Los denunciantes de la Querella Argentina exigen la exhumación del pozo Funeres

S.D.M. REDACCIÓN

ASTURIAS

Homenaje en el pozo Funeres (Laviana)
Homenaje en el pozo Funeres (Laviana) Asociación 13 Rosas

La hija de un minero arrojado a la sima reclama a la jueza María Servini que recupere sus restos. Otra asturiana de Mieres, encarcelada como presunta autora de un atentado en Madrid, se suma a la causa

08 jun 2016 . Actualizado a las 21:49 h.

La Querella Argentina, por los crímenes y la represión franquista, suma dos nuevos casos en Asturias. Dos mujeres presentarán sus casos ante el consulado de la República Argentina para incorporar sus denuncias a los centenares que ya ha recibido la magistrada María Servini de Cubría. Una de ellas es Rosario Alonso Suárez que exige la exhumación del simbólico pozo Funeres, la sima a la que fueron arrojados mineros socialistas en 1948 y en el que, año tras año, se organiza un homenaje, para recuperar los restos de su abuelo, Erasmo Alonso Martínez. La segunda es María Luz Fernández Álvarez, encarcelada justo en la Transición, acusada de participar en el atentado de la calle del Correo en Madrid. Pasó entre rejas dos años y medio, pero nunca fue juzgada ni condenada. Un movimiento de solidaridad, que en aquella época se extendió por Asturias, popularizó el eslogan «Mari Luz, n'Asturies faltes tú».

Estas dos mujeres se suman al caso que María Servini de Cubría lleva por delitos de genocidio y lesa humanidad contra los responsables de vulneración de los derechos humanos durante el franquismo. En concreto, María Luz Fernández Álvarez y Rosario Alonso Suárez se presentarán ante el Consulado de la República Argentina en León, aprovechando la visita que hace por diferentes localidades para atender a los súbditos argentinos. Estarán acompañadas de Carme Prado, portavoz de La Comuna d'Asturies, colectivo asturiano integrado en CEAQUA (Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina).

Rosario Alonso Suárez defiende los casos de su abuela y de su padre, asesinados durante la guerra y en los primeros años de la posguerra. Su abuela, María Rosario Montes Estrada, de Laviana, estaba embarazada de ocho meses cuando fue detenida en 1937, apaleada en el cuartel de Los Barreros y asesinada en La Cuesta Vindori, junto con otros seis detenidos. El padre de Rosario, Erasmo Alonso Martinez, era un minero en Los Barreros. Fue detenido por la Guardia Civil en 1948, asesinado y arrojado a la sima del pozo Funeres. Rosario Alonso pretende que se apruebe la exhumación para recuperar sus restos.