Trump amenaza con un «duro golpe» sobre Teherán

P. M. MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Trump ante los féretros de seis militares estadounidenses muertos en Kuwait.
Trump ante los féretros de seis militares estadounidenses muertos en Kuwait. Nathan Howard | REUTERS

El líder iraní Masud Pezeshkian dijo que cesaría los ataques a los países del Golfo, pero tuvo que rectificar después

08 mar 2026 . Actualizado a las 08:46 h.

El tono entre Washington y Teherán se situó ayer en un punto álgido de tensiones. El presidente de EE.UU., Donald Trump, profirió a Teherán que sufriría un «golpe devastador» del que había que estar «atentos» y que, finalmente, no se produjo. Un aviso con autoridad que contrastó con las palabras del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que llegó a pedir «perdón» a los países del Golfo atacados en el marco de la guerra y que rápidamente los sectores conservadores y la Guardia Revolucionaria salieron a desmentir para confirmar que habrá más ofensivas.

«Quienes deben disculparse son los países que han convertido su territorio en bases militares de Estados Unidos», pronunció el clérigo conservador iraní Hamid Rasei, que solicitó además «poner fin cuanto antes a la actividad de este consejo provisional mediante la presentación del futuro líder, y garantizar la protección de la revolución del imán Jomeini».

Los comentarios de Rasei llegaron de la mano de anuncios de la Guardia Revolucionaria por los que se indicaban nuevas operaciones militares en el Kurdistán iraquí y contra las bases norteamericanas ubicadas en los países del Golfo. Pezeshkian tuvo que salir a rectificar sus «disculpas» y matizar que estos ataques se producirían si continúan las agresiones contra la República Islámica, y que una rendición condicional «es un sueño que se llevarán a la tumba».

Trump fue más contundente: «Debido a la mala conducta de Irán, estamos considerando, para su destrucción total y muerte segura, zonas y grupos de personas que hasta ahora no habíamos considerado como objetivos». Sin embargo, al cierre de esta edición las palabras del presidente norteamericano no se habían traducido en ninguna acción militar concreta.

Condena al fracaso

Las amenazas del inquilino de la Casa Blanca coincidieron además con la publicación de un informe del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU. que citaba el más que probable fracaso de Trump si su objetivo es un cambio de régimen. Concretamente, el documento apunta a que las élites de Teherán ya contaban con mecanismos para consagrar el modelo revolucionario y mantenerlo a flote. Igualmente, un tercer portaviones, el George Bush, va en camino de unirse a la contienda.

Los aliados europeos continuaron su disparidad. Si bien el Reino Unido y Francia se prestaron a que EE.UU. utilizara sus bases para atacar Irán, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, aseguró que su país no es parte de la guerra «ni tiene intención de serlo», e invitó a buscar soluciones diplomáticas.