¿Cómo se puede salvar un mes de octubre sin puente?

Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

CESAR QUIAN

Las reservas caen con respecto a otros años al coincidir la fiesta de El Pilar con un miércoles. Los empresarios turísticos agudizan el ingenio para compensar la caída de los ingresos

09 oct 2016 . Actualizado a las 13:55 h.

Los puentes salvaron durante años los otoños turísticos en Asturias. El reto ha estado siempre en desestacionalizar, en conseguir una ocupación sostenible a lo largo del año sin tener que confiar en la temporada alta del verano y en los festivos que salpican el calendario. Este año la celebración de El Pilar coincide un miércoles. Las asociaciones empresariales no tienen, por tanto, necesidad de recabar y ofrecer datos significativos de reservas. ¿Cómo se puede rentabilizar un mes de octubre así? ¿Ha conseguido el sector mantener los ingresos sin puentes? Dos especialistas del sector, Adriano Berdasco, de la Federación Asturiana de Turismo Rural (Fastur), y Fernando Corral, de la Asociación de Hotelería y Turismo (Otea), la patronal más fuerte en la comunidad, ofrecen su opinión.

La desestacionalización todavía es un reto a futuro. Está claro que es el objetivo pero no se ha conseguido. Ambos coinciden en su valoración. Del mismo modo que coinciden en señalar que es un trabajo de todo el año que se tiene que realizar de forma individual y colectiva. Corral insiste en crear producto, en conseguir picos de ocupación durante los 12 meses bien por congresos profesionales, por colectivos de peregrinos, viajes de incentivos, aficionados al esquí, cicloturistas,... En esta interesante labor es fundamental la aportación del Gobierno del Principado.

Volviendo a la pregunta original: ¿Cómo se puede salvar un mes de octubre sin puente? Adriano Berdasco insiste en la necesidad de planificar. Habla desde la experiencia de décadas al frente de su negocio en Villar de Vildas y como portavoz del sector. Esa planificación pasa por crear paquetes de fin de semana estratificados por públicos, por utilizar grandes plataformas de reservas para ganar visibilidad, por mover las redes sociales de forma inteligente e, incluso, por contactar con grandes empresas para ofertar precios especiales para trabajadores o para entrar en el ruedo de los incentivos. Todas estas líneas son las que le han ayudado a mantenerse durante décadas.

Berdasco explica que la inversión siempre es necesaria y que la idea es trabajar a largo plazo no con la vista puesta en el puente que viene. Es, además, un firme convencido de los beneficios del asociacionismo y de la necesidad de trazar estrategias conjuntas con la Administración. Sabe que el turismo rural, su especialidad, es una carrera de fondo para profesionales.

Corral repite hasta la sociedad la idea del «producto turístico» y cita una ristra de ejemplos. Conocido aficionado al ciclismo, lo utiliza como ejemplo. Explica que tal y como los Alpes viven todo el año de la naturaleza, ya sea del esquí o el cicloturismo, Asturias puede hacer lo mismo. Propone ofertar a los deportistas de las dos ruedas, un paquete que pueda incluir desde el transporte de la bicicleta, a su limpieza y mantenimiento, además de información de rutas,... Piensa en aprovechar la línea de TAP con Lisboa para captar a los esquiadores portugueses, con precios finales que incluyan hasta el alquiler del material o el forfait.

Que estas técnicas funcionan lo sabe de primera mano. Este 2016 sin puente de El Pilar, un congreso médico en Oviedo ha animado la ocupación. «Si lo confiamos todo a los picos, mal vamos. Hay que trazar estrategias para todos esos momentos en los que no contamos con el cliente vacacional», insiste. Es un convencido de los beneficios de la promoción en origen, de la participación en foros especializados de congresos o incentivos. «Tenemos que marcar la diferencia ofertar algo diferente. Si en Madrid cierran el Thyssen para cenas de incentivos, nosotros tenemos que competir con espacios singulares. No sé... Se puede cerrar una cueva para un concierto,...», explica. Pone al mismo nivel el Camino de Santiago.

Se puede salvar un mes de octubre sin puente pero no en el último momento. Los especialistas del sector confían más en la planificación que en la suerte individual.