Un empresario gallego en Caracas ayuda a rescatar a víctimas con su excavadora

Xoán. R. Alvite MAZARICOS / LA VOZ

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Emilio Sande, vecino de Mazaricos emigrado en Venezuela (segundo por la izquierda), con varios de los trabajadores de su empresa con los que está ayudando en las tareas de desescombro tras los terremotos
Emilio Sande, vecino de Mazaricos emigrado en Venezuela (segundo por la izquierda), con varios de los trabajadores de su empresa con los que está ayudando en las tareas de desescombro tras los terremotos

Emilio Sande emigró a Venezuela en el año 1978 y participa desde el primer día en el operativo de rescate tras el terremoto

01 jul 2026 . Actualizado a las 12:08 h.

Una semana después de que el devastador terremoto redujera a escombros centenares de edificios en Venezuela, los equipos de rescate siguen librando una carrera contrarreloj entre toneladas de hormigón en busca de víctimas y de los escasos supervivientes que todavía permanecen atrapados. La tragedia también golpea de cerca a la numerosa comunidad gallega asentada en el país sudamericano, cuyos integrantes se han sumado desde el primer momento a las labores de emergencia. Entre ellos se encuentra el mazaricano Emilio Sande, emigrado a Caracas en 1978 y propietario de una empresa de maquinaria para la construcción, que ha puesto excavadoras, camiones y trabajadores al servicio del operativo de rescate.

Pero su papel en la emergencia no acaba ahí. A sus 70 años, Sande se ha convertido en un operario más del dispositivo y maneja personalmente una de las palas giratorias con las que se retiran toneladas de cascotes, un trabajo que exige la máxima precisión para no comprometer las posibilidades de localizar a personas entre los restos de las construcciones.

Aunque ni él ni su familia sufrieron directamente el seísmo, tuvo claro desde el primer momento que debía poner todos los recursos a su alcance al servicio de la emergencia. «Nos pusimos a disposición de las autoridades porque, aunque nosotros hemos tenido la suerte de no estar afectados, hay mucha gente desaparecida y otras muchas personas han perdido a sus seres queridos», explica.

En La Guaira y Caracas

Además de desplazar equipos a La Guaira, una de las zonas más castigadas por la catástrofe, la mayor parte del operativo de su empresa se concentra en Caracas. «Aquí han caído dos edificios de más de quince plantas y queda mucho trabajo por hacer. Desgraciadamente hemos retirado muchos cadáveres, pero también hemos conseguido sacar con vida a alguna persona y eso es muy emocionante», relata.

Su implicación en los trabajos de rescate también se vive con emoción en el ámbito familiar. Tanto sus allegados en Venezuela como los que permanecen en Suevos, la aldea de Mazaricos en la que nació, siguen con atención cada jornada y destacan el compromiso con el que está afrontando la emergencia. «Empieza a las ocho de la mañana y no para hasta bien entrada la noche. Se subió a la pala desde el primer momento de la tragedia y tenemos que insistirle para que baje y descanse», explica su hijo, que también se llama Emilio y comparte con el patriarca el trabajo en la empresa familiar.

Ese sentimiento también se percibe en Mazaricos. En la casa do Xastre, el apodo con el que sigue conociéndose la vivienda familiar, en la parroquia de Coiro, viven con una mezcla de preocupación y satisfacción las noticias que llegan desde Venezuela. «Alá empezou traballando como un simple operario e agora ten unha empresa importante. Por suposto sentímonos moi conmovidos tanto por todo o que pasou como polo traballo que está facendo Emilio», explica su hermano Manolo Sande.

Mientras las labores de rescate continúan en Venezuela y las posibilidades de encontrar nuevos supervivientes disminuyen con el paso de las horas, Sande y el equipo de su empresa mantienen intacto su compromiso con la emergencia.

Tienen claro que seguirán colaborando con las autoridades mientras sea necesario y no abandonarán el operativo hasta que la situación empiece a recuperar la normalidad y las zonas devastadas puedan dejar atrás la peor parte de las tragedias que ha vivido el país venezolano.