Julio Martínez, el conseguidor de la trama Plus Ultra: de mejor morisco en las fiestas de su Elda natal a la élite socialista
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El expresidente de la Generalitat Eduardo Zaplana presentó «a su amigo Julito» a Zapatero en un gimnasio de Madrid porque le podía ayudar a buscar un piso
21 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Julio Martínez Martínez aparece 166 veces en las 88 páginas del auto de la trama en el que se imputa a José Luis Rodríguez Zapatero. Sus amigos lo llaman Julito, pero el expresidente ha negado que usase ese diminutivo con su compañero de carreras matutinas. Hace más de una década que Martínez, de 58 años, está en la hemeroteca de la prensa local: era uno de los personajes habituales de la fiesta de Moros y Cristianos de su Elda natal. Un año incluso le dieron el premio al mejor morisco de su comparsa de musulmanes. Ironías del destino, ya que en la escenificación de esa tradición le pusieron los grilletes, seguramente, por primera vez en público. El diario Información de Alicante responde a la pregunta que se estarán haciendo los 55.000 vecinos de Elda: cómo uno de sus moros premiados escaló hasta la élite socialista y llegó a ser el hombre de confianza de Zapatero, ZP, para el que, presuntamente, creó la empresa Análisis Relevante SL, una consultora que cobró, entre otras, de la compañía aérea rescatada por el Gobierno tras la pandemia y, a la vez, pagaba a Zapatero y a la empresa de sus hijas, según desgrana la investigación.
Julio Martínez, a quien, tras el terremoto de la imputación, muchas voces en el PSOE definen como un «pelota descarado que revoloteaba cerca de los círculos de poder», no siempre estuvo cerca de Ferraz. Su primer valedor fue el popular Eduardo Zaplana, expresidente de la Generalitat, exministro con Aznar y ejecutivo de Telefónica. Justo en esa etapa fue cuando, en un gimnasio céntrico de Madrid, el valenciano presentó a «su amigo Julito» al expresidente de España. Y lo hizo con un fin: para que le buscase un piso en la capital. Una ayuda que recuerda a cómo otro empresario corrupto, Víctor de Aldama, o Koldo García fueron ganando estrellas en su papel como ayudadores de hombres poderosos para tareas engorrosas del día a día, como es encontrar una casa.
La buena disposición de Julio Martínez le hizo dar el gran salto: de ser un gestor a un conseguidor y, más allá, un empresario al que el expresidente del Gobierno trataba como algo más. Solían quedar temprano para correr por el monte de El Pardo y despachar, de paso, sus asuntos. La última vez que lo hicieron fue el pasado 8 de diciembre: trotaron ocho kilómetros entre las nueve y las diez de la mañana, según aseguró el líder del PSOE caído en desgracia, quien recalcó que esa jornada solo llevaron el chándal. Así quiso evidenciar ZP que no hubo traspaso de información o de papeles. Y, sobre todo, incidió en que este encuentro tampoco sirvió como aviso de la operación policial que se le venía encima. Al emprendedor de Elda lo detenían tres días más tarde agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), junto al presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, y al consejero delegado de la aerolínea, Roberto Roselli, en el marco de una investigación que analizaba si el rescate de una pequeña aerolínea —con pérdidas y cientos de reclamaciones— estaba justificado.
Hace cinco años el diputado del Partido Popular Mario Cortés Carballo ya ponía datos a las dudas sobre esta operación, que se llevó 53 millones de fondos públicos. «Solo el sector del taxi mueve en un mes más viajeros que esta aerolínea en un año», recalcó en una sesión en la que expuso: «Una pequeña agencia de viajes de cualquier región tiene más clientes que esta aerolínea. Hay hoteles, chiringuitos de playa y locales de ocio nocturno que tienen más empleados». Estas declaraciones las realizó en una sesión de control al Gobierno el 17 de marzo de 2021.
Tres años más tarde el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama inició la instrucción del caso Plus Ultra y ha encontrado indicios de que Julio Martínez Sola y Roberto Roselli acordaron con el socio de ZP lograr el rescate público de la aerolínea no para salvarla, sino por el dinero. La prensa local de Alicante publicaba este miércoles que Julito, el Musulmán, investigado ahora por los delitos de organización criminal y blanqueo de capitales, ya alardeaba hace años de cómo ocultar medio millón de euros en Miami. Con ZP llegó, por fin para él, el contrato que lo coronaba como comisionista, pero también su perdición.