Washington y Teherán dan otra oportunidad a la paz 24 horas después

P. Medina MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, subiendo al Air Force One.
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, subiendo al Air Force One. Jacquelyn Martin | REUTERS

El futuro del uranio enriquecido por Teherán, los activos congelados a la república persa y la soberanía del estrecho de Ormuz, claves

14 abr 2026 . Actualizado a las 12:27 h.

Si bien el bloqueo naval de EE.UU. en el estrecho de Ormuz manifiesta el fracaso de la primera ronda de negociaciones, lo cierto es que ninguna de las partes da por perdido el proceso de paz por completo. Los países mediadores se activaron el domingo para tratar de tejer otro encuentro antes de que expire el alto el fuego la semana que viene. Y la disposición es mutua por lo cerca que estuvieron de un trato tanto Washington como Teherán, según funcionarios presentes en las conversaciones de Islamabad.

Tanto la delegación de EE.UU. encabezada por el vicepresidente JD Vance como la iraní de Mohamad Baqer Ghalibaf, presidente del Parlamento persa, acabaron sin frutos. Tres puntos se resistieron ese día: el futuro del uranio enriquecido por Teherán, los activos congelados a la república persa valorados en 27.000 millones de dólares y la soberanía del estrecho de Ormuz. Una fuente del Gobierno de Pakistán afirmó a la agencia Efe que «las conversaciones no han terminado. Podemos decir que atraviesan un punto muerto, pero no han concluido». Una buena noticia que confirmó Donald Trump, quien dijo haber recibido ya otra invitación de Teherán para retomar el diálogo.

Y todo apunta a que habrá fecha para volver a sentarse a la mesa. Funcionarios estadounidenses conocedores del proceso negociador aseguraron al digital Axios que Vance se tomó la conversación como «un intercambio de propuestas amistoso y productivo», y que «en los próximos días, el vicepresidente espera que reflexionen sobre la oferta que recibieron y reconozcan que un acuerdo beneficia a ambas partes». Eso sí, Washington no tiene pensado ceder en líneas rojas como la apertura de Ormuz, la desnuclearización de la república islámica y la exclusión del Líbano y las milicias iraníes de la paz.

Las dos partes hablan abiertamente de pulir asperezas más que de fracaso completo. Mohamad Fatahli, embajador iraní en la India, expresó que «si [los norteamericanos] evitan las exigencias ilegales y reconocen nuestro legítimo derecho e interés, la negociación será un éxito». Y su par en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, también aseguró que «si se fortalecen la confianza y la voluntad, podremos crear un marco sostenible que beneficie a todas las partes».

No se sabe con seguridad si la Casa Blanca y el régimen chií apostarán por un último intento de negociación en el que se ponga toda la carne en el asador o si, por el contrario, podría alcanzarse otra moratoria para el alto el fuego suficientemente larga como para seguir negociando. El mundo entero aguarda.