El paladar de los asturianos y la gente de otros países no difiere mucho a la hora de sentarse a la mesa, pero sí el tamaño de las raciones
25 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.¿Qué es lo que más le gusta a un británico o un belga cuando entra en uno de los restaurantes de Marcos Morán o Nacho Manzano? Pues sí, precisamente eso mismo que todos pensamos. Se dejan seducir por los platos típicos de la cocina española, esos que todos conocen aunque tan sólo sean de oídas. La paella o las recetas que incluyen cerdo ibérico, y los embutidos o las croquetas, triunfan allá donde van. Son recetas que, aunque no las hayan probado antes, todo el mundo que sepa un mínimo de gastronomía conoce. Pero, ¿y qué tanto conocen de la cocina asturiana?
Evidentemente es mucho más desconocida que la de otros lugares que pueden visitar en sus vacaciones, como es la costa Mediterránea o las islas Canarias. Pero basta que se interesen un poco por ella para que les guste. De hecho hay ciertas similitudes entre algunos platos asturianos y preparaciones que se consideran tradicionales en el Reino Unido.
No es de extrañar así que la fabada sea la reina de las preparaciones asturianas en Ibérica e Hispania. «Ellos asocian nuestra faba con las beans del desayuno así que tienes que explicarles cómo es nuestra alubia y el plato», explica Marcos Morán respecto al público británico. De hecho ellos no sirven la fabada en puchero, como se suele hacer en muchos restaurantes asturianos en que cada uno tira de garcilla para servirse. La que se puede tomar en Londres o Bruselas es tamaño tapa, más bien en forma de degustación. Pero la cantidad que lleva es lo único que la diferencia de la fabada que cualquiera puede tomarse en Casa Gerardo. «Les fabes son las mismas que compramos para aquí y el embutido también», explica Morán. Los de la fabada son algunos de los ingredientes que llegan a las cocinas de los Hispania directamente desde Asturias.
¿Y qué otro plato asturiano es actualmente tan típico como la fabada? Exactamente, el cachopo. El furor por esta elaboración hace tiempo que traspasó las fronteras asturianas y también las españolas. En Hispania lo elaboran al modo tradicional, con jamón y queso, pero sólo en los restaurantes de Londres. En el de Bruselas no creen que pudiera funcionar igual de bien. Y apunta que, al igual que ocurre con la fabada, el tamaño también importa. Lejos de las espectaculares sábanas de ternera que se pueden encontrar en las sidrerías asturianas en la capital de Inglaterra se sirve un cachopo de tamaño comedido. «Es una ración, para una persona», aclara Morán. Manzano también ha tenido en ocasiones el popular plato en su carta. Tanto uno como otro reconocen que en el caso de las carnes apenas exportan producto nacional y que, en el caso de Bruselas, Hispania ha encontrado buenos pescados con los que preparar sus elaboraciones. De hecho la merluza a la sidra es una de las recetas que más triunfa en el menú.
El difícil viaje de los quesos asturianos
Otra de las señas de identidad de la cocina asturiana es el queso, por la gran cantidad de denominaciones existentes. Sin embargo no son excesivamente demandados en los restaurantes del extranjero por una razón bastante sencilla: es muy difícil que lleguen allí, especialmente en buenas condiciones. Morán explica que en los últimos años se está trabajando en este sentido y es posible disponer de algunos: De hecho Hispania ha tenido varios, como Rey Silo, en su carta. «Hay que controlar mucho los cambios de temperatura en el trayecto», asegura, lo que dificulta que luego pueda ser servido y disfrutado en las condiciones óptimas. Esto hace que el protagonismo lo copen manchegos, vascos y menorquines.