Redacción

«Salvado por un ronquido». Así titulan algunos de los periódicos que se han hecho eco de la historia del preso «resucitado» por todo el mundo. Gonzalo Montoya Jiménez trató de suicidarse en su celda el pasado domingo mediante la ingesta de un cóctel de pastillas. Tras confirmar su muerte, cuatro horas después sus ronquidos le salvaron de una autopsia inminente. Puede que nadie localizase esta increíble historia en una ciudad como Oviedo, pero lo cierto es que ahora, tanto esta ciudad como Asturias, están ocupando decenas de páginas de periódicos internacionales. Y con una «anécdota» que logra superar a la ficción, no es para menos.

Desde Estados Unidos hasta Reino Unido, pasando por Pakistán. Medios como el británico Mirror relatan la historia, basándose en las informaciones ofrecidas por La Voz. El relato acerca del gran descuido de los forenses que trataron a Gonzalo Montoya Jiménez ha cruzado el atlántico y aterrizado en la redacción de la BBC, que también cita a La Voz. «Un preso se depierta en la morgue en Asturias, España», titulan. 

El suceso ha llegado también a tierras pakistaníes. «Un preso al que tres médicos certifican su muerte aparece vivo» titula el diario Pakistan Today. «El Instituto de Anatomía Forense de Oviedo se dio cuenta del error de los médicos de la prisión cuando escucharon roncar al hombre de 29 años en la mesa de autopsias, informa La Voz de Asturias», narra la noticia. Muchos de estos medios resaltaban el titular que este diario publicaba ayer: «El preso tiene las marcas pintadas en el cuerpo para hacerle la autopsia».

Otros medios, como el Daily Mail no se han quedado atrás. «El prisionero 'muerto' resulta estar VIVO cuando comienza a respirar con dificultad mientras el médico se prepara para practicarle la autopsia, tras un error médico cometido por guardias penitenciarios españoles» titulan en su web.

Una historía increíble, donde la realidad supera la ficción. Y no solo ha ha tenido cabida en los diarios asturianos y nacionales sino que, desde hoy, Gonzalo Montoya Jiménez será conocido en todo el mundo como «el preso resucitado».

En Estados Unidos creen que el preso ovetense estaba durmiendo una siesta, algo que seguramente asocian con España. Así titula, por ejemplo The New York Post, confundido por los ronquidos que los testigos dicen que profirió el reo. Este medio recoge lo siguiente: «Declarado muerto un preso que sólo estaba durmiendo una siesta». En su caso, la versión que ofrece cita a la BBC y a La Voz, de nuevo.

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El preso «resucitado» da la vuelta al mundo