Estados Unidos dice tener un plan para reabrir Ormuz mientras Irán resiste el pulso

M. P. REDACCIÓN / LA VOZ, AGENCIAS

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Un barco iraní lanza un misil durante unas maniobras en el estrecho de Ormuz de la Guardia Revolucionaria, que lleva a cabo desde febrero.
Un barco iraní lanza un misil durante unas maniobras en el estrecho de Ormuz de la Guardia Revolucionaria, que lleva a cabo desde febrero. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

Mueren otros seis militares estadounidenses y un soldado francés en Irak

14 mar 2026 . Actualizado a las 10:01 h.

Irán intensifica sus ataques en el estrecho de Ormuz, el sector petrolero sigue en vilo la evolución de la guerra y, en mitad de la inquietud por la economía mundial, Estados Unidos llama a la calma: «No hay que preocuparse». El diagnóstico es de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien asegura que su Gobierno está «controlando» las perturbaciones que Irán provoca en el punto por el que circula el 20 % del petróleo mundial. «No vamos a permitir que ese paso siga siendo un punto de conflicto», añadió.

Washington asegura tener la fórmula para revertir la amenaza que suponen los ataques que el régimen iraní lleva a cabo en el paso de salida del golfo pérsico, donde el tráfico de crudo, gas y mercancías está interrumpido. «Tenemos un plan en marcha para derrotar, destruir e inutilizar todas sus capacidades militares significativas a un ritmo que el mundo no ha visto nunca antes», dijo el jefe del Pentágono, mientras que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, más pegado a la tierra, reconoció que se trata de un «entorno tácticamente muy complejo» y que el tránsito a gran escala por el estrecho podría demorarse. La víspera, el secretario de Energía, Chris Wright, habló de al menos hasta final de mes, con apoyo de buques de la Armada.

Hegseth arremetió además contra la cobertura que algunos medios estadounidenses están haciendo de la guerra y tildó de «ridículas» las «noticias falsas» que afirman que la Administración de Donald Trump subestimó el impacto de la guerra en el estrecho.

Además de Ormuz y el petróleo, lo que destacaba este viernes en las portadas de los medios estadounidenses eran las seis nuevas bajas en su Ejército —son al menos 13 en total desde el inicio de la ofensiva coordinada con Israel, frente a las más de 2.000 registradas en Irán y el Líbano— tras estrellarse en Irak un avión cisterna KC-135. El Pentágono investiga las causas del siniestro, pero insiste en que no fue alcanzado por fuego enemigo ni amigo.

La guerra se cobró también en Irak la vida del primer militar europeo, un soldado francés. Se trata de un suboficial que falleció por el ataque de un dron iraní que provocó heridas también a otros seis soldados galos del despliegue antiterrorista que Francia tiene en el Kurdistán iraquí.

En las puertas de Europa, la OTAN volvió a derribar este viernes un misil disparado desde Irán que entró en el espacio aéreo de Turquía, el tercero en las dos semanas de guerra. El Ministerio de Defensa turco confirmó que fue derribado por sistemas de defensa de la Alianza ubicados en el Mediterráneo oriental, donde España tiene una batería Patriot. Se trata de la base militar de Incirlik, en la periferia de la ciudad turca de Adana, donde también hay tropas estadounidenses.

Washington cree que Jamenéi está herido y desfigurado

Estados Unidos sigue con el foco puesto sobre el nuevo líder supremo iraní. Su secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó este viernes que Mojtaba Jamenéi, hijo del fallecido Alí Jamenéi, está «herido» y muy posiblemente «desfigurado» tras los ataques que mataron a su padre en el inicio de la guerra lanzada por Washington e Israel contra Irán.

Horas después, el Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta diez millones de dólares a cambio de información que conduzca a Jamenéi y a otros nueve altos cargos de Teherán, incluidos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Inteligencia y del Interior, Esmail Jatib y Eskandar Momeni, respectivamente.

«Sabemos que el nuevo supuesto, no tan supremo, líder está herido y probablemente desfigurado. Este viernes publicó un comunicado, en realidad uno bastante débil, pero no había voz ni había vídeo», dijo el jefe del Pentágono en una rueda de prensa, recogida por Efe, en respuesta al mensaje del mandatario iraní.

Hegseth aseguró que el nuevo líder supremo «carece de legitimidad» y que habla de unidad después de «asesinar a decenas de miles de manifestantes», en referencia a la represión de las protestas que comenzaron a finales del año pasado.

«Irán tiene cámaras y grabadoras, ¿por qué emite un comunicado escrito? Creo que sabemos por qué», aseguró el jefe del Pentágono, quien añadió que Jamenéi tiene «miedo» y que gran parte de su familia, incluida su mujer y su madre, han muerto en los ataques de EE.UU. e Israel.

En su primer mensaje el jueves como nuevo líder, Jamenéi mostró un tono desafiante, llamó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz, amenazó a las bases de Estados Unidos en Oriente Medio y aseguró que la «sangre de los mártires será vengada».

El país persa celebró este viernes su manifestación anual de apoyo a Palestina, que sufrió un ataque de Israel. En la marcha, en el centro de Teherán, participaban miles de personas, entre ellas Alí Lariyani. En plena manifestación se escuchó una explosión y apareció una columna de humo, a lo que los manifestantes reaccionaron al grito de «Alá es grande», según se pudo observar en vídeos compartidos por medios iraníes.

Poco antes, las Fuerzas de Defensa de Israel advirtieron de que iban a atacar infraestructura militar en dos zonas de la capital, incluida el área de Maniriyeh, cercana a la universidad, donde se realizaba la marcha, y pidieron a los civiles que evacuaran la zona.

La Guardia Revolucionaria promete más represión a los que protesten

El régimen de los ayatolás no afloja la presión sobre la población iraní mientras soporta los embates de Tel Aviv y Washington. En la misma línea marcada el miércoles por el jefe de la policía nacional, Ahmad-Reza Radan, la Guardia Revolucionaria advirtió este viernes que cualquier nueva oleada de protestas antigubernamentales recibirá «un golpe más duro» que las movilizaciones en enero, que se saldaron con miles de muertos.

«En el primer comunicado tras los disturbios de enero, anunciamos que serían el preludio de un ataque militar. Ahora, el maligno enemigo, desesperado por lograr sus objetivos en el campo de batalla, busca provocar miedo y caos en las calles», informó el grupo, según recoge Europa Press de la cadena de televisión pública iraní, IRIB. Ahmad-Reza Radan había advertido que cualquier iraní que siguiese las indicaciones del «enemigo», en referencia a los llamamientos de Israel y EE.UU. a movilizarse, sería tratado como «un enemigo».

La Guardia Revolucionaria ha pedido «cooperación» a la población, después de que Teherán denunciara en numerosas ocasiones la presencia de «terroristas» en las manifestaciones entre diciembre y enero en Irán. Teherán sostuvo entonces que el objetivo de estos ataques era incrementar drásticamente el número de muertos en las movilizaciones, iniciadas para protestar contra la crisis económica, con el objetivo de dar a EE.UU. un pretexto para lanzar una ofensiva contra el país.