La Vuelta a España por una plaza

Opositores de todo el país acuden acompañados incluso de sus familias. «Este año hemos estado en Sevilla, Valladolid, ahora Oviedo y el mes que viene Aragón»

Opositores del Sespa a la salida de la prueba
Opositores del Sespa a la salida de la prueba

Redacción

Asequible. Esa ha sido la palabra más pronunciada en los pasillos de la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo, donde se ha realizado la primera prueba de la oferta pública de empleo del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) de este año, al respecto de un examen que ha sido «más fácil» de lo esperado. Más de 1.300 opositores de todos los tipos, edades, procedencias y condiciones se han congregado allí para tratar de conseguir una de las 160 plazas -96 de medicina de familia; 28 de anestesiología y reanimación; 19 de radiodiagnóstico y 17 de pediatría de Atención Primaria;- que les permitirían trabajar como fijos en el sistema sanitario del Principado. Se estimaba que un 39% de examinados provenían de otras comunidades y así ha sido: LA VOZ DE ASTURIAS ha tenido la oportunidad de recibir las impresiones de opositores procedentes de Canarias, Cantabria, País Vasco, Aragón o Castilla y León, sin contar los asturianos. Además de existir una media de edad por encima de los 40 años y se en su mayoría mujeres, también muchos de ellos han venido acompañados de familiares, cónyuges e incluso hijos.

«El examen nos ha parecido asequible. No fue como el anterior, que no se entendían las cosas. Si hay algo que reprochar es que nos ha parecido un poco corto de tiempo. Por otro lado la convocatoria y fecha de examen han sido anunciadas muy rápido,  que es algo que se agradece», afirman Natalia Herrera e Irene García, dos médicas que trabajan actualmente en el oriente asturiano, en el sector VI. Su opinión no es única. Jonatan Díaz, un joven de Santander que se ha desplazado expresamente para la prueba, la comparte. «Nosotros somos de la camada joven que venimos habiendo estudiado poco pero con los conocimientos del día a día de ejercer. Aún así creo que aunque la prueba ha sido larga y clínica sí que ha sido asequible», confirma. María José Rodríguez Suárez, otra profesional que ejerce la medicina desde 1984, tiene el mismo pensamiento sobre la prueba, a lo que añade que «ha sido muy justa». ”Me ha parecido una prueba realmente justa en cuanto a conceptos de Atención Primaria y casos clínicos. Pienso que alguien que la haya preparado medianamente bien seguro que ha hecho un buen examen», sentencia la sanitaria. 

Gente de toda España y familias al completo

Además de las personas procedentes de toda España, incluso de una asturiana, natural de Quirós, que ha venido al Principado únicamente para examinarse, no ha sido raro ver por los pasillos de la facultad carritos de bebés, niños y personas que han acudido para acompañar a sus parejas o familiares. «Nosotros somos de Valladolid, aunque mi mujer trabaja en Segovia. Se presentó a las oposiciones de Castilla y León de este año y ahora se viene a las de Asturias porque tiene una amiga en Cabueñes que le echó la solicitud, así que aquí estamos los tres para que haga el examen», explica Carlos Nieto, marido de la opositora Maricarmen Tavera. Cuando dice «tres», se refiere también a su hijo, un niño de apenas 3 años aunque lo las más preciso sería decir «cuatro»: Maricarmen, está ahora mismo embarazada de su segundo hijo. Todo ello no le ha impedido compaginar el estudio con su vida laboral y familiar, aunque su marido reconoce que ha sido una tarea «muy dura» para el matrimonio. «Maricamen lleva más de dos años estudiando, ya que las oposiciones de Valladolid llevan anunciadas mucho tiempo. Con el niño y el embarazo todo ha sido más agobiante pero ha sacado tiempo de donde ha podido, la verdad. También nuestros padres nos han ayudado mucho», relata el cónyuge. A pesar de que su objetivo principal es hacerse con una plaza en Castilla y León, también han querido probar suerte en el Principado. «Si se abriese la oportunidad de que sacase aquí plaza, consolidarla y luego más adelante ir para allá estaría perfecto», afirma Carlos Nieto.

No son la única familia que ha acudido al completo al proceso de selección. Otra pareja, en este caso de Aragón, ha cruzado el país acompañada de su hijo para que uno de sus miembros pueda optar a una de los puestos. Se trata de José Carlos Gascón, Berta Cuartero -la opositora- y el pequeño Lucas, naturales de Zaragoza pero residentes en Huesca, donde Berta ejerce como médico. José Carlos asegura que para poder preparar el temario su pareja ha tenido que «quitarse de muchas cosas» que le apetecían hacer para sacar tiempo para poder estudiar. Preguntado por las expectativas que tienen, José Carlos resopla en primer término, pero se muestra esperanzado y les gustaría venir a vivir a Asturias. «A mi mujer le daría igual venir aquí. Oviedo y Asturias nos encantan. A ella siempre le ha gustado, hizo el MIR aquí y tiene muy buenos recuerdos», asegura José Carlos. Le parece precipitado hablar de «optimismo», ya que ve a muchísima gente para muy pocas plazas y este año ya han viajado por gran parte de la geografía española presentándose a distintas convocatorias. «Este año hemos estado en Sevilla, en Valladolid, ahora Oviedo y, para el mes que viene, toca Aragón», expone el compañero de la opositora repasando mentalmente el calendario.

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