Bruselas propone flexibilizar las ayudas de Estado para cubrir el 70 % del aumento del coste de la energía y apoyar a los sectores más expuestos, como el transporte, la agricultura y la pesca
29 abr 2026 . Actualizado a las 21:28 h.La guerra de Irán vuelve a hacer saltar las alarmas en el seno de la UE. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que las consecuencias de la campaña militar de EE.UU. contra la república islámica podrían «prolongarse meses o incluso años», y que el coste diario del conflicto es de 500 millones de euros diarios para las arcas comunitarias. A los precios disparados se suman ahora los efectos que traerá la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, que puede provocar que la crisis energética sea aún mayor para los Veintisiete.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ha elevado las facturas de la Unión Europea. La guerra de Ucrania ya trajo una crisis con el gas, y la de Irán con el crudo y los fertilizantes. Concretamente, el bloque pagó 27.000 millones de euros más en 60 días por sus importaciones petroleras. «La UE simplemente no puede depender en exceso de la energía importada. El camino es evidente: debemos reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles e impulsar nuestra propia producción de energía limpia y asequible», afirmó la líder comunitaria para añadir: «Un continente como el nuestro, con recursos fósiles limitados, debería liderar la electrificación [energética para los Veintisiete]».
Con el fin de paliar estos efectos, la Comisión lanzó ayer una iniciativa para poder subsanar la subida de los precios de la energía a empresas a través de sus Gobiernos. Concretamente, el plan del organismo pasa por inyectar en el sector de transportes y agroalimentario compensaciones de hasta el 70 % del aumento del coste energético y de fertilizantes para el beneficiario en las industrias de alto consumo. Para otras más pequeñas, se establecerán mecanismos de solicitud rápida para recibir una subvención de hasta 50.000 euros a fin de cubrir la subida de la electricidad. Este plan, no obstante, será temporal y tendrá de límite el 31 de diciembre del 2026, aunque se podría ampliar la fecha.
El acento, en el petróleo
Mientras la UE hace cábalas para hacer frente a la crisis energética, en Emiratos podrían agravarla. El anuncio de la petromonarquía de salir de la OPEP despertó incertidumbre con respecto al porvenir del mercado del crudo, ya que el organismo establecía cuotas de producción y exportación para regular los precios y no desatar una guerra comercial con Arabia Saudí y el resto de los países del Golfo que hiciera inaccesible el combustible fósil.
Si la guerra de Irán no se resuelve, Ormuz seguirá cerrado y la salida de la OPEP podría no tener demasiado impacto. Pero de zanjarse, algo que quiere toda la comunidad internacional, Emiratos podría abrir el grifo hasta el límite de su capacidad. Hasta ahora, y ajustándose a las cuotas de la organización, producía 3,3 millones de barriles diarios, pero su potencial real alcanza los 4,85 millones de barriles diarios que podrían llegar a los cinco en el 2027. Además, acumula unos 113.000 millones de barriles, la sexta reserva más grande de todo el planeta.
El país árabe tomó la decisión de salir de la OPEP y hacer peligrar el mercado de crudo después de que Irán lo convirtiese en blanco de sus principales ataques sobre las estaciones energéticas del Golfo durante las primeras semanas de ataques de EE.UU. e Israel sobre la república islámica. La decepción defensiva con sus aliados ha sido mayúscula. «Con la confianza de quien ha vencido a un ataque traicionero, leeremos con precisión el mapa de nuestras relaciones regionales e internacionales, y determinaremos en quién podemos confiar, incluyendo una estructura económica y financiera», dijo el asesor presidencial Anwar Gargash el pasado 10 de abril.
De momento, la resolución de la guerra sigue atascada en los despachos. La crisis, en cambio, continúa espoleada.
La factura para el Pentágono asciende a 25.000 millones de dólares
Redacción / Agencias
El Pentágono estimó ayer que la guerra contra Irán ha costado a Estados Unidos 25.000 millones de dólares, principalmente en municiones, desde el comienzo de la operación el pasado 28 de febrero, según declaró este miércoles un alto funcionario del Departamento de Guerra.
«A día de hoy, estamos gastando aproximadamente 25.000 millones de dólares en la operación Furia Épica. La mayor parte de esa suma corresponde a municiones», concretó el subsecretario interino de Guerra para asuntos financieros, Jules Hurst, en una audiencia ante la Cámara de Representantes.
Además, «una parte de ese monto se destina a gastos de operaciones y mantenimiento, así como al reemplazo de equipos», añadió.
El funcionario aseguró que el Pentágono formulará una solicitud presupuestaria suplementaria a través de la Casa Blanca que se remitirá al Congreso «una vez cuenten con una evaluación completa del costo del conflicto», el primero que se realiza desde el inicio de la ofensiva contra Irán.