Washington y Tel Aviv bombardean la infraestructura civil del régimen mientras el Líbano acumula ya unos 300.000 desplazados
08 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Una semana ha pasado desde que Donald Trump decidiese poner fin a las conversaciones sobre el potencial nuclear iraní en Ginebra. Su declaración de guerra junto a Israel, su apéndice en Oriente Medio, desembocó en una ola de ataques que fue escalando hasta alcanzar todo Oriente Medio e incluso suelo europeo. Desde Palestina a Teherán, la región está en llamas. Y con todo, el régimen persa, pese a haber perdido su cabeza, sigue en pie.
28 de febrero
El día de los ataques aéreos y la muerte de Jamenéi
En un fondo oscuro y con una gorra tapando casi por completo su rostro, Trump anunció los primeros bombardeos sobre Teherán «para evitar que esta dictadura tan perversa y radical amenace a Estados Unidos y nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional». Su operación, Furia Épica, contaría con el apoyo de Israel. Los bombardeos sobre edificios gubernamentales, cuarteles de la Guardia Revolucionaria y plataformas de misiles se cobraron la vida de varias figuras destacadas del régimen. Entre ellas, la del líder supremo, Alí Jamenéi. El llamado del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para que «los persas, los kurdos, los azeríes, los baluchis y los ahwazis» se alcen contra el régimen fracasan.
1 de marzo
Momento de la venganza
Con Jamenéi muerto, el consejo de ayatolás comienza a barajar un nuevo sucesor. Mientras, la Guardia Revolucionaria promete un «castigo severo, decisivo y lamentable para los asesinos» del sucesor de Jomeini. A lo largo del día, Irán hace extensible su ofensiva a toda la región y dispara misiles y drones contra bases estadounidenses establecidas en Catar, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Jordania e Israel. Tres militares estadounidenses mueren en estos ataques, mientras el precio del crudo y el gas se disparan. Las grandes navieras Maersk y MSC recomiendan no navegar por el estrecho de Ormuz, principal vía de exportación de crudo mundial, por las amenazas de la Guardia Revolucionaria.
Lunes 2
La guerra se extiende al Líbano
Las milicias iraníes de todo Oriente Medio vuelven a activarse tras el asesinato de Jamenéi y los ataques de Hezbolá contra Israel provocan la reacción de Tel Aviv. Unas 58 personas murieron y otras 149 resultaron heridas en los bombardeos contra zonas del sur del Líbano y el barrio de Dahiya, donde el Partido de Dios tiene a la mayoría de su base más activa. También se desata la crisis diplomática con EE.UU. después de que Pedro Sánchez negara el uso de las bases españolas para realizar operaciones en el marco de la guerra. Y Trump anuncia una escalada en los bombardeos contra Teherán: «Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran ola ni siquiera ha llegado. La grande está a punto de llegar»..
Martes 3
Europa ve la guerra a las puertas de sus fronteras
La Media Luna Roja cifra en 555 el número de muertos en Irán, y el cabecilla militar de Trump, Pete Hegseth, insinúa que Washington podría enviar tropas para efectuar operaciones terrestres, sin entrar en detalles. Afloran los signos de una guerra de lleno: el Ejército israelí llama a 100.000 reservistas, Irán ataca al menos 60 localizaciones estratégicas y 500 centros militares de los EE.UU. y del «régimen sionista» y la Unión Europea se pone en guardia tras la caída de un misil en la base británica de Akrotiri sin que se notificaran víctimas. Además, se evidencias fallos de coordinación militar entre EE.UU. y sus aliados, y Emiratos Árabes derriba tres aviones norteamericanos por error.
Miércoles 4
El colegio de la muerte
En el cuarto día de la guerra, las imágenes toman protagonismo después de que Teherán contabilizara 165 personas fallecidas, cien de ellas niñas, en el ataque a una escuela de la sureña Minab. La ONU pide investigar el incidente mientras el alto comisionado para los derechos humanos del organismo, Volker Türk, avisa de que pueden constituir «crímenes de guerra». Por otro lado, los países europeos comienzan a movilizar tropas a Chipre argumentando el deber a la defensa del suelo comunitario. Por otro lado, en el Líbano se desalojan 80 comunidades al tiempo que Estados Unidos ordena el cierre de sus embajadas en Kuwait, el Líbano y Arabia Saudí. También comienzan las repatriaciones de españoles.
Jueves 5
El protagonismo turco-kurdo
El régimen persa trata de arrastrar a Turquía a la guerra disparando un misil contra la base de Incirlik, en la sureña provincia de Hatay, sin éxito. Los frentes se recrudecen y se amplían. En su primera maniobra naval desde la Segunda Guerra Mundial, un submarino del Pentágono hunde una fragata con 180 tripulantes frente a Sri Lanka, de los que 32 fueron rescatados. Se contabilizaron 80 muertos y decenas de desaparecidos. La ofensiva de Netanyahu en el Líbano obliga a 84.000 ciudadanos a abandonar sus casas e Irak lanza un mensaje de advertencia después de que varios medios sugirieran que los kurdos de Erbil podrían incursionar en Irán, algo que es rechazado por Bagdad y la Casa Blanca, aunque se admiten contactos con los distintos partidos de la zona. Igualmente, Teherán ataca las bases iraquíes de Komala y el Partido Democrático Kurdo a modo de persuasión.
Viernes 6
Las peores cifras en los peores ataques
Irán anuncia la muerte de 1.500 de sus nacionales. El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní, el general de brigada Alí Mohammad Naeini, asegura que Irán «está preparado para una guerra larga para castigar al agresor» mientras el jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, anuncia una nueva «fase de la guerra» en el Líbano, donde 300.000 personas abandonan sus hogares. España manda la fragata Cristóbal Colón en el marco de la defensa europea.
Sábado 7
Sin pausa y arrasando
La guerra topó ayer con su séptimo día de bombardeos, desplazamientos y crisis internacionales. En Teherán, los bombardeos de Washington y Tel Aviv afectaron considerablemente a edificios civiles. Si bien Israel arrancó la mañana asegurando que entre los objetivos se encontraba la Universidad Imán Hosein, y búnkeres militares con misiles y lanzaderas en los que operaban «cientos de agentes del régimen», confirmó junto a la Casa Blanca que también bombardeó el aeropuerto de Mehrabad y una planta desalinizadora. «Estados Unidos ha cometido un crimen flagrante y desesperado al atacar una planta desalinizadora en la isla de Qeshm. «El ataque ha interrumpido el suministro de agua en 30 poblaciones», aseguro el ministro de Exteriores, Abás Araqchí. Irán atraviesa un momento delicado respecto a las existencias de agua potable y, meses antes de la guerra, se barajó la posibilidad de evacuar Teherán por la incapacidad del régimen para abastecer a la capital.
«Lo estamos haciendo muy bien en Irán. Ven el resultado y ha sido asombroso. Hemos eliminado 42 buques de la Marina, algunos de ellos muy grandes, en tres días. Ese fue el fin de la Marina. También hemos eliminado su fuerza aérea, hemos eliminado sus comunicaciones», celebró exultante Donald Trump a través de redes. El presidente norteamericano también certificó que las redes de comunicaciones están cortadas en Irán, pero que el régimen ha ideado formas de mantener el contacto. «No sé cómo se comunican, pero creo que van a idear algo. No está funcionando muy bien y son malas personas, son muy malas personas», dijo.
La Media Luna Roja iraní detalló que ya han sido atacadas 6.668 instalaciones civiles, incluidas 65 escuelas y 14 centros sanitarios.
Mientras ataques menores trataban de acertar en objetivos de Catar, Emiratos Árabes y el Kurdistán iraquí, Israel volvió a golpear en el sur del Líbano. El Ministerio de Salud del país árabe comunicó que «una serie de ataques lanzados por el enemigo israelí contra la localidad de Nabi Chit y pueblos cercanos del distrito de Baalbek causaron la muerte de un total de 41 ciudadanos y heridas a otros 40». Se trata de una operación en la que Tel Aviv buscaba rédito simbólico. Según sus Fuerzas Armadas, estas «llevaron a cabo durante la noche un intento de localizar hallazgos relacionados con el piloto desaparecido Ron Arad», al que se le perdió en rastro en 1986 tras una incursión israelí. Eso sí, la operación que ha dejado decenas de muertos concluyó sin éxito.
Los muertos en el país de los cedros aumenta ya a 294 e Israel reiteró las órdenes de evacuación para las zonas en peligro. «Advertencia urgente a los residentes de los suburbios del sur de Beirut, especialmente a quienes aún no han evacuado la zona. Reiteramos: Salven sus vidas y evacúen sus hogares», citó en sus canales de comunicación el portavoz castrense en lengua árabe, Avichay Adraee. Hay más de 300.000 desplazados en los suburbios, donde hay unos 700.000 residentes.
La situación en el estrecho de Ormuz también es delicada, según la Guardia Revolucionaria, que alertó de que «un petrolero con el nombre comercial Prima, tras ignorar repetidas advertencias sobre la prohibición de tránsito, fue alcanzado por un dron suicida». Además, a última hora de la tarde se reportó un ataque con cohetes en la embajada estadounidense de Bagdad, en la Zona Verde. Es el primer ataque que recibe el complejo en el contexto de esta guerra, y la seguridad nacional asegura que el origen de los proyectiles es desconocido.