Los universitarios asturianos no se gradúan a tiempo

S.D.M. REDACCIÓN

ASTURIAS

Alumnos, en una jornada de orientación de la Universidad de Oviedo.Un alumno de la Universidad de Oviedo
Un alumno de la Universidad de Oviedo Universidad de Oviedo

Menos de uno de cada tres acaba la carrera en cuatro años. Asturias es, en cambio, una de las regiones que retiene a más doctorados

04 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Bolonia no ha servido para mejorar el rendimiento. Ni siquiera uno de cada tres universitarios asturianos consigue completar un grado en los cuatro años previstos. El Principado tiene una de las tasas más bajas del país, con solo el 27,3%. Es decir, que menos de uno de cada tres estudiantes termina la carrera a tiempo. Solo Canarias está peor. En el otro lado de la balanza se encuentran País Vasco y Navarra, comunidad que roza el 50%. Este es uno de los indicadores que mide lo que los expertos llaman el desempeño académico, un término que se utiliza para determinar el éxito de los alumnos y que mezcla diferentes variables, como la nota media, la tasa de graduados o la de idoneidad, que es precisamente la que calcula cuánto tiempo tardan en graduarse. Así consta en el último informe que acaba de publicar la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), vinculada al Banco Santander.

El informe La contribución de las universidades españolas al desarrollo 2016 traza un dibujo completo de la situación en la que se encuentran las instituciones desde todos los puntos de vista, económico, docente e investigador. También dedica un apartado a la transferencia del conocimiento. Muchos de los datos solo permiten conocer la evolución nacional pero hay indicadores que contextualizan por comunidades o por universidades. Gracias a este trabajo de precisión, se sabe también que la economía de la Universidad de Oviedo está más saneada que la mayoría pero que el volumen de su oferta no está demasiado ajustado a la demada o que los doctorados asturianos prefieren quedarse en casa antes que explorar nuevos caminos.

Por partes, la Fundación CYD utiliza el término ocupación, al igual que el sector turístico con la oferta de alojamientos, para saber cuántas plazas de las ofertadas se cubren. O, justo desde el lado contrario de la valla, cuántas plazas se han quedado vacías. Asturias está entre las comunidades con una tasa de ocupación más baja, con un 82,9%. Esto supone que el 17,1% no cuenta con estudiantes. El informe explica que se debe a que la caída de la matrícula no se ha compensado con un ajuste paralelo en las titulaciones. En otros casos, como el de Canarias o Cantabria, la situación es más grave, ya que en el mismo periodo en el que han estado perdiendo alumnos han incrementado las plazas disponibles para cursar grados. En Navarra, se roza el 100%, un ajuste casi exacto.

Hay indicadores con una vertiente más positiva. Las doctorados asturianos se quedan en casa. El mayor porcentaje de Personal Docente e Investigador (PDI) que trabaja en la misma universidad en la que leyó su tesis doctoral se encuentra en Canarias y Asturias. En Canarias, la insularidad puede ser un elemento de peso que explique la tendencia pero en el Principado no se justifica esa menor movilidad. Madrid está justo en el extremo contrario. Si Asturias retiene casi al 80%, Madrid deja que se vaya exactamente el mismo porcentaje.

Aún así la tasa de actividad de los graduados no acaba de remontar. Es mayor entre los jóvenes con titulaciones universitarias que entre los que no la tienen pero el Principado está por detrás del resto de España. Reconoce la Fundación CYD que por debajo del 80% solo se encuentran Andalucía y Asturias. Cataluña, sin embargo, logra colocar al 84,5%. Esto cobra especial importancia cuando, además, el Principado es una de las comunidad con más población con estudios terciarios, es decir, titulados superiores. La tendencia tampoco genera buenas expectativas. El desajuste entre la oferta y la demanda de empleo de alta cualificación está creciendo, según apunta este informe recién publicado.