El decano de Empresa se defiende de las acusaciones de mala gestión

Los alumnos critican que no explique por qué se gasta casi 10.000 euros en viajes y exigen una Junta de Facultad extraordinaria

La Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo, situada en el campus de El Cristo
La Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo, situada en el campus de El Cristo

Redacción

«Asombro y perplejidad». Esos son los dos sentimientos que asaltan al decano de la Facultad de Economía y Empresa, Julio Tascón, después de que el máximo representante de los alumnos en la Junta de Facultar, Alejandro Piñeiro, le acusara de realizar una pésima gestión de los recursos y de gastarse casi 10.000 euros en viajes, por lo que solicitó su dimisión inmediata. Tascón señala que esas afirmaciones son infundadas y que lo único que pretenden es «difamar y desprestigiar la reputación y la gestión realizada en la Facultad». Considera que esas críticas del alumnado están hechas «quizás desde la ingenuidad y el desconocimiento que sobre la gestión universitaria» pero no las considera admisibles. Así consta en un correo electrónico que esta misma semana ha remitido a los integrantes de la Junta de Facultad.

La larga misiva no ha servido, sin embargo, para calmar los ánimos. Los alumnos han vuelto a la carga. Lamentan que el decano haya tardado varios días en responder y, sobre todo, se quejan de que no haya ido al fondo del asunto que es el elevado gasto en viajes y el escaso control de las cuentas. Le exigen que convoque una Junta de Facultad extraordinaria, antes del jueves 26 de abril, y que presente todas las facturas explicativas de los gastos de los años 2016 y 2017. Insisten en que «si todo está en orden, no tendrá problema en hacerlo».

Versiones encontradas

Julio Tascón señala que las acusaciones son graves y que carecen de motivos y de pruebas. «Considero que estas expresiones son muy desafortunadas y requieren una rectificación inmediata por parte de la persona o personas que las realizan», reclama el decano. Le llama la atención que nadie se haya dirigido a él para tratar de resolver las dudas sobre el funcionamiento de la facultad y sobre las cuentas y que se haya dirigido directamente a los medios de comunicación y al resto de compañeros.

Pese a su sorpresa, ofrece algunas explicaciones. Recuerda que la gestión presupuestaria en la Universidad de Oviedo está muy regulada y sujeta a numerosos controles administrativos. Cada paso es revisado y tramitado por la Sección Económica de la Facultad. Posteriormente, pasa a manos del departamento de Intervención de la Universidad, que depende Consejo Social, que realiza un control financiero. «Las cuentas de 2016 han pasado todos esos controles. Afirmar, sin pruebas, que se ha realizado una gestión irregular roza lo legalmente permitido y es moralmente cuestionable», asegura. Explica que las cuentas del ejercicio 2017 todavía no han sido aprobadas por el Consejo de Gobierno y el Consejo Social y que por eso aún no están disponibles.

Hace gala de su transparencia. Asegura que ese es uno de los ejes de su acción de gobierno. «Cualquier miembro de la comunidad universitaria con interés legítimo en algún tema tiene el derecho a pedir información y a que se le responda debidamente, pero en ningún caso puede calumniar y difamar sin ninguna prueba», insiste.

Reconoce que le gustaría tener partidas mayores para hacer más inversiones, pero que se ve abocado a gestionar de la manera más eficiente posible los pocos recursos con los que cuenta. No hace ninguna referencia a los casi 10.000 euros en viajes pero sí a los 20 ordenadores comprados en el mismo periodo. «En la Universidad se suele utilizar la fórmula de cofinanciación donde una parte de la inversión es financiada por el centro y otra por el Vicerrectorado de Recursos Materiales y Tecnológicos. En todos los ejercicios se renueva un número limitado de equipos en función de las necesidades que se estiman. En concreto para el ejercicio 2016 se adquirieron 20 ordenadores en régimen de cofinanciación. De esta manera, se mantienen en servicio 9 aulas de informática con más de 250 equipos informáticos en funcionamiento», explica en estos términos esa parte de las cuentas.

Sobre el gasto corriente cuenta que tienen su propio expediente, conforme a las normas presupuestarias vigentes. Luego pasan por las manos de Intervención, A este bloque se carga, según Julio Tascón, el Programa de Acción Tutorial, que incluye la organización de actividades como las conferencias y el Programa iEmpleo, los relacionados con la estrategia de proyección internacional, la Olimpiada de Economía, la asistencia y representación de la Facultad en reuniones e instituciones como la Conferencia Española de Decanas y Decanos de Economía y Empresa,... Insiste en que todas esas actividades tienen difusión y quedan reflejadas en la web. 

La respuesta estudiantil

Ante el contenido de esta carta, el representante de los alumnos ha reaccionado. Niega que esté desprestigiando a la Facultad y señala que más bien hace lo contrario, velar por su imagen y pedir explicaciones, «ejerciendo un derecho tan democrático como exigir transparencia en una administración pública como es nuestra Universidad». Lamenta que el decano haya obviado la cuestión principal que son esos 9.860 euros destinados a viajes frente a los 768,81 euros destinados a equipos informáticos. «De este escandaloso desequilibrio no dice nada», se queja.

El estudiante afirma que no habla de si los gastos son legales ni ilegales, «sino que lo que realmente quiero saber es si el gasto es o no procedente». Se escuda en que utilizó la palabra irregular y no el término ilegal. «Nada más claro que la presentación de facturas de las distintas partidas para poder corroborar lo que afirma el decano: que gestiona eficazmente unos recursos limitados». Continúa criticando que haya hecho tantos viajes en su mandato, uno de ellos a Buenos Aires para pronunciar una conferencia de 30 minutos. Niega que exista transparencia y pone como ejemplo que no haya respondido a sus requerimientos. 

El representante de los alumnos le insta a que fije una Junta de Facultad Extraordinaria fechada antes del jueves 26 de abril a las 12:00 horas. «Rectificaré todas mis palabras si tiene razón y a través de los mismos medios siempre y cuando convoque Junta y explique los gastos a través de facturas. Haga el mismo esfuerzo en aclarar el fondo de la cuestión aportando la documentación que se le exige, por el contrario, seguiré adelante en todas mis decisiones y procederé al inicio de propuesta de moción de censura», adelanta.

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