Estos son los principales consejos para que los rezagados puedan ahorrar en las compras de las comidas navideñas
23 dic 2018 . Actualizado a las 12:08 h.Si ha esperado hasta el último minuto para realizar la compra de las comidas y cenas de Navidad, prepare su bolsillo porque el desembolso va a ser notable. Cada año sucede lo mismo; sin embargo, los supermercados están llenos de personas que han optado por realizar sus grandes compras apenas a un día para Nochebuena, y ello trae consigo aspectos negativos, aunque también varias novedades, sobre todo para los que no se pueden permitir excesos.
Cambiar de hábitos puede suponer ahorrar más de la mitad de lo que tenía en mente. A estas alturas de la Navidad, los pescados se ofrecen a precios que se podrían calificar desorbitados. Es el caso de la merluza, que si hace un mes se podía encontrar a 12,95 euros el kilo, ahora los supermercados doblan su precio, que alcanza los 25,95 euros. Un poco más económica, en comparación, está la lubina. Sin embargo, esa subida del 80% en su precio respecto al mes pasado puede hacerle repensar el aventurarse a pagar los 17,95 euros que cuesta el kilo, cuando podía haberla comprado a 9,95 con antelación.
Siendo así, mejor optar por el besugo, que aunque también ha experimentado una subida del 42%, de 13,95 a 19,90 euros el kilo, aún supone un ahorro considerable. Pero si lo que no quiere es excederse más de lo debido y disfrutar de igual modo, su pescado para estas fiestas es el pixín, cuyo precio se ha mantenido igual desde noviembre. Unos fritos de pixín, en salsa verde o al horno con almendras o con salsa de nueces puede costar 16,95 euros el kilo. Teniendo en cuenta la tendencia alcista, no está mal, ¿no?
Lo peor se lo llevan los mariscos, que han pasado de ser simplemente «frescos», a ser «frescos descongelados». Las gambas y gambones aún conservan el hielo del congelador y los compradores parecen sentirse reacios. Sin embargo, debajo del hielo se esconde una gran ventaja porque ahora, aunque sea tarde, sí que puede haber alguna rebaja sustancial en las gambas, que en noviembre se vendían a casi 23 euros el kilo y ahora se ofrecen a 12, experimentando una bajada de casi el 50%. Mayor aún es el descuento en las almejas, que se pueden encontrar hasta tres veces más baratas. La excepción a esta regla se la lleva el centollo, cuyo precio se ha elevado un 55% en un mes, pasando de los 9,40 euros la unidad a 16,90.
Siempre quedará la carne
Un clásico de estas fiestas para los bolsillos más ajustados: la carne. Sea abril, agosto o diciembre, mantiene sus precios por lo que, sean altos o bajos, al menos no se unirán a la tendencia alcista durante las navidades.
Tanto el cordero como el cabrito, opciones estrella para los más carnívoros, se siguen vendiendo a 14,95 euros el kilo. Si el presupuesto se estira algo más, se pude rendir ante la ternura del solomillo; eso sí, requerirá un desembolso considerable teniendo en cuenta que el de mayor calidad se ofrece a 32,95 euros el kilo. Otro clásico en Asturias, y además de los más económicos, es el pitu caleya, que por 12,95 euros el kilo se puede cocinar en un guiso tradicional -que a nadie disgusta-.
Elegir los entrantes con cabeza
El jamón de bellota es un manjar que inevitablemente todos pican antes de iniciarse con los platos fuertes. Pero la elección entre uno u otro puede marcar la diferencia en la economía del mes siguiente si se deja llevar por la euforia y acaba eligiendo uno de los de mayor calidad, que se ofertan a 198 o 179 euros la pieza. Eso sí, siempre con algún regalo como una botella u otra pieza de embutido para que el desembolso duela menos. No obstante, se pueden encontrar otros ejemplares entre 70 y 50 euros, que seguro nadie será capaz de rechazar una vez servido. Y si sigue siendo demasiado para un día, existen los paquetes de jamón de bellota envasado y cortado, que se vende a un precio de 10,90 euros pero, si encuentra buenas ofertas puede adquirir tres paquetes y la unidad le puede salir a 3,63 euros. Un descuento tentandor, ¿no?
Los complementos vienen con ofertas
Turrones, polvorones, vinos, la sidra... Hay tantas cosas con las que llenar la mesa que a veces abruma. Por eso, antes de ir a comprar, hay que saber y apuntar qué es lo que se quiere y cuánto se está dispuesto a gastar. Afortunadamente, en este tipo de acompañantes y postres suele haber múltiples ofertas, muchas más que hace un mes.
Para los amantes del Rioja, habrá precios que vayan desde los 7 a los 19 euros. Si bien, es habitual encontrar rebajas en los precios y ofertas de 2x1. En el caso de los blancos, los verdejos se encuentran ahora, en su mayoría, con una reducción del 50% de su precio de venta habitual, que suele estar en torno a los 9 euros si se elige, por ejemplo, un Abadía de San Quirce.
A la hora del brindis, los asturianos puede optar por la sidra enchampañada sin miedo, ya que su económico precio habitual de 2 euros o menos, tiene descuento en todas sus variedades. Si en cambio opta por el cava, el precio aumenta pero no asusta. Así, una botella de Freixenet Cuvée puede costar unos 12 euros pero la oferta le acompaña, de tal modo que si compra dos unidades la segunda le sale a mitad de precio.
Y llegó el turno del dulce. Aquí los precios solo se ven modificados si se decide a comprar más de una unidad. Así, los mazapanes de 1880 se venden a 5,99 con un descuento del 80% en la segunda unidad; los polvorones Delaviuda se enclavan en los 4,85 euros con un descuento del 70% en la segunda unidad; y los turrones, blandos y duros, se mueven en torno a los 3 y 6 euros, según la marca elegida. Los precios más altos se los llevan los bombones, que como viene siendo habitual en Navidad, se ofrecen en paquetes espaciales -y abundantes- que pueden ir desde los 13,99 euros de la caja de Lindt Champs-Élysées hasta los 16,25 de la Caja Roja de Nestlé. Opciones para todos los gustos y bolsillos con el objetivo común de comer, disfrutar y compartir las fiestas en buena compañía.