Otra plaga se cierne sobre Asturias: ahora son las palmeras

Un escarabajo de origen asiático se alimenta del tronco y la corona y los destruye en su totalidad. El Principado pide a los propietarios que informe de los síntomas

Un picudo rojo
Un picudo rojo

Redacción

Una nueva plaga amenaza el ecosistema asturiano. El Boletín Oficial del Principado (BOPA) publica una resolución por la que se declara, en todo el territorio del Principado, la presencia de la plaga, el organismo nocivo Rhynchophorus  ferrugineus (Olivier), conocido como picudo rojo de las palmeras. Esa resolución establece, de forma coordinada entre las consejerías de Desarrollo Rural y Recursos Naturales e Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, las medidas fitosanitarias que se deben adoptar para su erradicación y control. El picudo rojo está considerada especie plaga de declaración obligatoria en la legislación agraria y especie exótica invasora en la legislación ambiental. La resolución tiene carácter transitorio y estará vigente mientras se mantenga la condición de especie plaga de declaración obligatoria por la Unión Europea, algo que actualmente se está revisando.

El Rhynchophorus ferrugineus es un coleóptero, un escarabajo originario del sur de Asia, que ocasiona importantes daños en las palmeras ya que sus larvas se alimentan vorazmente en el interior del tronco y la corona de estos árboles hasta llegar a destruirlos en su práctica totalidad. En España, el primer foco se detectó en Andalucía, en 1995. Desde entonces se ha extendido por todo el territorio nacional, a pesar de las diferentes actuaciones que, para su control, han realizado las administraciones públicas.

La resolución publicada por el Principado establece un programa de inspección y el catálogo de medidas que se deben adoptar para su erradicación. Tanto la ejecución de estas medidas como los gastos que se originen tendrán que asumirlos los interesados, puesto que no afecta a producciones primarias de agricultura sino a vegetación de carácter decorativo y de jardinería. La Administración sí podrá, dado el carácter de la especie (exótica invasora), adoptar acciones complementarias.

Otro punto importante en el que insiste es en la coordinación. Este documento establece que las personas físicas o jurídicas propietarias de plantas sensibles deberán comunicar a la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales la localización de los ejemplares, además de aplicar las medidas preventivas que incluyen en la normativa. También tendrán que proceder a la eliminación de las afectadas por el patógeno.

Los titulares de las plantas sensibles en el Principado de Asturias deberán comunicar la aparición de síntomas de ataque del escarabajo y permitir al personal técnico revisar los ejemplares afectados para realizar prospecciones y permitir la evaluación de esos síntomas sospechosos. Corresponde también a los propietarios controlar que las labores de poda se realicen siguiendo las recomendaciones establecidas. Prohíbe expresamente la plantación y transporte de especies sensibles si no van acompañadas de un pasaporte fitosanitario. Esas plantas trasplantadas deben ser sometidas a un tratamiento previo a su trasplante y a tratamientos fitosanitarios periódicos.

El Principado explica que esta resolución será trasladada a ayuntamientos para que colabore en la difusión de la plaga. Todo el conjunto de medidas se mantendrá en vigor mientras el patógeno esté considerado como organismo de cuarentena en la reglamentación comunitaria en materia de sanidad vegetal.

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