Foro propone cazar urogallos para proteger la especie

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

Ejemplar de urogallo macho en Benasque
Ejemplar de urogallo macho en Benasque Gobierno de Aragón

La formación postula que se autorice de forma «controlada» como medio para garantizar su cuidado y estimular su protección

03 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El urogallo del Cantábrico es una especie tan amenaza, en tan grave riesgo de extinción, que ni siquiera se conoce a ciencia cierta el número de ejemplares que aún viven al norte de la cordillera. Un estudio publicado estimaba en alrededor de 200 o 300 los machos que todavía perviven y los datos oficiales de la administración asturiana ni siquiera cuentan con un censo, tienen, eso sí, estimaciones sobre la tendencia poblacional basada muestreos llevados a cabo en los cantaderos del ave, de ellos se desprende que su situación es «claramente regresiva», tanto que de una proporción del 55,3% en los muestreos de 1982, que llegaron al 74% entre 1995 y 2001, se ha llegado a la raquítica cifra del 12,77% en 2016. Pese todo ello, Foro Asturias ha planteado al Ejecutivo asturiano la posibilidad de autorizar la caza «controlada» del animal, con «cupos rigurosamente proporcionales al censo registrado» como un medio para que se garantice «su cuidado», se estimule «su protección y conservación» lo que redundaría, a su juicio, en la creación «de empleo en las zonas afectadas».

Así se explica en una pregunta parlamentaria planteada por la diputada Carmen Fernández en la que a esa demanda concreta, la Consejería de Infraestructuras, Ordenación y Medio Ambiente, responde que debe descartarse totalmente porque «la especie está catalogada como 'en peligro de extinción' y por ello esta propuesta es contraria a la normativa tanto estatal como autonómica». 

En la pregunta, Fernández cuestiona la validez del proyecto Life+ Urogallo, a los que califica como «cazadores de subvenciones» y apuesta por la caza como una de las mejores medidas para salvaguardar a las especie en peligro de extinción. De hecho apunta que desde que se estableciera la veda total de la caza de urogallo en 1979, «empezaron a proliferar libremente los depredadores» tales como «zorros, jinetas, garduñas, jabalíes» y afirma que la falta de cazadores «no hizo más que aumentar los competidores salvajes» como ciervos y gamos a la par que aumentaban los pastos para vacas y caballo lo que, en su opinión, arrasó los arandanales «base la pobre alimentación del urogallo, el eslabón más débil de la cadena animal». De este modo, la diputada señala que en el parque natural de Villafáfila, en Zamora, se da la mayor densidad de avutarda de Europa porque Castilla y León «tiene declarada la guerra sin cuartel a los zorros». Así, asegura que «no hace falta tirar más dinero en subvenciones y estudios sesudos» sino que «basta preguntar a los habitantes de los pueblos de montaña» para «confirmar que la caza y los cazadores protegían al urogallo frente a sus depredadores y además creaban riqueza en aquellas comarcas».