El plan del Principado para exterminar la avispa asiática, al detalle

El Ejecutivo regional pretende reducir y minimizar los impactos negativos en las zonas donde ya se ha establecido así como evitar la expansión de la especie

Momento en el que retiran un nido de avispa asiática
Momento en el que retiran un nido de avispa asiática

Redacción

San Tirso de Abres, julio de 2014. Ahí se documentó el primer caso de avispa asiática en Asturias. Desde ese momento, la expansión de la especie invasora ha sido lenta pero constante. En 2016 ya había llegado al oriente de la región. Ahora, la situación comienza a ser preocupante. Por ello, y ante la voz de alarma de la ciudadanía -principalmente de los apicultores- el Principado ha decidido tomar cartas en el asunto y poner en marcha un plan de actuación. El objetivo es minimizar los impactos negativos en las zonas donde ya se ha establecido y, si fuera posible, su exterminio.

La Estrategia de gestión, control y posible erradicación del avispón asiático en España fue aprobada por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad en 2014 y por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente en abril de 2015. En ella se establecen acciones comunes basándose en el conocimiento adquirido hasta la fecha por aquellas comunidades autónomas donde estaba presente la especie. En el marco de la misma se elabora en el Principado la estrategia para su control.

 

Según recoge el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), la avispa asiática tiene efectos negativos en tres frentes:

- La biodiversidad: por su depredación sobre otros himenópteros (abejas, avispones, avispas) y otros insectos.

- La seguridad de las personas, si bien no es una especie agresiva, la ubicación de nidos en edificaciones, poblaciones y lugares próximos a viviendas puede llevar un riesgo por manipulación involuntaria de los mismos.

- La producción apícola, directamente por depredación e indirectamente por el estrés provocado en las colmenas.

Para poner coto a la situación actual, el plan del Principado se aplicará en la totalidad de la región, y se priorizarán las medidas de actuación en las zonas con presencia constatada.

Principales medidas de actuación

-Coordinación de actuaciones: El BOPA recoge que tanto las acciones desarrolladas para la detección precoz de la especie, como las de gestión, control y posible erradicación se realizarán de forma coordinada entre los distintos intervinientes implicados. Para tal fin, se crearan herramientas de comunicación y participación (APP, WEB, Teléfono, etc), que facilitarán el registro de los datos e información, por parte de todos los participantes, así como de su control y validación por parte de los técnicos.

Asimismo, desde la dirección general con competencias en Biodiversidad se trabajará coordinadamente con el MAGRAMA para tener actualizada la base de datos centralizada sobre la presencia de Vespa velutina.

-Comité asesor: Para luchar contra la avispa asiática el Ejecutivo regional creará un comité asesor que estará formado por representantes de la dirección general con competencias en Ganadería; dirección general con competencias en Biodiversidad; FACC (Federación Asturiana de Concejos); SEPA (Servicio de emergencias del Principado de Asturias); FAPI (Federación de Apicultores del Principado de Asturias); PROMIEL Asturias Asociación de Apicultores Profesionales; ADAPAS (Asociación en defensa de la abeja del Principado de Asturias); SERPA (Sociedad de Servicios del Principado de Asturias) y la Plataforma Stop-Velutina de Asturias.

-Protocolo de actuación: La detección de nidos o ataques producidos por Vespa velutina se realizará a través de los avisos recibidos mediante las comunicaciones que se habiliten para tal fin (112, página web, aplicaciones informáticas y telefónica, etc). La localización visual es la técnica más utilizada en la actualidad para la localización de nidos. El Principado recomienda buscar los nidos a una altura entre 8 y 25 metros, principalmente en árboles cercanos a cauces, y ubicados por lo general no muy separados del propio tronco.

Según el plan, las campañas de detección es recomendable realizarlas desde el inicio de la primavera, para la localización de nidos primarios, hasta la finalización del verano, antes de que los nidos alcancen su máximo desarrollo y así eliminar las reinas fundadoras. En el invierno los nidos suelen estar inactivos y su retirada es poco efectiva para el control de la expansión.

Una vez recibido el aviso en el centro de gestión por personal cualificado se verificará si el nido es de vespa velutina y se marcará la localización mediante un círculo rojo. Asimismo determinará si el nido ha de ser eliminado por sus propios medios, requiere de la intervención de bomberos o de la colaboración entre ambos y otras entidades. De tratarse de un enjambre de abejas, o nidos de otras avispas, sólo se retirarán si están en el entorno de viviendas y pudieran causar algún problema de salud pública.

Si son de avispa asiática, existen dos opciones:

Nidos primarios: Por su pequeño tamaño es fácil desprenderlos de su anclaje y suelen estar en lugares protegidos. Para asegurarse de la presencia de la reina en su interior la actuación debe realizarse en horario nocturno. Tras aplicar un espray antiavispas de uso doméstico, se comprobará la eliminación de la reina que se introducirá en una bolsa de plástico. No resulta aconsejable eliminar este nido pues puede ser ocupado por otras reinas que podrán ser eliminadas siguiendo la misma metodología. La actuación sobre estos nidos debe de seguir los mismos registros que se apliquen a los nidos secundarios. La detección temprana de estos nidos es fundamental.

Nidos secundarios: Confirmada la identificación del nido, se comprobará la correcta anotación del mismo en las herramientas habilitadas para tal caso, procediéndose a marcar el tronco del árbol o lugar de localización mediante un círculo rojo.

La forma de destrucción del nido dependerá de su localización y de la altura a la que se encuentre, bien en viviendas o en el medio natural. Se intentará, en lo posible, actuar en horario nocturno o en su defecto a última hora de la tarde o primera de la mañana, tratando de eliminar el mayor número posible de avispas. En el caso de ser retirado de día en las proximidades del nido retirado se colocará una trampa cebada con atrayente y con al menos una Vespa velutina.

Una vez eliminado el nido se notificará al centro gestor y se procederá al registro de la actuación en las herramientas habilitadas y se marcará con una cruz verde sobre el círculo de localización. Dependiendo de la altura a la que se encuentre el nido, el biocida se aplicará con una mochila dispensadora y una pértiga para introducir el producto en el interior del nido, o un sistema similar. En el caso de retirada del nido, se procederá a su depósito en recipientes adecuados y destrucción según el procedimiento establecido. 

Fase de trampeo

Uno de los métodos preventivos más utilizados en la actualidad es el trampeo de ejemplares, principalmente reinas hibernantes, que según el Principado debería ser lo más extenso posible. Este método, basado en la colocación de trampas entomológicas, permite además recopilar información para conocer la distribución y evolución de la especie. Existen diferentes tipos de trampeo:

Trampeo centinela primaveral que será realizado por personal autorizado por la dirección general con competencias en Biodiversidad y tendrá lugar de febrero a mayo y donde, además de la eliminación de reinas fundadoras, se recabarán datos de interés para mejorar la eficacia y eficiencia del trampeo (temperatura, fechas de captura primera reina, selectividad de las trampas, diferenciación entomológica, selección de líquido atrayente…).

Trampeo preventivo auxiliar primaveral que será llevado a cabo por el resto de los integrantes del grupo de vigilancia, asociaciones de apicultores, corporaciones locales, agrupaciones de voluntarios y con la colaboración de la ciudadanía en general, enfocado a la eliminación de reinas fundadoras y tendrá lugar de febrero a mayo.

Trampeo curativo o también llamado «cebaderos», que se realizará en el verano, de julio a septiembre, como respuesta a una ataque de Vespa velutina a colmenares, plantaciones, etc. Este tipo de «cebaderos» tienen como objetivo mermar los posibles daños hasta la localización de nidos.

Trampeo de otoño, ocasionalmente de octubre a noviembre, se podrán colocar trampas en lugares donde haya habido ataques de importancia y no se haya podido destruir los nidos. Su objetivo capturar las reinas antes de que estas hibernen.

Las trampas selectivas se colocarán con líquido atrayente, en zonas soleadas, protegidas de los vientos y a 1,5 metros del suelo sobre plantas de especial interés para la avispa asiática (en general plantas de floración temprana). Las trampas serán revisadas como mínimo cada 15 días, cambiando el líquido atrayente, para evitar las fermentaciones que minimicen la eficacia de estas. Como atrayente puede utilizarse al inicio del trampeo una Vespa velutina en el interior de la trampa.

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