviendas, habitadas en su gran mayoría por familias de origen magrebí establecidas en Cataluña. El edificio siempre tenía el portal abierto, por lo que era habitual que accedieran a él jóvenes de los alrededores para pasar el rato. Según los Bomberos de la Generalitat, el fuego comenzó por causas desconocidas, atrapando en su interior a los cinco jóvenes de edades comprendidas entre los 14 y 17 años. Hasta la zona, se desplazaron 13 dotaciones del cuerpo, que al llegar se encontraron con el edificio totalmente desalojado. El incendio se dio por extinguido media hora después, a las 21.41 horas. Fue entonces cuando se localizó a la primera víctima, en situación de parada cardiorrespiratoria. Inmediatamente después, ya dentro del habitáculo, se hallaron cuatro cuerpos más. A pesar de los esfuerzos de los bomberos y técnicos del Sistema de Emergencias Médicas de la Generalitat (SEM), que mandaron 11 ambulancias y dos equipos de apoyo psicológico, no se pudo hacer nada por salvar sus vidas. Algunos vecinos aseguran que el aviso lo dieron antes, sobre las 20.30 horas, y que las ambulancias llegaron tarde. Las cuatro personas con lesiones leves recibieron el alta en el mismo lugar de los hechos.

Tras la tragedia, la desolación era total entre familiares y amigos. «No lo puedo creer, lo vi por WhatsApp por la noche…», comenta con lágrimas en los ojos una joven de 15 años, compañera de clase de una de las víctimas. «Es una maldita desgracia», añade otra. Entre los colchones, juguetes y otros trastos viejos encontrados en el lugar del siniestro, los bomberos hallaron varias bombonas de óxido nitroso, el llamado gas de la risa. Según relataron algunos testimonios a la Cadena Ser, estos jóvenes solían subir a los trasteros de la calle Montseny «a hacer vídeos para TikTok», en los que se les veía inflando globos con esas bombonas «y lo inhalaban». Aunque los investigadores de los Mossos d’Esquadra descartan la hipótesis de la explosión de una de ellas como origen del fuego, que apunta a una causa accidental. Los chicos habrían muerto por asfixia, intoxicados por el espeso humo negro y la falta de ventilación del habitáculo, que tampoco disponía de iluminación.

«El día más oscuro»

Fuentes del Ayuntamiento de Manlleu afirmaron no tener constancia de la existencia ni del uso de las buhardillas como lugar de reunión por parte de adolescentes del municipio. Después de trasladar el pésame a familiares y amigos de las víctimas, el alcalde de la localidad, Arnau Rovira, de Junts, aseguró que no habían recibido ningún aviso previo sobre el posible uso inadecuado del espacio. Si lo hubieran sabido, «se habrían tomado medidas», dijo. «Es el día más oscuro que recuerdo», lamentó visiblemente afectado. Tres familias, que habitaban la última planta, fueron realojadas en el Hotel Torres Manlleu. El resto de los vecinos regresaron a sus viviendas hacia las cuatro de la madrugada, después de que los equipos técnicos descartaran posibles defectos estructurales. El Ayuntamiento decretó tres días de luto oficial.