El corazón del oriente asturiano

Claudia Álvarez REDACCIÓN

ASTURIAS

Turismo Asturias

Ablanos de Aymar, en plena Comarca de la Sidra, una opción rural desde donde poder conocer todos los encantos de la parte oriental asturiana

09 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Buena parte de los turistas que llegan a Asturias buscan no solo disfrutar de los encantos paisajísticos de la comunidad. La gastronomía asturiana es una de las más populares de la Península y tanto la fabada como el cachopo suman seguidores a pasos agigantados. Los autóctonos acompañan toda buena «fartura» con la bebida astur por excelencia: la sidra. Precisamente en plena Comarca de la Sidra, concretamente en Loroñe, Colunga, se encuentra Ablanos de Aymar, un alojamiento con años de experiencia en el turismo rural. Desde esta casa rural se puede disfrutar de una escapada pensada específicamente para conocer el mundo de la sidra, ya que esta modalidad de estancia incluye la visita a uno de los llagares más tradicionales de la zona. Así, el cliente podrá conocer el proceso de elaboración de la sidra, desde la recogida de la manzana, su mayado, la obtención del mosto hasta su embotellado y, finalmente, su consumo, ya que la visita finaliza con una degustación del producto. «Esta es una opción que atrae mucho al cliente de fuera de Asturias, que quiere disfrutar de la gastronomía de la zona y que, por supuesto, quiere degustar la famosa sidra asturiana», comenta desde el alojamiento José Luis Cueli.

Ablanos de Aymar abrió sus puertas en el año 2001 y ostenta el sello de calidad Aldeas; se trata de una casa de alquiler por habitaciones. Fue rehabilitada hace dieciséis años, partiendo de una casa-cuadra de principios del siglo XX. En la parte exterior, tanto la piedra como la madera han conseguido mantener el encanto de la arquitectura tradicional, sin perder las comodidades de la vida moderna. Además, han mantenido un bonito porche desde donde poder admirar las puestas de sol o disfrutar de un buen libro. El estilo rústico domina también la decoración del interior de la casa, donde han logrado un ambiente cálido y con mucho encanto. «Las parejas son las que más demandan la casa. Con tres habitaciones que tiene, muchas buscan pasar una estancia tranquila solo para dos y, los que tienen niños, los dejan en casa. Es un lugar acogedor para disfrutar y descansar», dice Cueli.

Uno de los puntos fuertes de esta casa es su ubicación. No solo estar en plena Comarca de la Sidra juega a su favor; están a un paso de los principales focos de interés turístico del Principado de Asturias. «Estamos en una zona tranquila, pero a la vez muy bien comunicada. Tenemos tres playas maravillosas a un kilómetro y la carretera que sube al Mirador del Fito, uno de los atractivos de la zona, arranca muy próxima a la casa», comenta Cueli. De cara al verano, la oferta se amplía y los amantes del turismo activo pueden disfrutar, a pocos kilómetros, de jornadas de golf, equitación, surf y piragüismo. «Dentro de las infinitas actividades posibles, el descenso del Sella es una de las opciones que tiene más adeptos. Son muchas las parejas que llegan con la idea de pasar un día de sus vacaciones bajando el popular río. Además, la proximidad con Gijón hace que muchos de nuestros huéspedes dediquen al menos una jornada a conocer los encantos de la capital de la Costa Verde», dice Cueli.