La financiación autonómica agrieta la unidad de las comunidades socialistas

Valencia y Extremadura acogen con reparos la reunión de Asturias para formar un frente con Galicia, Aragón y Castilla y León

El jefe del Ejecutivo de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (2d), acompañado por los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijóo (i), Asturias, Javier Fernández (2i), Aragón, Francisco Javier Lambán (c) y el alcalde Antonio Silván (d)
El jefe del Ejecutivo de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (2d), acompañado por los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijóo (i), Asturias, Javier Fernández (2i), Aragón, Francisco Javier Lambán (c) y el alcalde Antonio Silván (d)

Redaccion

En el debate sobre la financiación autonómica las diferencias entre los distintos territorios no son nuevas. Las necesidades de un noroeste envejecido no coinciden con las de un levante mucho más poblado y donde territorios como Baleares y Cataluña han hecho del principio de ordinalidad (un límite a la solidaridad inter territorial) uno de los pilares de sus demandas, desde Asturias siempre se ha considerado una propuesta inasumible si no se garantiza la misma prestación de servicios en el conjunto del Estado. No son asuntos novedosos pero pocas veces se ha mostrado de forma tan evidente la grieta como esta semana, como reacción al encuentro celebrado el lunes en León entre dos presidentes socialistas, el asturiano Javier Fernández y el aragonés, Javier Lambán, junto a dos del PP, el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo.

Todos ellos se reunieron para unificar criterios sobre sus demandas en asuntos como la política energética (con la amenaza de un cierre anticipado de centrales térmicas en el horizonte) pero también para consensuar posturas sobre problemas comunes en las cuatro comunidades, el envejecimiento y la dispersión de la población y su incidencia en el coste de la prestación de servicios sociales y sanitarios con la consecuente influencia en el futuro modelo de financiación autonómica. Y no a todo el mundo le pareció bien. El conseller de Hacienda de Valencia, el socialista Vicent Soler, abrió la caja de los truenos por la mañana en un desayuno informativo en Madrid al considerar estos criterios «marginales» en el conjunto de la negociación. Por la tarde, matizó sus declaraciones para señalar que se trataba de que tenían poco peso en la ponderación del cálculo global de la financiación y defendió el criterio de considerar crucial la población para el sostén de las autonomías.

Esta es la postura defendida por comunidades de levante, a más población más financiación, pero choca con los planteamientos del noroeste que esgrimen que no se puede considerar igual el coste de la atención sanitaria en cualquier tramo de edad, y que son muchos más elevados para mayores de 65 años, o para los grupos de más de 80 años. Un fenómeno que tiene mucho más peso en Galicia, Asturias o Castilla y León por lo que reclaman que el nuevo modelo tenga en consideración este aspecto.

Tampoco gustó la cumbre al gobierno socialista de Extremadura. Según recogió la agencia EFE, la portavoz de la Junta de Extremadura, Isabel Gil Rosiña,  afirmó que cuando su presidente, Guillermo Fernández Vara, se reúne con sus homólogos para tratar cuestiones «capitales» como la financiación autonómica para mejorar los servicios a los ciudadanos, lo hace «sin fotografías y sin ruido». 

Gil Rosiña, que ha exigido al Ejecutivo central que sin demora haga propuestas a todas las comunidades autónomas, se ha referido así al hecho de que Asturias, Galicia, Aragón y Castilla y León pidieran ayer en León un nuevo modelo de financiación autonómica basado en el principio de igualdad que, entre otras cuestiones, ayude a frenar el «grave» problema de despoblación que sufren.

Desde Andalucía, el portavoz de su Ejecutivo, Juan Carlos Blanco, sí respaldó de forma explícita las demandas de los presidentes del noroeste y afirmó que «cada martes le decimos al señor Rajoy y al señor (Cristóbal) Montoro que tienen que convocar la Conferencia de Presidentes o el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y es exactamente lo mismo que le piden esos presidentes del PSOE y del PP».

Cumbre socialista

El PSOE anunció el martes que ha invitado a sus siete presidentes autonómicos y a sus cuatro ex secretarios generales al foro de debate con el que Pedro Sánchez pretende demostrar la «unidad recompuesta» de su partido. Por el momento, han confirmado su presencia los presidentes Javier Lambán (Aragón), Francina Armengol (Baleares), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) y Guillermo Fernández Vara (Extremadura), mientras que Susana Díaz (Andalucía), Javier Fernández (Asturias) y Ximo Puig (Valencia) aún no lo han hecho.

La cita será del 15 al 18 de marzo en Madrid, en la Escuela de Buen Gobierno Jaime Vera, un foro formativo y de debate abierto a la sociedad civil con el horizonte de las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019, según informó el PSOE en un comunicado. Pedro Sánchez afirmó que al foro también han sido invitados los ex secretarios generales: Alfredo Pérez Rubalcaba, José Luis Rodríguez Zapatero, Joaquín Almunia y Felipe González. 

Tras apuntar que Felipe González está pendiente de confirmar, pero que espera que acuda, Sánchez ha defendido la importancia de que todos aquellos que han tenido responsabilidades de gobierno puedan «compartir su experiencia con aquellos cuadros que esperamos que puedan gobernar el país en los próximos años», y se ha referido a esta iniciativa como forma de «visualización de que la unidad está recompuesta» en el PSOE, nueve meses después del 39 Congreso.

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