España logra frenar el crecimiento de la obesidad y comienza a estabilizar sus cifras en todos los grupos de edad
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La obesidad se estanca en las naciones desarrolladas mientras su incidencia sube en los países con menos recursos
13 may 2026 . Actualizado a las 18:56 h.Un trabajo liderado por investigadores del Imperial College London y publicado en la prestigiosa revista Nature, ha analizado más de cuatro décadas de datos de obesidad a nivel mundial (1980-2024) y ha concluido que el aumento de la obesidad se ha estabilizado en países desarrollados y sigue subiendo en los países en vías de desarrollo. Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han participado en el estudio con datos de personas muy jóvenes de España que formaron parte del experimento Prefit, trabajo de cohorte multicéntrico coordinado por el grupo de investigación Profith del Instituto Mixto Universitario de Deporte y Salud de la UGR.
Prefit recopiló datos de niveles de condición física y obesidad en niños y niñas en edad preescolar en diez regiones españolas. Francisco B. Ortega, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte y del centro iMUDS de la UGR, investigador principal de PREFIT, explica que «es importante contribuir a este macroestudio con datos de España para comprender mejor las tendencias de obesidad en nuestro país y cómo se comparan con el resto de Europa y del mundo. España ha estado entre los países con las tasas de obesidad más altas de Europa en los últimos años, pero los parámetros de este nuevo análisis denotan que el aumento de la obesidad se ha estancado».
«Para niñas y niños, la estabilización se ha producido en una prevalencia del 10% y 14%, más alta que en muchos otros países que también se han estancado en este grupo de edad. Para mujeres y hombres, la meseta se establece con una prevalencia moderada del 13% y 18%, y puede que haya empezado a disminuir», expone.
Cristina Cadenas, coordinadora de la recogida de datos del proyecto Prefit, destaca que «aunque las tendencias en obesidad han mejorado en España, el porcentaje total de personas que viven con sobrepeso u obesidad en diferentes grupos de edad sigue siendo muy alto, y por tanto es necesario seguir invirtiendo en estrategias de promoción de la actividad física y alimentación saludable».
En algunas naciones de ingresos altos (incluyendo Francia, Italia y Portugal) las tasas incluso pueden haber empezado a bajar. Estas comprobaciones sugieren que las afirmaciones previas de una 'epidemia global' de obesidad probablemente sean una simplificación excesiva y enmascaran la enorme diversidad observada entre países, que puede estar impulsada por factores como la disponibilidad y asequibilidad de alimentos saludables.
Así, destacan que la prevalencia de la obesidad sigue aumentando en países de ingresos bajos y medios en África, Asia, América Latina e islas del Pacífico y Caribe. «Centrándonos en el ritmo de cambio de la obesidad a lo largo del tiempo, en lugar de solo en la prevalencia, podemos aprender dónde y cuándo se necesita acción urgente, incluyendo políticas sólidas de salud, actividad física y alimentación para ayudar a las naciones a adaptarse y gestionar la salud pública durante las transiciones económicas, tecnológicas y nutricionales», señalan.
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El profesor Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública del Imperial College London, quien ha dirigido el análisis, apunta: «Llevamos décadas analizando las tendencias de obesidad y hemos demostrado que, en general, ha aumentado, con más personas afectadas por sobrepeso y obesidad. Sin embargo, el último análisis sugiere que la tasa de crecimiento de la obesidad se está ralentizando y estabilizando, e incluso podría estar revirtiéndose en muchos países».
«Esto ofrece una imagen más optimista respecto a los avances y desafía la visión ampliamente aceptada de que estamos viviendo una epidemia global de obesidad, lo que puede ser una simplificación excesiva de la diversidad de la situación en distintos países. Centrándonos en la tasa de cambio, podemos comprender y comparar mejor el progreso de las naciones en la prevención y combate de la obesidad, no solo hacia dónde estamos ahora, sino hacia dónde nos dirigimos», agrega.
«Necesitamos averiguar por qué algunos países están funcionando mucho mejor que otros y aplicar las lecciones para evitar que la obesidad aumente. En última instancia, este artículo muestra que la tendencia hacia la obesidad no es inevitable, y que es posible que los responsables políticos intervengan para detener e incluso revertir el aumento de la obesidad», afirma Ezzati.