Maniega, la candidata en precario

La contendiente de Mercedes Fernandez en la carrera por la presidencia del PP asturiano asegura que no le dejan usar el logo del partido

Carmen Maniega
Carmen Maniega

Redacción

A falta de 10 minutos del mediodía, la hora a la que había convocado una rueda de prensa, Carmen Maniega --presidenta del PP de Avilés, y precandidata en el congreso regional que dirimirá la próxima semana-- estaba sentada en el suelo de la sala de reuniones de la sede del partido en Oviedo. Era así por la inexorable exigencia de la longitud del cargador del móvil desde el que estaba haciendo llamadas a los afiliados a los que solicitaba su voto. Sentado a la mesa estaba el gerente del PP asturiano, Gonzalo Cobián, que custodia el censo de militantes porque Maniega no puede sacarlo de la sede. «Tengo que consultarlo aquí, y si no quiero que me escuche me han dicho que apunte el número, que llame fuera y vuelva a entrar. Pero no lo puedo sacar. Mientras llamo está él aquí con unos auriculares puestos pero también está recibiendo visitas o llamadas».

Maniega compite en los comicios internos con la actual presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, y denuncia que hay una desproporción de los medios facilitados a cada candidatura. «Somos como la serie 'Arriba y abajo', ellos están arriba y yo abajo», señaló la precandidata en referencia a una antigua serie de señores y criados en la Inglaterra de comienzos del siglo pasado. Era también una metáfora literal sobre el modo en el que ha encontrado espacio en la planta baja de la sede. «Primero me proporcionaron esta sala y luego me subieron a un pequeño despacho con teléfono y ordenador, pero luego vino Pablo Medina con Pablo Pire y me mandaron otra vez abajo; aquí no tengo ni teléfono ni ordenador». Tampoco tiene en ese espacio un logo del partido en la pared con el que aparecer en las fotografías. «No me permiten utlilizar ningún logo del partido y sólo tengo el de mi libreta, no tengo otro», dice Maniega que muestra la cubierta del cuaderno para posar ante las cámaras. «Se trata de que me sienta incómoda en mi propia casa».

Maniega lamentó además que sus quejas sobre el acceso al censo fueran respondidas por parte del presidente del comité organizador, el diputado nacional Ramón García Cañal, con acusaciones sobre la hora a la que había entregado sus propios datos que, asegura «son mentira». «Lo lamento porque a Cañal yo lo tenía por una persona sincera y neutral, pero ha dicho dos mentiras porque yo puedo mostrar mi ficha con el sello de la hora a la que fue entregada».

A juicio de la precandidata, «se nos contesta con objecciones y con el campo embarrado, y así es muy difícil pero contamos con el entusiasmo y las ganas del cambiar el partido». Además añadió que «me duele el desprestigio, que lancen mentiras contra mi persona porque yo lo tengo todo por escrito y lo puedo demostrar». Este viernes se realizará la primera votación, en una urna para la elección entre las dos candidatas y en otra para seleccionar a los compromisarios. Si en la primera una de las dos competidoras obtiene más de la mitad de los votos o vence por 15 puntos de diferencia, quedaría automáticamente proclamada como candidata única. «Yo he intentado que este fuera una debate de ideas pero lo han reducido a uno de personas», afirmó la avilesina quien señaló que no puede trasladar sus quejas al comité de garantías porque, tras convocarse el congreso, cesó y está en funciones, y «sólo puedo dirigirme al comité organizador. También podría acudir a Génova pero prefiero ir paso a paso por las vías internas del partido».

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