Muchos imanes para todos los ojos

Asturias cerró el año 2015 con la mayor cifra de visitantes desde que se hacen estadísticas y este verano mantiene la tendencia. La nueva oferta cultural es una de las claves de un crecimiento que el sector aspira a mantener

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l os paisajes, de Somiedo a la costa oriental entre Ribadesella y Llanes, la oferta cultural y los nuevos museos son los principales alicientes que, según las encuestas del Sistema de Información Turística (SITA), el observatorio de la Universidad de Oviedo, animan a los visitantes a elegir Asturias antes que otros destinos. Más allá de los referentes muy explotados de Covadonga y los Picos de Europa, la extensa red de espacios naturales guardan rincones que, de boca en boca, atraen cada año a más visitantes. El bosque de Muniellos, una reserva de la Biosfera, y los senderos de la costa empiezan a figurar en todas las guías. La comida y la bebida no dan problemas. Casi en cada rincón del Principado pueden satisfacerse esas necesidades sin problemas. Los más exigentes, además, pueden seguir la ruta de las nueve estrellas Michelin que tachonan el mapa de la región. 

En el ámbito de los museos, Laboral Ciudad de la Cultura, en Gijón, y el Centro Niemeyer, en Avilés, han añadido la creación y la vanguardia artística a la oferta tradicional del Museo de Bellas Artes, espectacularmente restaurado, y el Museo Arqueológico de Oviedo. La arquitectura de la capital, empezando por la catedral y el casco antiguo, y con un desvío hacia los monumento prerrománicos del Naranco, es un polo de atracción reforzado por las nuevas visitas guiadas.

Los museos temáticos han resultado ser una buena manera de atraer un turismo familiar a la busca de actividades para los niños. El Museo de la Minería o el Ecomuseo de Samuño aprovechan el patrimonio industrial y minero de la cuenca del Nalón con recorridos espectaculares. Los dinosaurios del Museo del Jurásico causan furor en Lastres y garantizan colas para conseguir entradas en verano. Y el patrimonio rupestre de la región está bien representado con la réplica de la cueva de Tito Bustillo, en Ribadesella, y el gran Parque de la Prehistoria, en Teverga, cin una gran oferta de actividades lúdicas.

El turismo va al máximo. El sector batió el año pasado el registro histórico de clientes desde que se elaboran estadísticas. En total, llegaron a Asturias más de dos millones de visitantes (2.081.000), una barrera saltada por primera vez, y pasaron en los hoteles más de 4,9 millones de noches, una cifra solo superada en los mejores años previos a la crisis.

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