Salvador Illa retira los presupuestos antes de que descarrilen por el veto de Esquerra

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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-El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, interviene durante su comparecencia en la segunda jornada del pleno del Parlamento de Cataluña de esta semana, celebrada este miércoles tras el acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para retirar el actual proyecto de presupuestos para 2026 para dar más margen en la negociación con los republicanos.
-El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, interviene durante su comparecencia en la segunda jornada del pleno del Parlamento de Cataluña de esta semana, celebrada este miércoles tras el acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para retirar el actual proyecto de presupuestos para 2026 para dar más margen en la negociación con los republicanos. Quique García | EFE

Socialistas y republicanos se dan tiempo hasta el verano para pactar unas cuentas que debían haberse debatido mañana

19 mar 2026 . Actualizado a las 19:32 h.

Nuevo giro de guion en la montaña rusa en la que se ha convertido la política catalana. El socialista Salvador Illa dio marcha atrás ayer a su intención de aprobar los presupuestos de la Generalitat, los primeros desde su llegada al poder hace año y medio, ante la negativa de sus aliados de Esquerra a apoyarlos. En una reunión a cara de perro el martes por la tarde, Illa y el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, optaron por darse una tregua hasta el verano, que implica la retirada del proyecto de presupuestos, que debía votarse este viernes en el Parlamento catalán, y contra el que la izquierda independentista había presentado una enmienda a la totalidad. Nunca antes en Cataluña se había dado una situación de estas características. Tras el renuncio de Illa, el propósito del PSC ahora es «intensificar» las negociaciones con sus socios de investidura, sin más órdagos de por medio. «A partir de hoy mismo, trabajaremos para que Cataluña tenga presupuestos con la fuerza y la unidad de la mayoría parlamentaria progresista», señaló el president en una declaración institucional a primera hora de la mañana. Illa hizo un llamamiento a «actuar unidos y hacerlo con la máxima responsabilidad», para que la comunidad disponga de unas cuentas que «se ajusten a la nueva realidad». «Es la hora de que la responsabilidad vaya más allá de la retórica», apostilló. También aseguró que mantendrá los compromisos alcanzados con el socio minoritario, los Comunes de Sumar, con los que acordó la limitación de la compra especulativa de vivienda, medida tildada de «filocomunista» por las patronales.

La última vez que se aprobaron unos presupuestos autonómicos fue en el año 2023, bajo el gobierno secesionista de Pere Aragonès, cuyas cuentas siguen vigentes tras ser prorrogadas hasta en tres ocasiones. El año pasado, el Gobierno catalán tuvo que recurrir a los suplementos de crédito para salvar la ausencia de nuevos presupuestos. Y en esta ocasión, tendrá que hacer lo mismo. En un comunicado conjunto, socialistas y republicanos anunciaron la aprobación inmediata (este mismo jueves en consejo extraordinario) de un «único suplemento de crédito con el objetivo de disponer de los recursos necesarios para hacer funcionar adecuadamente los servicios públicos». En ese texto, ambos partidos parecen dejar a un lado las diferencias manifestadas durante las últimas semanas, con acusaciones y reproches cruzados (incluida la amenaza de un adelanto electoral), para hacer una «valoración positiva del camino recorrido en el desarrollo de los acuerdos de investidura, un camino que ha comportado adelantos de soberanía para Cataluña». En la misiva conjunta, PSC y Esquerra se comprometen a «negociar» para aprobar unos presupuestos «antes de finalizar el actual período de sesiones parlamentarias».

No solo cede Illa. También Esquerra evitó referirse a la condición sine qua non planteada hasta ahora para respaldar los presupuestos, que no es otra que el compromiso del Gobierno central con el traspaso íntegro del IRPF (unos 30.000 millones de euros anuales). La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que es también candidata del PSOE a las próximas elecciones andaluzas, no quiere ni oír hablar del tema, consciente de que cualquier pronunciamiento en este sentido reduciría sus (ya escasas) posibilidades de éxito en la contienda. En rueda de prensa, Oriol Junqueras aparcó el asunto, aunque dejó claro que los independentistas no renuncian a lo firmado para investir a Illa: «Queremos dar a Cataluña más herramientas, más recursos y más competencias; lo queremos todo para Cataluña, no renunciamos a nada».

La retirada del proyecto de presupuestos dos días antes de llegar al Parlamento provocó el consiguiente enojo de los grupos de la oposición. Mònica Sales, de Junts, habló de «vodevil» y reprochó a Illa el «papelón que se hubiera podido ahorrar». «Ha regresado el fracaso del Dragon Khan», dijo la diputada neoconvergente, expresión que solía usarse en el pasado para referirse a los tripartitos de Pasqual Maragall y José Montilla. Por su parte, el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, acusó al socialista de retirar las cuentas de la Generalitat «para engañar a los andaluces en junio» con el traspaso del IRPF. Una idea en la que insistió también Ignacio Garriga, de Vox, que pidió a Illa que convoque elecciones ante la imposibilidad de sacar adelante los presupuestos.