Starmer, en el objetivo de Trump, Blair y los «tories» por no sumarse a la ofensiva contra Irán
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Los laboristas piden al «premier» que resista las presiones de Washington
09 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La negativa de Keir Starmer a sumarse a Estados Unidos e Israel a la ofensiva contra Irán le está generando críticas no solo entre sus adversarios políticos, sino también entre sus propias filas. El ex primer ministro laborista Tony Blair cuestionó la postura de su sucesor y compañero de partido, y afirmó que el Reino Unido, como «aliado» de Washington, debería haber participado en la campaña «desde el principio». «La relación con Estados Unidos importa. Importa especialmente hoy. No se trata de si es este o aquel presidente. Si son nuestros aliados y un pilar indispensable para nuestra seguridad… más nos vale estar presentes», declaró Blair durante un acto organizado por un medio afín a Israel. Las críticas de Blair —cuyo apoyo incondicional a la invasión de Irak en el 2003 sigue pesando sobre él y sobre los laboristas— coinciden con las que llegan desde la oposición conservadora. Además, se produjeron pocas horas después de un nuevo desplante de Donald Trump a Starmer.
«Antiguo aliado»
«El Reino Unido, nuestro antiguo gran aliado, quizá el mayor de todos, por fin está considerando seriamente enviar dos portaviones a Oriente Medio», escribió el presidente republicano la noche del sábado en su red Truth Social. «No pasa nada, primer ministro Starmer, ya no los necesitamos, pero lo recordaremos. ¡No necesitamos que se unan a las guerras cuando ya las hemos ganado!», remató.
«No necesitamos que se unan a guerras cuando ya las hemos ganado»
Starmer ha rechazado sumarse a una campaña contra el régimen de los ayatolás «sin base legal ni un plan viable», además de recalcar que no olvida la lección de Irak. No obstante, aunque inicialmente negó a Estados Unidos el permiso para utilizar bases británicas —tanto en territorio nacional como en el extranjero— como plataformas para atacar Irán, menos de dos días después rectificó, pero con la condición de que solo se emplearan en operaciones con fines defensivos.
En este contesto, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, defendió este domingo la postura de Starmer, al considerar que «oponerse o estar siempre de acuerdo con EE.UU. no beneficia al interés nacional del Reino Unido». A la vez, dirigentes laboristas como Emily Thornberry pidieron al primer ministro que resista las presiones de Trump. La negativa a participar en los ataques contra Teherán coincide con el sentir de la calle: el 49 % de los británicos se opone a los bombardeos, según una encuesta publicada por YouGov la semana pasada.
Pese a la nueva arremetida de Trump contra Starmer, la comunicación entre ambos dirigentes continúa. Downing Street informó este domingo que el premier conversó por teléfono con el presidente estadounidense para abordar la situación en Oriente Medio y «la cooperación militar».
Listo para zarpar el portaviones Príncipe de Gales
Mientras tanto, la prensa británica informó que el portaviones Príncipe de Gales, uno de los dos que posee el país, se está preparando para zarpar de su base en Portsmouth, posiblemente rumbo al Golfo Pérsico. Durante el fin de semana al menos cuatro bombarderos estratégicos estadounidenses B?1, utilizados para lanzar misiles de crucero, han aterrizado en las bases inglesas de Fairford y Gloucestershire, desde donde despegarán para atacar objetivos iraníes.