Más de 6.000 jóvenes asturianos compaginan estudios con un empleo, en su mayor parte para costearse la matrícula. «No es un fenómeno a ensalzar, son víctimas de la precariedad», afirma el Conseyu de la Mocedá
19 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.¿Quién dijo que los jóvenes de ahora ni estudian ni trabajan? Cada vez son más los chicos y chicas que compaginan su formación con un empleo a tiempo parcial. La figura del Sisi ha conseguido romper el estereotipo que se venía dando del joven acomodado y sin aspiraciones de futuro. La crisis y el aumento del precio de las matrículas son algunas de las razones por las que muchos estudiantes se han visto obligados a encontrar un empleo. Otro de los perfiles más comunes es el de los jóvenes que han decido complementar su formación con el fin de progresar en su trabajo. Se estima que un total de 6.329 asturianos menores de 30 años compaginan estas dos facetas, lo que supone un incremento respecto a años anteriores. Entonces, ¿son los Sisis una tendencia o son una víctima del sistema educativo?
La catedrática de la Universidad de Oviedo, Begoña Cueto, afirma que el fenómenos de los Sisis es muy diferente al de los Ninis. «Los Ninis tienen una baja cualificación que les impide buscar un empleo. El perfil de los Sisis es totalmente distinto. Son personas que tienen un nivel educativo elevado», asegura. Según un estudio que ha realizado, se estima que el 5,6% de los jóvenes españoles menores de 30 años compaginan su formación académica con un empleo, una cifra que es extrapolable al Principado. Este dato es superior al de 2012, cuando se alcanzó un mínimo del 4,7%. En total, 6.329 asturianos compaginan estas dos facetas, según los datos de población del Instituto Nacional de Estadística. «Quizá nos da la impresión que deberían ser más porque entre los jóvenes que trabajan hay más estudiantes», afirma la economista. Según los datos de la Encuesta de Población Activa, si calculamos el porcentaje de jóvenes que estudian tomando como referencia el total de jóvenes ocupados, esta cifra sí que aumentaría hasta un 15,5%.
Para la Presidenta del Conseyu de la Mocedá, Sheyla Suárez, esta nueva tendencia «no es un fenómeno a ensalzar». Afirma que la necesidad que tienen los jóvenes de estudiar y trabajar se debe a un problema de precariedad. El aumento del precio de las matrículas y la falta de becas ha obligado a muchos a buscar un empleo para poder costearse sus estudios, por lo que «sacarse una carrera en Asturias en situaciones como estas es una utopía». Suárez se muestra preocupada también por el tipo de empleo al que este colectivo se ve relegado, ya que se trata en la mayoría de los casos de contratos precarios. Para la presidenta del Conseyu de la Mocedá, la emigración es un síntoma más del estado en el que se encuentra la educación pública en el país. «Hay mucha gente que se va fuera a trabajar para poder ahorrar y seguir formándose. Además, en el resto de países te dan más facilidades a la hora de acceder y costear unos estudios superiores».
El Portavoz del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Oviedo, Jorge Fernández, define a los Sisis no como una tendencia, sino como «una necesidad social». Señala el nuevo sistema de becas como uno de los principales problemas a los que estos jóvenes tienen que hacer frente, ya que los criterios académicos son muy estrictos y prevalecen por encima de los económicos. Esto supone que en muchos casos, el tener que trabajar para costearse unos estudios disminuya su rendimiento, lo que dificultaría aún más el poder acceder a una de estas ayudas. «Los Sisis son todo lo contrario a los Ninis. Ellos sí tienen vocación de futuro, pero es la sociedad la que les pone las trabas».