El ojo seco afecta a dos de cada tres mujeres con menopausia pero la gran mayoría no está diagnosticada
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Un estudio advierte del infradiagnóstico de síntomas como la sequedad ocular o genital, que la sociedad atribuye al envejecimiento sin buscar tratamiento
17 oct 2026 . Actualizado a las 17:22 h.El impacto de la menopausia en la salud de las mujeres va mucho más allá de los sofocos o el fin del ciclo menstrual. Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, diversos expertos han alertado sobre el grave infradiagnóstico de síntomas asociados a esta etapa vital, entre los que destaca el síndrome del ojo seco. Un estudio de la clínica ginecológica Dexeus Mujer, publicado en la revista Menopause, revela que casi dos de cada tres mujeres sufren este problema ocular, aunque tan solo una de cada cuatro ha recibido un diagnóstico médico.
La investigación enfatiza que dolencias como la sequedad ocular o la pérdida de fuerza muscular se atribuyen habitualmente al simple envejecimiento y no se abordan en las revisiones ginecológicas. El responsable de la Unidad de Menopausia de Dexeus Mujer, Pascual García Alfaro, señala que se trata de un problema que podría detectarse fácilmente desde la propia consulta ginecológica para facilitar su tratamiento o la derivación al especialista, de forma similar a como se atiende la sequedad genital.
El síndrome del ojo seco genera irritación, enrojecimiento, quemazón, fotofobia y visión borrosa, dificultando tareas cotidianas como leer, conducir o trabajar ante pantallas. Los datos reflejan que un 64 % de las mujeres en menopausia o perimenopausia padece síntomas compatibles con esta patología, pero la inmensa mayoría desconoce su origen hormonal.
Esta falta de detección se extiende a otras manifestaciones poco vinculadas de forma explícita a la bajada de estrógenos. Es el caso de la xerostomía o sequedad bucal, que afecta a cerca del 70 % de las mujeres en esta etapa causando ardor y dificultades para tragar o hablar, o la pérdida de la fuerza de agarre manual, que entorpece las actividades diarias y raramente se evalúa en consulta.
La esfera sexual y la salud íntima continúan siendo otro de los grandes tabúes. El síndrome genitourinario de la menopausia afecta al 90 % de las mujeres postmenopáusicas debido al déficit de estrógenos y andrógenos, provocando cambios anatómicos, sequedad vaginal y molestias urinarias. A pesar de que la disminución del deseo o el dolor durante las relaciones sexuales impactan de lleno en el bienestar íntimo, muchas mujeres asumen estos síntomas como inevitables y desconocen la existencia de terapias eficaces para tratarlos.