El preso «resucitado» en Oviedo trató de suicidarse

Una sobredosis de pastillas le causó un estado de coma profundo. Sus familiares culpan al centro penitenciario de no controlar el «trapicheo» de pastillas

Familiares y amigos del interno de la prisión de Asturias al que los médicos dieron por muerto y que recobró ayer el conocimiento después de trasladarle al Instituto Anatómico Forense para practicarle la autopsia, conversan esta tarde en la entrada del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
Familiares y amigos del interno de la prisión de Asturias al que los médicos dieron por muerto y que recobró ayer el conocimiento después de trasladarle al Instituto Anatómico Forense para practicarle la autopsia, conversan esta tarde en la entrada del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

Redacción

Gonzalo Montoya Jiménez pretendía acabar con su vida. El preso fue encontrado en una silla, con la tez azulada y sin pulso, lo que dio lugar a que hasta tres médicos certificasen su fallecimiento. Tras cuatro horas en las que se le dio por muerto, su propio ronquido delató que, contra todo pronóstico, aún seguía vivo. Con las marcas a rotulador en el pecho y momentos antes de practicarle la autopsia, Montoya Jiménez volvía a la vida.

A pesar de que no recuerda nada, los médicos han asegurado a su familia que la razón por la cual había llegado a sumirse en un estado de coma profundo fue una sobredosis. «Se empastilló», cuenta su tío Luis Manuel Montoya, quien denuncia la ausencia de control por parte de los funcionarios con respecto a la toma de la medicación. «Se toman las pastillas como quieren», explica. La noticia de este intento de suicidio ha caído como un jarro de agua fría a su familia. Su tío asegura que, a pesar de sentirse aliviados porque sigue vivo, la preocupación es constante y temen que esto se vuelva a repetir. «No queremos que vuelva a la cárcel. Si entra, sale cadáver» concluye.  A pesar de que el intento de suicidio ha sorprendido a sus familiares su tío asegura entender los motivos que le han llevado a tomar ese cóctel de pastillas. «Es joven, tiene 29 años y toda la vida por delante. Lleva tres años en la cárcel y ya no podía más», lamenta Luis Manuel Montoya. 

Actualmente, el estado de salud de Gonzalo Montoya mejora poco a poco. Cuando se despertó aseguró no recordar nada e insistió en poder ver a su mujer y a su padre. Por su parte, la policía judicial ha abierto una investigación y el caso ya está en manos de los abogados. «A Gonzalo le quedan siete meses en prisión, nuestra intención es pedirle al juez el indulto como recompensa por la negligencia», contaba uno de sus parientes. 

Así se certifica una (no) muerte

S.D.M.
;
«No percibir pulso ni latido no implica que hayas fallecido» Noemí Morte, médico forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia, aclara por qué puede darse por muerta a una persona que no ha fallecido.

Dos forenses asturianos explican cómo se comprueba el fallecimiento de una persona que no está monitorizada y qué patologías pueden producir un error

¿Cómo diagnostica un forense una muerte? ¿Cómo es posible que hasta tres médicos certificaran el fallecimiento de un preso que, en realidad, estaba vivo? ¿Qué tipo de patología pudo sufrir el interno para que todos los profesionales que lo vieran y los funcionarios de prisiones creyeran que había muerto? La Voz ha trasladado estas preguntas a dos prestigiosos forenses para tratar de entender qué es lo que pudo suceder en este rocambolesco caso que ha asombrado a la sociedad asturiana. Tanto Francisco de la Puente como Carlos Badía, con consulta en Oviedo, coinciden en señalar que se trata de un incidente muy extraño, pero también precisan que existen casos reseñados en la literatura médica y que ese es también el motivo por el que no se autoriza ningún entierro antes de las 24 horas. Ninguno ha vivido en carne propia nada parecido. Reconocen que es necesario conocer el historial clínico para entrar en profundidades pero teorizan sobre qué pudo suceder.

Seguir leyendo

Comentarios

El preso «resucitado» en Oviedo trató de suicidarse