A 900 kilómetros de la familia y sin dietas

Pilar Campo REDACCIÓN

ASTURIAS

Manifestación en la plaza de Sant Jaume de Barcelona.
Manifestación en la plaza de Sant Jaume de Barcelona. JUAN MEDINA | Reuters

Los agentes asturianos desplazados a Cataluña en la «Operación Copérnico» reclaman el pago de las retribuciones extraordinarias

06 nov 2017 . Actualizado a las 08:31 h.

Los 120 policías y 70 guardias civiles que se sumaron al operativo especial  desplegado ante la convocatoria del referéndum sobre la independencia del 1-O en Cataluña partieron de Asturias, el pasado mes de septiembre, con la idea de que su desplazamiento sólo iba a durar un mes. A día de hoy,  aún desconocen cuándo podrán regresar de nuevo al lado de sus familias y a retomar su actividad profesional en sus Comandancias de origen, situadas a 900 kilómetros de su destino actual.

Al cansancio, la tensión y las incomodidades de su situación, en un clima a veces muy hostil hacia las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado por parte de simpatizantes de la causa secesionista, se suma ahora el malestar por la incertidumbre de ignorar cuándo se hará efectivo el ingreso en sus cuentas bancarias de las retribuciones extraordinarias que conlleva formar parte del contingente de la «Operación Copérnico».

En «camastros» y sin agua caliente

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha recogido el malestar de sus compañeros y exigido públicamente el abono de las retribuciones extraordinarias. Su secretario general en Asturias, Alberto Llana, asegura que las condiciones en las que deben desarrollar su trabajo han sido, en muchos casos, «penosas» y se han dado casos de compañeros que han sufrido ese ambiente hostil  incluso antes de pisar la Ciudad Condal.

«Hay compañeros que en principio iban a ir a un hotel, pero a mitad de camino hacia Cataluña les comunicaron un cambio de planes y les dijeron que se alojarían en un cuartel militar. Cuando llegaron, casi a medianoche, se encontraron con que tenían que dormir en unos camastros que se usan cuando se realizan maniobras militares, no disponían de agua caliente para asearse y había pocos servicios higiénicos», relata.

El horario de trabajo de los guardias civiles difiere mucho del de los militares destinados en ese cuartel, por lo que «se hacía muy dificultoso el descanso y las comidas. Muchas veces los guardias tenían que comer en la calle y ese dinero lo han perdido. Se les adelantó una cantidad inferior a los 700 euros, ya que se suponía que iban a estar hasta el día 4 de octubre, pero la operación se alargó y al final permanecieron dos semanas más. A día de hoy no han percibido ni un euro más y no se sabe cuándo lo recibirán», explica el secretario general.

Sólo el anticipo inicial

La dieta a percibir es la denominada Indemnización por Residencia Eventual (IRE) que les corresponde por llevar más de un mes desplazados, y de esa cantidad, al proporcionarles la Administración la comida y el alojamiento tan sólo les correspondería el 5% de la misma.

Alberto Llana denuncia que la única dieta que han recibido ha sido el adelanto inicial, al igual que ocurre con los compañeros de las unidades de Seguridad Ciudadana que están actualmente en el ferry fondeado en el puerto de Tarragona y donde sus condiciones de vida son «un poco mejores» que las del famoso barco «Piolín», si bien tampoco son las ideales para una estancia «tan larga y con tanta tensión».

Los criterios para la manutención y lavandería

El general de división, jefe del Estado Mayor, Francisco Díaz Alcantud, dio traslado de los criterios establecidos por la Secretaría de Estado de Seguridad respecto a la IRE que corresponde al personal que es comisionado en el dispositivo extraordinario de servicios establecido en Cataluña y que han de ser aplicados tanto al personal de la Guardia Civil como del Cuerpo Nacional de Policía. Unas cuantías que se pueden reclamar a partir de que cumplan el día 31 de su permanencia  en  comisión de servicio.

Queda descartado que perciban dietas por gastos de alojamiento, manutención y lavandería, al correr éstos a cargo de la Secretaría de Estado de Seguridad y tan sólo se contempla el abono del 5% por los gastos derivados del lavado de ropa; el 25% de IRE sería para aquellos que no han de abonar los gastos de alojamiento por cubrirlos la Secretaría de Estado, el Centro de Viajes o resulten gratuitos para que puedan afrontar los gastos de manutención y lavandería; el 40% correspondería a aquel personal que se aloje en residencias, ya sea del Cuerpo o de las Fuerzas Armadas, cuyo coste ha de ser abonado por el interesado.  La cuantía asignada viene a cubrir tanto los gastos de manutención como el coste de la residencia y el lavado de ropa, mientras que el 80% del IRE iría destinado exclusivamente al personal que se aloje en establecimientos hosteleros, haciendo frente de forma individual a los gastos de alojamiento, así como a manutención y lavandería.