La superficie afectada se duplicó en 2015. El Fondo Mundial para la Naturaleza advierte que más de un 80% de los fuegos en el Principado son intencionados
08 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias fue la comunidad más afectada por los incendios en el pasado año. Al contrario de los que sucede a nivel nacional, en el Principado se aprecia un importante incremento del número de fuegos y de la superficie afectada. La intensa oleada que calcinó la región entre diciembre de 2015 y enero de 2016 ha incrementado además la cifra respecto al resto de comunidades autónomas. Un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advierte además del elevado porcentaje de intencionalidad, que asciende a más del 82%.
El estudio de WWF se titula «Dónde arden nuestros bosques» y es un análisis en profundidad sobre los incendios forestales que tuvieron lugar el pasado año. La organización destaca que Asturias, junto con Cantabria, son las dos regiones donde la superficie afectada por las llamas se ha duplicado. La cifra se ha elevado de tal manera que incluso varios municipios de la región han contado con más de 100 fuegos en 2015. La intensa oleada de incendios forestales del pasado diciembre y enero quemaron en la región miles de hectáreas. El informe destaca que la mayoría de ellos se han calificado como intencionados. WWF señala que hasta un total del 80% de los fuegos están vinculados a quemas ganaderas para el mantenimiento de los pastos. A pesar de que el invierno es una estación teóricamente desfavorable a la hora de propagarse las llamas, los fuertes vientos, las altas temperaturas y la vegetación seca tras un otoño poco lluvioso han sido determinante a la hora de descontrolar los fuegos. En cuanto a los grandes incendios forestales, WWF ha prestado especial atención a Asturias. La región ha registrado 13, una cifra que está por debajo de la media del resto de España.
WWF considera que «la región ha realizado un diagnóstico muy somero sobre el problema de los incendios forestales». El informe señala que la administración asturiana reconoce un incremento del riesgo potencial de incendio debido al abandono de las prácticas agroganaderas, lo que supone un aumento de la superficie de matorral. Se incide además en la elevada cifra de fuegos provocados, pero se obvia el análisis de las motivaciones que hay detrás de ellos. El Gobierno del Principado considera necesario promocionar la ganadería extensiva y el pastoreo de varias especies diferentes como medida preventiva, junto con un programa de prevención de incendios forestales y la gestión ordenada entre ganaderos.
El Principado cuenta con una programación de inversiones para reforestación, mejora de sistemas agroforestales, prevención de daños por incendios, restauración de zonas incendiadas, incremento de la capacidad de adopción y del valor medioambiental de los bosques, y mejoras en la tecnología, transformación y comercialización de productos forestales. La organización encuentra como principal carencia el que se obvie la especial vinculación de los incendios con una parte minoritaria del sector ganadero, por lo que no se intenta paliar los conflictos sociales en el territorio. Aseguran que la puesta en marcha de programas que ofrezcan una solución para reducir el uso del fuego para la regeneración de pastos ayudaría a atajar el problema de los incendios. WWF considera además «positiva la ayuda para la mejora de sistemas agroforestales, aunque cree que únicamente deberían financiarse plantaciones con especies autóctonas y locales. A través de esta medida podrán financiarse, entre otras, la introducción de Pinus radiata o de Pseudotsuga, coníferas alóctonas de mayor facilidad de combustión e inflamabilidad que las frondosas».
En cuanto a la inversión, el porcentaje de gasto público que se destina al paquete forestal asciende a casi el 19% del total. Dentro del paquete forestal, la prevención de incendios supone el 25% del presupuesto forestal. El presupuesto para la implantación de sistemas agroforestales, de especial interés en Asturias, representa el 17% del presupuesto forestal. Quizá podría haberse dotado de mayor presupuesto la submedida para hacer los bosques menos vulnerables a las llamas, que dispone únicamente del 6% del paquete forestal.
¿Cómo se comporta el fuego en el resto del país?
En España se han producido una media de 13.000 incendios al año, una cifra inferior respecto a años anteriores. En los últimos 20 años, el número de fuegos se ha reducido considerablemente. Entre 2006 y 2015 se ha registrado una media de 37 % menos respecto a la década anterior. A pesar de ello, WWF alerta de que con menos incendios se queman más hectáreas debido a que es complicado frenar los fuegos por lo que acaban arrasando grandes superficies.
Respecto a los grandes incendios forestales, desde 2006 se han producido un total de 23, lo que supone un 10% más que la década anterior. En 2015, los grandes fuegos arrasaron más de 2.500 hectáreas en todo el país. Canarias, Comunidad Valenciana, Castilla y león, Aragón y Andalucía son las regiones más propensas a sufrir grandes incendios forestales. WWF también incide en las zonas de alto riesgo ya que suponen un 40% del territorio español. Asturias se encuentra entre las comunidades que más esfuerzos realizan para frenar este tipo de fuegos.