La guerra llega a las aulas rusas en busca de reclutas: es el turno de los malos estudiantes
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Los militares hablarán con los alumnos con las peores notas
05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La guerra de Ucrania ha llegado a las aulas rusas de institutos de formación profesional y de universidades en busca de reclutas, después de que al Ministerio de Defensa se le haya acabado el potencial de movilización en el resto de estratos de la castigada sociedad. «Los estudiantes han aparecido en este concurso por selección natural. Se acabaron los soldados de las capas más marginales de la sociedad, extranjeros e inmigrantes no se sumaron en masa. Ahora llega el turno de los estudiantes», declaró Maxim Kats, conocido comentarista y opositor en el exilio.
Los más críticos con la guerra han dado la voz de alarma, ya que, según varios medios, un centenar de instituciones de educación superior en Moscú y San Petersburgo han recibido instrucciones y cuotas para el reclutamiento de voluntarios.
Desde finales del año pasado, el Ministerio de Defensa puso el punto de mira en los institutos de formación profesional, a los que se puede acceder con 15 o 16 años, y en las universidades. Según el portal T-Invariant, al principio se centraron en los alumnos de estudios técnicos y ahora ya buscan voluntarios en todas las facultades. «No es una iniciativa local, de los rectores o gobernadores. Es una campaña federal y las universidades tienen la responsabilidad de cumplir con esa misión», denunció Yekaterina Shulman, activista y profesora universitaria en Berlín.
Organizaciones de veteranos y grupos patrióticos recibieron luz verde para instalar puestos de agitación, propaganda y alistamiento en los edificios de las universidades, donde se pueden ver carteles animando a los estudiantes a firmar contratos.
El objetivo: los peores expedientes
Una de las víctimas de estas campañas son los malos estudiantes amenazados de expulsión. Los jefes de las universidades les plantean que, si firman un contrato con el Ejército, en un año verán condonados sus retrasos académicos y podrán proseguir los estudios de manera gratuita. Con ese objetivo, algunos rectorados les impiden cambiar de universidad o tomarse vacaciones académicas, y, además, redujeron el plazo para ponerse al día con las asignaturas pendientes, de meses a semanas. «El país necesita soldados», admitió la directora de un instituto adscrito a la Universidad de Innovación Tecnológica en Kazán (Tatarstán), quien anunció que los militares hablarán con los estudiantes con las peores notas.