Mercadona prescindirá de la pescadería asistida en tiendas de nueva apertura
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Dará más peso al libre servicio para adaptarse a los cambios en el consumo
24 may 2026 . Actualizado a las 10:26 h.Puede que quienes visiten o naveguen por las más transitadas redes sociales se hayan encontrado con un reel, tiktok, post... —o como quiera que se llame cualquier entrada o publicación en esos respectivos canales— que anuncia que Mercadona, la cadena de supermercados con mayor cuota de mercado en España (allí se dejan 27 de cada cien euros que se gasta en este sector), va a cerrar todos los mostradores de pescadería desde los que se ofrece atención personalizada al público.
Y sí, así será, pero no de golpe, ni de la noche a la mañana, como se da a entender en esas redes. La cadena de Juan Roig no maneja un calendario programado para la desaparición de las pescaderías convencionales, ni un plan territorializado para los 1.600 establecimientos que tiene en toda España. Eso sí, fuentes de la empresa confirman que en las nuevas aperturas de tiendas o en las reaperturas de locales ya no habrá ese servicio de atención directa en el que un pescadero filetea, corta en rodajas, pela o trocea las piezas al gusto del cliente. En su lugar, se instalará el denominado libre servicio, estanterías en las que el pescado aparecerá ya limpio, cortado de diferentes formas (filetes, rodajas, colas, anillas, tiras, etcétera) y en variadas presentaciones (con o sin piel, por ejemplo), y la única atención será la del personal de reposición de bandejas que atenderá las consultas de los clientes.
El anuncio de esta transición fue adelantada en el primer Congreso Nacional de la Pesca que el pasado diciembre organizó en Madrid la Asociación de Organizaciones de Productores (AOP) Pesca España. En ese foro, Mercadona avanzó el progresivo y paulatino cambio que hará hacia ese «nuevo modelo de venta». Se trata de una transición con la que la empresa pretende amoldarse a las tendencias de consumo, esas en la que se constata un descenso del consumo de pescado y un cambio en los hábitos de compra, que escoran hacia las bandejas de conveniencia.
Ese libre servicio es lo que busca el cliente joven. Apostando por esta esquina del supermercado, Mercadona pretende facilitar el consumo de pescado en esa franja de edad, además de incrementar la rentabilidad y ganar cuota de mercado en ese segmento de población. Se trata de dar respuesta a aquel comprador «que no sabe qué llevarse y cómo pedirlo por desconocimiento» del producto y poco a poco captar consumidores que buscan esa conveniencia. Pero se trata de «un proyecto a largo plazo», sin fecha concreta de implantación. «No será este año ni el que viene», en los que la mayoría de las tiendas mantendrán en activo el mostrador de pescadería con servicio atendido.
La compañía es consciente de las reticencias de determinadas franjas de edad, que no acaban de aceptar el bandejero «por tradición de consumo», especialmente las personas mayores, que son, precisamente, las que más pescado compran. Pero eso no es incompatible con la «comodidad» que ofrece el libre servicio, con producto que tiene la misma calidad y evita colas, y que atrae más a las nuevas generaciones.
Esa transición requerirá lo que se ha dado en denominar «industrialización del proveedor», pues el trabajo que ahora hace el pescadero en tienda correrá a cargo de las empresas que surten de producto a Mercadona, los interproveedores, como los denomina la cadena.