Aunque ven el referéndum como una apuesta por mantener las siglas, respaldan la estrategia de la dirección para sumar fuerzas ante el PSOE
04 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El referéndum celebrado el seno de IU la semana pasada sobre su «identidad» sirvió al sector crítico, el más reacio a unirse a Podemos para marcar unas líneas rojas, avaladas en su opinión por los resultados de la consulta, respecto a posibles futuras alianzas electorales con los morados. Sin embargo, en todos los sectores de la coalición y también entre los promotores de la consulta, el respaldo a la estrategia de la dirección respecto a los ofrecimientos de un entendimiento entre las fuerzas progresistas del parlamento asturiano es unánime, no hay fisuras a la hora de mantener una hoja de ruta que, de momento, pasa por poner en un segundo plano la mano tendida del presidente Javier Fernández, a la espera de recibir antes que nada la respuesta de Podemos a la oferta propia de IU. La coalición no quiere que el encuentro en Presidencia sea tanto a tres como a dos, y que tanto IU como Podemos se presenten ante los socialistas como un único bloque, uno que sume tantos escaños (los 9 morados más los 5 de IU) como los 14 con los que cuenta el PSOE en la Junta General.
También el pasado viernes, el presidente asturiano formalizó por carta la oferta lanzada en el pleno tanto a Podemos como a IU para tratar de componer una mayoría estable en la Junta en lo que resta se legislatura. Javier Fernández señaló entre los puntos en los que podría cerrarse ese pacto los presupuestos, la política fiscal y la lucha contra la corrupción además de la reforma de la financiación autonómica, el área metropolitana, una una estrategia contra el declive demográfico, o acuerdos sobre política minera y energética. El presidente dejaba abierta la posibilidad de ampliar esa agenda aunque también incidía de forma destacada en su misiva en la importancia de que los tres grupos llegaran a un acuerdo para desalojar a Foro de la alcaldía.
Lo cierto es que Podemos recibió con sumo escepticismo la oferta del presidente ya en su anuncio ante el pleno y aún no ha respondido de forma oficial al requerimiento por escrito. También desdeñaron el ofrecimiento desde IU por lo menos, a la espera de que los morados respondieran a su propia oferta de alianza. El coordinador general de IU de Asturias, Ramón Argüelles, señaló que tenía «poca fe» en el ofrecimiento socialista y apuntó que se trataba de «puro trámite para salir del paso y ganar tiempo». A la par, Argüelles urgió a los morados a poner «fecha y hora» para iniciar «lo antes posible» los contactos de cara a una «nueva mayoría de izquierdas». Pese a la insistencia en que el referendum es una apuesta clara porque IU se presente con sus propias siglas a los próximos comicios, también el sector crítico ha respaldado la estrategia de la dirección para buscar el bloque junto a los morados a la hora de sentarse con los socialistas.
Pero si IU se mostró tan escéptica como Podemos ante la oferta de Javier Fernández, lo cierto es que el secretario general de los morados en Asturias, Daniel Ripa, tuvo el mismo escepticismo a la hora de valorar la mano tendida de la coalicion. Ripa de hecho situó esa oferta en «el contexto» de la propia votación interna de IU que señaló, además, había sido promovida «por el sector más reacio a hacer la confluencia con Podemos». Sin embargo, no se ha producido una respuesta formal de los morados que podría producirse esta semana. En Izquierda Unida aseguran que tienen paciencia.