La consejera niega que en los primeros días del año se hayan superado los niveles legales. Explica que en todo el 2016 solo una estación de Avilés rebasó los máximos. Se muestra preocupada por Trubia
11 ene 2017 . Actualizado a las 21:42 h.La consejera de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado, Belén Fernández, ha anunciado que su departamento se reunirá este mes de enero con 16 ayuntamientos del área central de Asturias para diseñar un protocolo de actuación para atajar las consecuencias de la contaminación y garantizar la calidad del aire ante episodios de estabilidad atmosférica. Además, ha indicado que la semana del 23 de enero se celebrarán también reuniones de las comisiones de seguimiento para las zonas de Gijón y de Avilés, que son las únicas que actualmente disponen de protocolo.
Tras unos días en los que la contaminación se ha mantenido en niveles muy altos, con la alarma generalizada de los colectivos ecologistas y conservacionistas, la lluvia caída en las últimas horas parece haber atenuado las mediciones. La administraciones y los partidos políticos han comenzado a moverse. Oviedo quiere abordar la situación de Trubia, con los peores registros de benceno de España. Izquierda Unida reclama un gran pacto. Los vecinos de Gijón creen que su única salida es comenzar a interponer denuncias ante la Policía.
Explicaciones
Con este panorama, el Gobierno del Principado ha movido ficha. Belén Fernández ha tratado de atenuar la alarma. Ha explicado que, pese a registrarse varias semanas de estabilidad atmosférica, en los primeros días de 2017 «en modo alguno se produjo ningún incumplimiento de la legislación». Ha añadido que «por compromiso salud pública» se extrapoló el protocolo de Gijón y Avilés a la zona de Lugones, cuando durante más de tres días consecutivos se registraron partículas pm10 con valores superiores a 50. De este modo, se procedió al riego de viales del entorno y se apostó por un uso moderado de calefacciones y el impulso del transporte público.
La consejera defiende el desarrollo de medidas «estructurales» frente a la contaminación y protocolos de actuación estables que aminoren consecuencias. En ese marco se circunscribe la reunión prevista para este mes con los 16 municipios que componen las zonas de Gijón, Avilés, Oviedo y las Cuencas.
Además, la contaminación por benceno en Trubia es una de las principales preocupaciones de la consejera, que reconoce que la situación «no es admisible». Por ello, este jueves mantendrá una reunión con las empresas de la zona y representantes del Ayuntamiento de Oviedo.
Balance oficial
Belén Fernández ha apuntado que a cierre de 2016, de las 22 estaciones de la red oficial solo incumplió los valores la de El Matadero, en Avilés, que está en zona industrial. «En 20 estuvieron, incluso, más cercanas a valores de la Organización Mundial de la Salud que a la legislación ambiental», argumentó. «En óxidos de azufre, los valores fueron absolutamente bajos, prácticamente despreciables; y en óxidos de nitrógeno --que supuso la alerta en Madrid--, todas las estaciones cumplen holgadamente la normativa ambiental y están en el entorno de la OMS», ha añadido la consejera asturiana.
Así, Belén Fernández ha afirmado que «el conjunto de las estaciones de red oficial tienen valores razonables sin menoscabar la aspiración legítima a mejorar calidad del aire» y vincula la mejora respecto al año anterior a las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo del socialista Javier Fernández. Ha remarcado que Asturias casi cuadruplica el número que exige la legislación y su ratio de cobertura por habitante es la mayor en la península, solo superada en términos generales por Canarias.