Dos balcones a los acantilados del occidente

El cabo Busto y la ermita de La Regalina son dos puntos estratégicos para conocer la inmensidad del Cantábrico y la belleza de su paisaje

Capilla La Regalina
Capilla La Regalina

Redacción

El concejo de Valdés alberga dos de los mejores lugares para apreciar la belleza natural de Asturias: cabo Busto y la ermita de la Regalina, dos puntos estratégicos desde los que sentir el poder de las aguas del Cantábrico desde lo alto; sitios desde los que vivir con gran intensidad que Asturias es un verdadero Paraíso.

El Cabo Busto

Cuando uno se asoma a cualquiera de los siete miradores que se encuentran en la ruta de Busto, un cúmulo de sensaciones invade el cuerpo. Playas sobre rocas, acantilados imposibles, el horizonte a lo lejos; la naturaleza más pura alrededor. Disfrutar de ello es posible gracias a esta ruta circular de aproximadamente ocho kilómetros, que empieza y acaba en el pueblo de Busto.

Durante el recorrido se adentrará en fincas agrícolas, en pinares y robledales, en el bosque de ribera, y acercarse al borde del acantilado para apreciar la fuerza de las olas rompiendo contra las rocas, culminando en una estampa con vistas formidables tanto a Oriente, hacia el cabo de Vidio, como a Occidente, mirando a Luarca.

Costa Occidental desde Cabo Vidio
Costa Occidental desde Cabo Vidio

Todo está debidamente señalizado y su dificultad es baja, ya que lo importante es disfrutar del entorno. El sendero también llevará hacia la vista de diferentes playas, como la de Bozo, nada más comenzar, o Cueva, las Imeas y los Cantones, entre otras.

Siempre al borde de los acantilados, los fenómenos de la naturaleza que se encontrarán son múltiples. Hacia la mitad del recorrido se podrá divisar el Castiellu el Serrón, un pequeño islote. Desde los miradores que se esparcen por el recorrido se aprecian aguas cristalinas bajo el faro y fondos marinos de singular belleza.

A partir de aquí la ruta se aleja de la costa y regresa a Busto, no sin antes apreciar los bosques del sendero desde los que es posible escuchar la vida de los animales de la zona.

Una ruta indispensable para absorber, en apenas una mañana, buena parte de lo que Asturias es capaz de ofrecer. La sencillez del recorrido permite realizarlo en familia, siempre y cuando se mantenga especial cuidado en la zona de los acantilados con los menores.

Ermita de la Regalina

En 2013 este hermoso enclave fue reconocido por la Guía Repsol como el mejor rincón de España. Y razones no le faltan. Se trata de uno de los mejores miradores de la costa occidental, cuyo santuario es capaz de reunir tanto a devotos como a curiosos. Si a ello se le suma el entorno, con sus playas imponentes, la decisión está tomada.

Añadiendo unos pocos kilómetros a la ruta anterior se podrá llegar a este lugar, si se quiere hacer a pie para apreciar en primera persona las salvajes playas y la naturaleza vibrante.

Ermita de La Regalina
Ermita de La Regalina

La ermita de Santa María de Riégala se encuentra en Cadavedo y, desde 1931, es el foco de celebración de la fiesta de La Regalina, declarada de interés turístico regional. La festividad fue impulsada por el Padre Galo, sacerdote y escritor en lengua en lengua asturiana. La fiesta se celebra el último domingo de agosto y tiene lugar al aire libre y la alegría se magnifica con las impresionantes vistas que rodean el entorno.

Una limpia y cuidada pradera y una espectacular vista sobre la playa de la Ribeirona capaces de quitar el habla, y ese paisaje imponente de sucesivos acantilados que dominan la costa occidental de Asturias son las enormes joyas de este singular espacio.

 

Para acercarte a todo lo que te ofrece el Paraíso Natural no dejes de visitar www.turismoasturias.es

Valora este artículo

5 votos
Comentarios

Dos balcones a los acantilados del occidente